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3 Miedos Que Te Impiden Seducir

Desde cierto punto de vista, defino la seducción como un proceso en el cual convertimos un deseo en acción. Por desgracia, miles de personas tienen geniales ideas y deseos que no convierten en acción, deseos que matan en sus mentes por diferentes tipos de miedo:

+ Deseo decirle algo bello pero no lo hago por miedo a parecer demasiado interesado.

+ Deseo proponerle algo, pero no lo hago porque quizá no sea correspondida.

+ Deseo hacerle sentir algo especial, pero no lo hago porque quizá me malinterprete.

Por no mencionar los deseos relacionados con dejar un trabajo, hacer un viaje, empezar unos estudios… Miles de personas, cada día, matan sus deseos sin convertirlos en acción. Un “deseocidio” cotidiano.

Es cierto que muchas personas quisieran mostrar su interés, hacer sonreír o dejar huella en alguien de un modo distinto a lo habitual y no tienen miedo a hacerlo, pero para ello hace falta creatividad, uno de los recursos infinitos del ser humano, pero que no siempre está disponible. ¿Cómo mejorar la creatividad? No es el tema principal de este artículo así que no me extenderé, pero uno de los modos que recomiendo es exponer al cerebro a estímulos creativos no pasivos.

Es decir, no sólo leer sino también escribir. No sólo ver deporte sino practicarlo. No sólo ver obras de arte sino dibujar. Para más información, recomiendo el libro de mi compañero y amigo Álvaro Tejedor “21 Claves para mejorar tu ingenio”

Dicho esto, ¿qué miedos nos impiden mostrar interés, especialmente con un gran detalle como el descrito en el ejemplo? A continuación abordamos estos aspectos.

1 | Miedo a mostrar interés

Argumento:

La sabiduría popular reza: “quien muestra el hambre no come”. Que puede resultar poco beneficioso mostrar nuestro interés es una de las primeras creencias conscientes o inconscientes que afloran cuando empezamos a lidiar con la seducción en la adolescencia.

Tiene su explicación: cuando estamos mostrando interés, y más al tener un bonito detalle con alguien, estamos subcomunicando: “tienes mi atención”. Sin embargo, a nuestra naturaleza deseante le resulta más fácil desear aquello que no tiene. Para bien y para mal, anhelar algo o a alguien provoca una vorágine de emociones que han originado buena parte de la literatura universal, y que en ocasiones provocan adicción (de ahí la adicción al sufrimiento que vemos en personas enganchadas a alguien que no les trata bien). Decía Juan Luis Arsuaga: “no se puede desear lo que ya tienes”.

Contraargumento:

Distingamos dos preguntas: «¿qué nos provoca deseo?» frente a “¿qué nos provoca satisfacción?”. Las respuestas son distintas. Para “desear” lo que tienes, debes apreciarlo, y eso exige cierta experiencia y capacidad para identificar qué te provoca no sólo deseo cortoplacista sino satisfacción largoplacista. Características que se ganan con la madurez. Quizá por eso, una vez más podemos citar la sabiduría popular que manifiesta: “las chicas tontean con el malo, pero terminan con el bueno”.

¿A qué lleva el miedo a parecer demasiado interesado? A estrategias absurdas. Os cuento una anécdota con una alumna.

Me contaba Sonia, una chica bastante atractiva acostumbrada a que los chicos vayan detrás de ella, que le gustaba un chico italiano. Coincidía que iba a ir con otras amigas al pueblo donde estaba él, ya que al parecer tenían amigos comunes. Me dijo:

“Cuando le vea, haré más caso a sus amigos, para que así no me vea demasiado interesada y venga a por mi”.

Respondí:

“¡perfecto! ¿y puede ser que él siga la misma estrategia, haga más caso a otras chicas con el fin de gustarte a ti, y absurdamente hagáis caso a personas que no os interesan con el fin de que os hagáis caso entre vosotros?”

En otras palabras: para gustarte hago como que no me gustas. Cuando dos personas siguen esa estrategia, lo que termina pasando es que al final no sucede nada. Una historia llena de posibilidades que nunca llevará a nada porque ambos juegan a engañarse acerca de sus verdaderos deseos.

