Seduciendo a una chica casada

-Que sepas que te has ganado un rinconcito en mi corazón.

No pude evitar decírselo. Hace ya un año de aquello. De aquellas travesuras en un cuarto de baño, en pleno centro comercial. Desde luego, puedo decir que T es una de esas mujeres que me estimulan de verdad y me hacen saborear más cada momento.

Recuerdo cómo la besé, y cómo me sentí al verla marchar en su coche…

T es una mujer casada. La conocí hace ya algunos años, por asuntos de trabajo. En ese momento, vivía con sus tíos en una ciudad muy cercana a la mía.

Creo que es de las mujeres que mas me han gustado en toda mi vida. Pero a veces, es necesario poner tierra de por medio, por nuestro bien y sobretodo, por el de ellas… Mientras, a seguir cada uno con su vida, y a confiar en ese nose qué, que teje los hilos de nuestras vidas, y une a unas personas con otras, e igualmente las separa cuando tiene que ser así…

Todo pasó, y por lo visto, ella seguía con ese marido al que no amaba demasiado pero le daba la seguridad que ella no sentía conmigo…..

Hasta que un día recibo un mensaje curioso.

¿Has hablado por aquí de mí? Mis tíos me están haciendo preguntas raras últimamente”

A mí aquello me sonó raro. ¿Ganas renovadas de mandanga?.

No, ademas hace mucho que no paso por allí”.

Le respondí algo simple, quería ver si ella tiraba un poquito del hilo… No tardó en contestarme. Efectivamente, el veneo volvía a escocerle y quería saber de mi.

Unos días más tarde, nos encontramos por el msn. Pero como no sabía si era su pareja (ya que ambos comparten el mismo ordenador) no le hablé. Cuando me volví a conectar más tarde, descubrí un mensaje que me había dejado.

“Esta tarde te he visto conectado y no me has hablado, ¿que pasa? ¿no quieres hablarme o no te apetece? ¿Se te puede llamar? un besillo”

¡¡Qué bonito!! Las ganas de juguetear habían resurgido y yo estaba más contento que un niño con novia nueva.

Me pillas un poco liado… ¿Va todo bien? Te llamo mañana”

Así que no tardamos en contactar por chats, y llamarnos… Yo le preguntaba con sincero interés sobre su vida, y ella sobre la mía. Y no perdíamos el tiempo en sorprendernos el uno al otro con nuestras nuevas experiencias.

La chica desde luego, es un pastel.

Llegamos a un punto en la conversación en el que empezó a molarme tanto, que no pude evitar utilizar un narrardor sobre lo que estába ocurriendo.

-T, ¿te das cuanta de que van tres veces las que volvemos a coincidir? la verdad que empiezo a pensar que es por algo, ¿no crees? Todo se pone a nuestro favor porque así tenia que ocurrir, y eso no podemos negarlo.

La tensión se liberó, y ella sientó la necesidad de sincerarse conmigo.

Me contó que hace poco, volvió a visitar a sus tíos y no pudo evitar recordarme, y evidentemente, surgen las típicas dudas: ¿Por qué lo recuerdo?… ¿No estaré tan enamorada de mi marido? ….¿Sería Selu tan molón que no me lo puedo quitar de la cabeza en estos momentos?.

Estaba agobiada, con un marido de por medio, y unos pensamientos que la bloqueaban.

Simplemente, intenté entenderla y le dije que todo se andaría, y que ya veríamos cómo se desarrollaba todo.

Unos días más tarde, fuera de nuestros “horarios seguros de llamada”, en los que no podría verla ni su marido ni nadie que la pusiera en un compromiso, le envíe este sms…

T, estás en mi cabeza”

¿Qué pasará ahora con mi querida amiga? No tengo ni idea, eso si, lo que no voy a negar es que la hecho muchiiiisimo de menos.

 

3 comentarios
  1. Esence
    Esence Dice:

    Un terreno siempre resbaladizo, pero que se da con muchísimo frecuencia. No seré yo quien aliente el romper relaciones, pero a veces la vida nos pone en contacto con personas que, independientemente de nuestro estado, somos más que afines !

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  2. ariel
    ariel Dice:

    Me parece tambien complicado estar con alguien con pareja. Sete o no casada. Pienso ke hay ke saber en ke situacion se encuentra. Para saber lo ke le falta en su pareja ……..

    Responder

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