¿Qué recomiendo? Que vayas más allá de seguir tus deseos primarios y trates de buscar aquello que te dará satisfacción. Para ello necesitas autoconocimiento, experiencia y honestidad. O lo que es lo mismo: madurez.

2 | Miedo a no ser correspondid@

Argumento:

A nadie le gusta jugar al tenis solo. Como Luis comentaba en esta presentación nuestro autoconcepto y autoestima no son independientes de la reacción de los demás.

Por lo tanto si yo ofrezco algo pero no recibo, me siento mal porque alimenta mi creencia negativa de que “no soy atractiv@”, “no molo”, “no importo”, “no piensan en mi”. Lo mismo que puede suceder cuando recibimos un rechazo. Por lo tanto la estrategia más segura es no invertir, no tener detalles, no comunicar, matar mis deseos… porque así no me expongo a que me rechacen y por tanto mi autoestima queda resguardada.

Y claro, si esto afecta con un pequeño mensaje que muestre interés, mucho más evidente resulta con un detalle grande o extravagancia como la que hemos usado de ejemplo, una mayor inversión implica mayor riesgo de fracaso.

Contraargumento:

Se nos olvida sin embargo, que quien no comunica, no se emociona, no se arriesga, no saborea… por miedo a salir herido, termina no viviendo. Y de este modo termina herido igual, pero sin haber comunicado, sin haberse emocionado, y sin haber saboreado. Ya hablé sobre ello en el artículo “Ser la Causa” 

La vida, en buena medida, consiste en darnos cuenta que no hay nada asegurado, en primer lugar, y de no temer que no lo esté, en segundo.

Tenemos una necesidad continua de buscar seguridad y el mercado se aprovecha de ello, pero la verdad es que aparte de que nuestro futuro está en el cementerio, poco más es seguro. Y si de seducción hablamos, nadie te podrá asegurar reciprocidad. Jamás. Igual que no existe modo seguro de gustar a nadie.

Cuando uno comprende esto, comprende que lo que debe cuidar es de nunca dejar de gustarse a si mismo cuando trata de gustar a alguien.

Y, ¿no os gustaríais mucho a vosotros mismos si vosotros fueséis quienes habéis planeado y llevado a cabo algo tan memorable como lo que hizo Armán en Praga?; ¿no os gustáis a vosotros mismos comunicando algo bonito que habéis pensado de alguien?; ¿no os gustáis a vosotros mismos siendo valientes y acercándoos a esa persona que os llama la atención?.

Por otro lado, ¿a que no os gustáis haciendo daño a otra persona?; ¿a que no os gustáis mintiendo? Tener esto presente sí es una forma sana y probable de sentirte bien en la seducción.

Al igual que pasaba con el primer miedo, si sólo actuáramos cuando podemos garantizar reciprocidad o correspondencia, nadie actuaría. Nada sucedería entre dos personas. Las relaciones, los amores, las grandes historias… suceden porque alguien se atrevió a actuar aunque no tenía garantizada la reciprocidad.

3. Miedo a que te malinterpreten

Argumento:

Este es el miedo al que más respeto tengo. Y explico por qué. Imaginemos la siguiente situación:

Estoy empezando a conocer a Ana, he salido de una relación hace poco y no tengo ganas de comprometerme a no ser que compruebe con el tiempo que Ana me gusta muchísimo. Así que quiero ir poco a poco. Pero en apenas un par de semanas ella ya ha tenido un detalle conmigo como el que hemos usado de ejemplo. Algo muy especial, como proponerme un viaje. Y yo, en lugar de disfrutarlo, me asusto.

¿Por qué? Porque sin preguntarle a ella, pienso: “si ha tenido este detallazo, es que quiere que seamos novios. Y yo no estoy seguro de querer serlo. Así que mejor me alejo, no vaya a ser que le haga daño”.

Y así, sin tener una conversación franca y transparente sobre qué quiere Ana conmigo, me alejo de ella. Porque como dice Paul Watzlawick las personas tenemos una capacidad artística para amargarnos la vida que supera la creatividad de Picasso.

¿Por qué digo que a este miedo le tengo más respeto? Porque al alma de cántaro que le sucede esto, al menos lo está haciendo “porque no quiere hacer daño”. Y a mi eso me merece respeto.

Este miedo se enlaza además con algo muy actual y que todos hemos escuchado: “el miedo al compromiso”. Justo conforme redacto estas líneas ha caído en mis manos el siguiente párrafo que leo en la web del escritor Pablo Arribas

“Ahora nuestro mayor miedo en las relaciones con otras personas es que pensamos que el hecho de que nos preparen el desayuno es que ya te están pidiendo matrimonio. Y es entonces cuando te vas a las cinco de la mañana después de hacer el amor en vez de quedarte y disfrutar del momento”

Una vez más, nada podrá asegurar que no se malinterpreten nuestras intenciones, pero dos actos iguales pueden percibirse de manera muy distinta según las explicaciones que demos. Así que como la mentira se combate con verdad, a continuación enumero seis aspectos que no sólo ayudan a evitar malentendidos, sino además a potenciar una relación.

Contraargumento:

Motivos para hacer realidad las buenas ideas:

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1| Porque me gusto a mi mism@. Este ya lo he explicado anteriormente (al final del punto “Miedo a no ser correspondido”). Así que insisto: gustarte a ti mismo tratando de gustar a otra persona es lo que debes tratar de garantizar en la seducción.

2| Expresa con humor que estás dejando el listón alto. Ejemplo para ellas: “Yago, no sé si terminaremos gustándonos o no, pero más vale que a las otras chicas que conozcas les enseñes una foto de la maravilla de tarta que te he preparado, y les digas que se espabilen, que el listón está alto”.

3| Relata con humor cómo ideaste y llevaste a cabo ese detalle especial. Si todavía seguís conmigo tras tantas líneas, os puedo confiar un secreto. Fui testigo de cómo Armán le enseñó el video que hicimos a Eliska. ¿Y cómo lo hizo? No le enseñó simplemente el video, ya que eso podría haber llevado a la malinterpretación. Lo ilustró relatando lo divertido que fue apartar a unos turistas chinos para que le dejaran hacer los trazos en la nieve, lo peliculero que se sintió al escribir el nombre mientras sonaba música de fondo, lo agotador de subir luego a la torre, pero también lo gratificante que fue ver el resultado…

Eliska notó que él disfrutó como un niño todo el proceso. Y eso, es atractivo.

Sobre este punto y el anterior cabe comentar lo siguiente. Todo esto de lo que estamos hablando es romántico, y en la sociedad actual el romanticismo puede percibirse como algo especial o como algo cursi y empalagoso. Pues bien, para evitar que pueda pasar lo último, nada marida mejor con el romanticismo que el humor.

4| Porque estás invitando. Precisamente puede que esa chica o chico sea una persona que no tenga gestos, detalles, o muestras de interés por los tres miedos arriba descritos (o por falta de creatividad). Sin embargo tú le lanzas una invitación para que ella se sienta cómoda y también se abra. Predispones el terreno para que la otra persona se atreva, tú has abierto la veda a que tengáis una relación excepcional y de mucha calidad.

5| Vas a poder profundizar y examinar a la otra persona. A mi, particularmente, me gustan las chicas creativas y con iniciativa. Y de este modo podré ver en su respuesta, si ella encaja en mis gustos. Porque tan importante es tener iniciativa, como ser exigente. Esto lo abordamos en el artículo “Dos pasos para conocer a la persona que te atrae”

6| Y por último, creo que las cosas hay que hacerlas, porque todo puede acabar mañana. Esa chica puede dejar de gustarme mañana, puede que le ofrezcan trabajo en Sidney, que aparezca una tercera persona que capte mi atención o la suya, o incluso puede caernos un meteorito mañana (si alguien cree que exagero que le pregunte a los dinosaurios).

Una vez eres consciente de que todo puede acabar mañana, te das cuenta de que al final, lo único que quedará, es tu historia. De forma que aun en la hipótesis en la que entre Armán y Eliska no suceda nada, para siempre va a poder recordar ese día tan memorable, las risas conmigo, nuestras caras al tener la idea, la emoción de hablar de ello luego… por eso uno de los leit motivs de Egoland que Luis Tejedor plasmó en su libro “Seductor” dice: actúa de forma que luego puedas recordarte a ti mismo con una sonrisa.

Una vez te das cuenta de que todo puede acabar mañana, si tienes algo bello en la mente, tienes que convertirlo en acción. No lo mates, no contribuyas al “deseocidio”.

Si tras mi muestra de interés la otra persona no tiene creatividad ni inicitativa, es probable que me vaya desencantando. Es probable que con el tiempo preste más atención a otra chica, pero no habrá sido por mi que la historia no será memorable. Lector, o lectora: si las historias memorables no suceden, que nunca sea porque no comunicamos nuestros deseos o emociones.

¿Estamos de acuerdo? Ojalá que sí. En cualquier caso, sabed que me he gustado mucho escribiendo este artículo.

PD: recuerda que tus comentarios enriquecen este artículo. Si decides compartirlo, gracias de antemano por hacer algo tan halagador como es difundir mi trabajo.

 

Sé una mujer que toma la iniciativa en 5 pasos

Hola a todas.

En este artículo vamos a hablar de qué hacer si el chico no hace aquello que se supone que debería hacer. Si no te llama, si no queda tanto como os gustaría o si no acaba de formalizar la relación que tenéis, por ejemplo. De alguna forma, vamos a ver la importancia de no dejar a la deriva lo que queréis que suceda en vuestras relaciones por culpa de tópicos femeninos o masculinos poco funcionales. O dicho de otro modo:

De los 5 pasos para tomar la iniciativa con los chicos. De provocar lo que queréis que suceda.

Laura y yo nos encontramos en los talleres de habilidades sociales y seducción para mujeres algunos patrones mentales y de conducta que se repitan: Normalmente las chicas pensáis en que debe ser él el que tenga que llamar tras una primera cita, por ejemplo.

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Y cómo chico no sabéis cuánto se agradece que la chica también tome la iniciativa y ayude a que los hombres no lo tengamos que hacer todo.

Aquí os dejo algunas frases femeninas. A ver si os suenan:

Debería ser él el que me llama”. “Si no me llama será porque no le gusto lo suficiente”. “Si le llamo yo va a pensar que estoy loca por él”.

Y al final el resultado es que:

1. Le trasladáis toda la responsabilidad a él.

2. Os gustaría que pasara algo que no pasa

¿Por qué sucede esto?

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El WhatsApp se inventó para evitar posible accidente cómo este.

Sin entrar en interpretaciones temerarias de psicología evolucionista que se derrumban con ejemplos de chicas más abiertas o hábitos relacionales en países nórdicos, podríamos decir que pasa por nuestra cultura.

Actualmente sigue conviviendo entre nosotros gran parte de rol pasivo por parte de la mujer a la hora de si oficializar los primeros pasos durante la seducción. Demasiada sutileza puede estar bien si funciona. ¿Pero y si no funciona?

“Ser mujer implica ser seducida por un seductor”. Y éste concepto ha sido inculcado por películas, cuentos infantiles con príncipe azul, canciones antiguas y demás joyitas.

Estaba muy de moda en “el amor cortés” allá en la edad media. Una época en la que la literatura hablaba de unos cánones donde la mujer era un elemento extremadamente pasivo y, cuanto más pasivo, más pureza demostraba y mejor vista era.

Evidentemente, esto estaba escrito y difundido por hombres durante una época de influencia eclesial enorme. Las mujeres tenían que ser lo más parecido a la virgen María. No vamos a hacer un repaso histórico ahora sobre las injusticias recaídas sobre lo femenino. Lo que está claro es que todas, queridas lectoras, habéis sufrido en mayor o menor medida las garras del machismo y no hace falta que os ponga muchos ejemplos. Perdura en nuestros días.

La “amputación” que se ha hecho de la toma de iniciativa de las mujeres respecto a iniciar o proponer cosas al hombre durante la seducción es escandalosa. Cualquier conato de tentativa femenina al respecto se ha etiquetado siempre como “mujer de moral distraída” por llamarlo de la forma más generosa posible.

El problema es ahora.

Estamos en el siglo 21, cada vez estáis consiguiendo ser más independientes, más libres y con más capacidad para elegir qué queréis hacer con vuestra vida. Y hablo de trabajos, de decidir o no cuando queréis ser madres, si lo queréis hacer solas o con pareja del mismo sexo o no, etc. Es cierto que queda mucho por hacer pero vuestro rol y papel en la sociedad ha cambiado considerablemente desde no hace mucho.

Tomar la iniciativa no significa ser insistente, molesto o agresivo. Significa reconocer nuestra responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.

– Stephen Covey

Pero el problema con el chico está aquí y ahora. Esta noche cuando salgas o estar tarde cuando te cruces con un chico atractivo que te mira y no hace nada.

A pesar de todo esto, a nuestros talleres venís mujeres emprendedoras, formadas, independientes que a pesar de todo esto, me decís que debería ser él el que llamara, propusiera y actuara. O sea, exactamente igual que en el siglo XV con laúdes y caballos. Y ésto, puede tener su gracia si se elige o eres amante de libros de caballería. Pero no tiene gracia si…

#1 O no te sientes legitimada por ser mujer.

#2 O no te ves con recursos.

Y es aquí donde actúa este artículo, nuestros libros al respecto o nuestros talleres.

Voy a recomendaros 5 pasos para tomar la iniciativa en este tipo de situaciones.

5 pasos para tomar la iniciativa con los chicos

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#1 El chico también tiene inseguridades.

Igual que tú sientes esa ansiedad ante la incertidumbre y crees que él está plácidamente haciendo cosas superinteresantes o riéndose a mandíbula batiente con una risa varonil , ese chico puede estar mirando el teléfono deseando que le llames. Hay muchos hombres que como tú, en determinadas situaciones, se sienten inseguros y tampoco quieren dar un paso sin un mínimo de garantías para no verse haciendo el ridículo o recibiendo un no, porque le tienen miedo al fracaso.

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#2 Dar por supuesto que hay cierto interés por su parte.

Si os disteis el teléfono, os besasteis o hablasteis cálidamente y quedasteis en que ésto continuara, es porque hay cierto interés. Y ese interés no tiene por qué haberse extinguido.

Si ni siquiera habéis hablado y es un desconocido, ¿qué mejor momento que éste para empezar a interesarle?

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#3 Aplicamos las 3 Haches de la actitud egolandiana:

1. Humildad asertiva: Desde la humildad asertiva, proponemos un plan a alguien que queremos ver. Hablamos de humildad porque en este caso sois vosotras las que os apetece más de alguien y hablamos de asertividad porque proponéis y no os calláis aquello que deseáis.

2. Honestidad: Porque lo más importante es ser honesto con uno mismo. Si vosotras estais deseando hablar o quedar con ese chico, no hacerlo sería una distorsión de la realidad o una frustración. ¿Quiénes sois? ¿Sois chicas que hacen lo que sienten y sienten lo que hacen o por el contrario intentáis hacer el papel de alguien que no sois ni sentís?

3. Humor: El humor es el mayor lubricante del mundo. Y con el humor desdramatizamos y le quitamos hierro a cualquier asunto que pueda parecer trascedente. Además, nos puede servir como herramienta para estirar de las orejas al chico por haber tardado tanto en actuar.

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#4 ¿Tú que quieres que pase?

Si lo que quieres que pase hoy es quedar con él, llámalo. Cuando estés con él, ya le informarás o recriminarás que halla sido lento o poco decidido. Pero si lo que quieres hacer este domingo es quedar verlo contigo en el cine, no te traiciones a ti misma. Llámalo.

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#5 Proponer no implica suplicar

Proponer de forma inteligente no implica parecer necesitada. Que ninguna se lleve a engaño. Esto es un error muy extendido por la falta de hábitos y por tanto herramientas o recursos entre la población femenina.

Imaginad este WhatsApp un domingo a medio día tras daros el teléfono con un atractivo barbudo de frente despejada que no ha dado señales de vida desde que os despedisteis:

Hola, chico del viernes. Esperaba que fueras más rápido pero como veo que te tienes que espabilar empiezo yo. La próxima vez no tardes tanto.”

Estaríamos aplicando la humildad asertiva, la honestidad y el sentido del humor. Estaríais demostrando que sois exigentes, divertidas y algo románticas. Además de informarle de que con vosotras se va más rápido o se tiene que ser más proactivo. Y aquí nadie parece necesitada o desesperada.

[bctt tweet=»“Muchas personas no tienen iniciativa por que nadie les ha dicho que pueden tenerla” ― Banksy»]

Si por el contrario al chico no lo conocéis de nada y está cerca de vuestra mesa o en la barra, fijaos en su conducta, pensad en algo que os llame la atención u os genere curiosidad e id a preguntarle. En cuanto podáis os presentáis. Ya estaréis hablando con él que es justo lo que queríais.

En cualquier caso, respecto a iniciar conversaciones con desconocidos, os invito a leer mi libro “150 formas de iniciar una conversación. Vol.1 Noche” que podrá inspiraros con muchas herramientas y sobre todo mucho sentido del humor.

Despedida

Para despedirme, quiero recordaros, chicas, que hay muchas cosas que no podemos conseguir en la vida, pero que seáis capaces estudiar carreras, estar guapas, vivir la vida, pasar la menstruación cada mes, dar a luz, tener hijos, tener que competir con hombres cobrando menos en el trabajo, y luego me vengáis con… “¿yo? Yo no le entro. Me da vergüenza. Debería entrarme él que es el chico”, no es de recibo.

Espero haberos hecho reflexionar y espero que si me cruzo con alguna de vosotras y os parezco atractivo no dudéis en generar una situación conmigo. Siempre se agradecerá.

Siempre vuestro, Egoh. Luis.

Si quieres trabajar una situación específica puedes preguntarnos:

¿Para qué sirve seducir?

A todos nos gusta seducir, pero ¿para que?
Evidentemente, la razón principal es conectar con una persona que nos interesa, pero, ¿somos conscientes de todas las ventajas que nos ofrece seducir diariamente a nuestro entorno?

Luis Tejedor (Egoland) en esta charla, nos explica todas las utilidades que puede tener seducir, y con tantas utilidades, es hora de ir haciéndolo.

 

¿Para qué sirve seducir?:

La etiqueta: experiencia y ejemplo de la herramienta

Experiencia de David, conociendo a una chica por la calle y aplicando su encanto, su humor y la herramienta «la etiqueta».

herramienta de seducción etiquetaEs Julio, un viernes caluroso donde los haya. Con mi habitual despiste me había dejado las gafas de sol en casa, así que andaba con los ojos achinados intentando esquivar la marabunta de gente, que como yo, andaba por la Plaza de Sol. Entre conversaciones ajenas y otros ruidos, escuché un sonido muy peculiar que me hizo levantar la mirada. ¡¡Unos tacones!!  Pero no fueron los tacones, si no ella, la que me hizo saber que iba a ser una situación memorable.

Con el sol en contra solo podía percibir su silueta, el tamaño de sus tacones era directamente proporcional a la confianza que tenía en sí misma y que además le permitía lucir con orgullo un escote, muy de mujer, que sacaba su parte más salvaje. Ella disfrutaba de ser el centro de atención y yo no me iba a ir sin valorárselo.

-¡Disculpa! (se para y me mira desconcertada). ¿Sabes qué para “eso” hace falta carnet? (señalando los tacones).

– Jaja ¿A sí? No lo sabía.

– Sí, pero dime tu nombre y haré como que no he visto nada, así nos ahorramos multas, burocracias y demás historias aburridas.

– ¿Qué suerte tengo no?, me llamo Harianne.

– Creo que la suerte es para ambos, yo me llamo David. (Dos besos)

No sé si fueron mis ojos achinados o mi amenaza de multarla por no llevar dicha documentación, pero después de una charla sobre su país de origen y sus múltiples viajes internacionales, nos dimos los teléfonos, prometiéndonos que nos veríamos al día siguiente. No suelo hacerme de rogar y en esta ocasión, en especial, tenía que aprovechar el tiempo, ya que ella se marchaba temprano el domingo y hablando en plata, me moría por disfrutar de ella un día más.

Al día siguiente con un mensaje nos confirmamos que llegaríamos puntuales. Cuando nos vimos, en seguida compartimos una sonrisa y caminamos hasta una cafetería cercana, la conversación fluía mientras nos conocíamos, por su forma de hablar sabía que estaba en frente de una mujer inteligente y encima había recorrido más mundo que yo, cosa que me fascinaba. Se acercaba el momento de hacer un pequeño tour andando por Madrid, así que dimos un paseo por el Templo de Debod y llegamos a la la azotea del Círculo de Bellas Artes, empezamos a hablar el uno del otro, de lo que más nos gustaba de nosotros y se notaba que nos estábamos haciendo tilín.

 

Me lo estoy pasando realmente bien.

Yo también David, te confieso que cuando te di mi numero no sabía que íbamos a encajar así, eres muy divertido.

No te quites merito, si te ríes tanto haces que me sienta súper gracioso y si me miras así, me pones un poco nervioso.

-Jajaja

-Del 1 al 10 ¿cómo está siendo este día para ti?

Mmm difícil pregunta. Creo que un 8 (mira al infinito pensativa y casi al instante contesta), un 8,5.

-Nada mal, eso es una notaza. Y ¿Cómo crees que podría mejorar?

-No sé. (una respuesta rápida y seca. Ella me veía venir desde 1km)

-¿Qué te parece si vamos a mi casa y preparo unos mojitos?

-No. Creo que vas un poco rápido, nos conocimos ayer.

 

¡¡¡Toma ya!!! Ella parecida tenerlo todo muy claro y pensé que iniciar una guerra dialéctica solo reafirmaría más su postura, a si que decidí utilizar la herramienta de “la etiqueta” que consiste en adjudicar una serie de cualidades a una persona, con el fin de que esta sea consecuente con las mismas una vez aceptadas. De esta forma y valorando su posición, esperaba obtener una respuesta más positiva, ya que pensaba volver a proponer  ir a mi casa para continuar con este día tan estupendo que tanto nos estaba inspirando a ambos y quería que ella fuese congruente con su forma de pensar y ser.

-Harianna, me sorprendes.

-¿Por qué?

-Porque cuando hablas tengo la sensación de estar delante de una mujer que sabe perfectamente lo que quiere.

Si, por suerte siempre he tenido claro lo que quiero en mi vida.

-Pues en el colegio al que yo iba, me enseñaron que eso era sinónimo de madurez.

-Eso dicen, sí jaja.

-Entonces cuando deseas algo, no te importa lo que piensen los demás ¿verdad?

-Así es, siempre he hecho lo que he querido y hasta ahora no me ha ido nada mal. ¿Quién mejor que yo va a saber lo que necesito?

-Me gusta que seas independiente, pero me gusta aun más que seas una chica del siglo XXI.

 

Su expresión había cambiado por completo, estaba más relajada y sin darse cuenta estábamos acercando nuestras posiciones y para colmo nuestra mirada se tornaba más cómplice por momentos.

-Vaya boquita que tienes madrileño…

-Creo que en eso compartimos premio.Harianna, después de todo lo que nos hemos dicho, ahora me apetece más preparar ese mojito, ¿Qué decides?

-Vale, pero no puedo irme muy tarde.

Al terminar lo que estábamos tomando, ella pagó la cuenta mientras me recordaba que era una mujer del siglo XXI. Yo conocí mejor su forma de pensar y ella descubrió que le gustaba montar en moto, camino a mi casa.

DAVID DE BANEGAS

Cómo ligar tras las vacaciones, 8 consejos

Quizá tengas la suerte de estar todavía exiliado en tu bonito pueblo donde pescas salmonetes con medio cuerpo sumergido en un río, o sigas dando paseos por la playa sin mirar el reloj que dejaste hace semanas sobre la mesita de noche… si es así: ¿qué parte de “el trabajo dignifica” no entendiste?

Lo más probable, sin embargo, es que hayas dejado atrás esa vida de zángano improductivo, y ahora por fin vuelvas a sonreír cuando tu alarma suena a las siete de la mañana y te pones a las órdenes de tu admirado jefe o tu carismático profesor de Derecho Tributario II. Es tiempo de nostalgias, de amigos de verano con los que ahora solo hablarás de vez en cuando por el grupo de whatsapp, de volver a criticar a los políticos y sobretodo de que decenas de anuncios en la tele te ofrezcan como cada año construir tu propia central nuclear por fascículos.

Lo que no vas a echar de menos si aplicas este artículo son amores de verano, ya que Egoland Seducción estamos convencidos de que estamos a tiempo de inventar los amores de otoño, invierno, y entretiempo. Aplicando estas claves, tu actitud veraniega y tus habilidades sociales se mantendrán brillantes y bronceadas hasta el próximo verano.

ideas para ligar en invierno

8 Consejos para ligar tras el verano

1 | Apúntate a una actividad

¡No te quedes en casa! Uno de los motivos por los que ligamos más en verano es porque salimos de nuestros círculos habituales, nos exponemos a gente y lugares nuevos. Pues bien, estudies o trabajes, el principio de curso es el momento ideal para probar esa actividad de la que tanto te han hablado, o esa otra que llevas años dudando sobre lo bien que se te daría. De este modo no sólo crecerás personalmente, sino que te expondrás a conocer más gente con un gusto afín, la cual además verás de forma periódica. Y no me digas que no es genial desear que vuelva a llegar el martes para ver de nuevo cómo le queda el short a tu compañera de crossfit, o las mallas al profe de spinning.

Por cierto, ¡que no me entere que pasas un mes en esa actividad sin proponer una cena!

2 | Comunica tu verano como una aventura

niño contar aventuras de verano¿Recuerdas cómo comunicabas tus aventuras de verano en el primer recreo de la vuelta al cole?

Parecía que lo habías pasado mejor que la gente que sale en esos anuncios de cerveza isleños donde nadie es feo. Ahí había pasión, y eso que quizá no habías salido de tu pueblo y por las mañanas te habían obligado a hacer cuadernillos de caligrafía. Actualmente nuestros veranos están llenos de viajes, escapadas, nuevos amigos, lecturas de libros de mil páginas, largas noches de buena compañía... Así que al volver al trabajo o a clase, cuenta tu verano con emociones, e inspira a los demás para que también lo hagan: ¿qué ha sido lo más emocionante que has hecho?, ¿a quién has conocido?, ¿qué has aprendido?…

Por cierto, ¡que no me entere que pasas una semana en clase o en el trabajo sin proponer una cena para contaros el verano!

3 | Pide ayuda

Si es tu primer día, sea donde sea, no dudes en pedir ayuda. ¿Dónde está la fotocopiadora? ¿Y los horarios? ¿A qué hora se suele salir? ¿Dónde es el mejor sitio para almorzar? ¿Qué hago si un compañero me gusta?

Si nuestro interlocutor no conoce las respuestas, genial, ya tenemos algo en común y podemos hacer equipo.

Si nuestro interlocutor sí conoce las respuestas, genial, le hacemos sentir útil y puede convertirse en nuestro guía.

4 | No te pongas excusas

Conozco las dos mejores formas de dejar pasar oportunidades: esperar al momento perfecto, y esperar que alguien me acompañe.

Estate muy atento a (1) quien quieres ser cuando llegue el junio que viene, (2) qué necesitas para conseguirlo, (3) qué excusas te pones para no ponerte manos a la obra y (4) premiarte cuando te vayas acercando a los objetivos.

5 | No tengas miedo a ligar solo

salir a ligar solo o solaYa hubo una ocasión en la que estuviste a solas ante un grupo desconocido, y supiste solucionarlo. ¿No lo recuerdas? Era septiembre, llegaste solo a clase, y probablemente antes o después le dijiste a alguien: “hola, ¿podemos ser amigos?”. Si pudiste hacerlo con 5 años, ¿por qué eres incapaz ahora?

Intentalo tal cual, con voz de niño/a, y si te cuestionan, explicales que ya hiciste esto con 5 años cuando llegaste a un sitio donde no conocías a nadie, y que funcionó a la perfección. Por lo tanto, si funcionó con 5, con 25 tiene que ser infalible. Se reirán porque estarás apelando a la infancia, uno de esos temas que nos vinculan con absolutamente cualquier desconocido (triángulo de Helio).

6 | Elige un libro y comprometete con él

Hay multitud de libros de autoayuda que proponen desarrollar habilidades a través de pasos que uno debe seguir. Algunos famosos son “El Monje que vendió su ferrari”, “Tus zonas erróneas”, o “El Conde Lucanor” (autoayuda del S. XIV). Nosotros, como tontos no estamos, no podemos dejar de recomendarte nuestra colección “21 Claves…” que puedes consultar aquí . Y no te quejes de que hacemos autopromoción, o no te diré nada de nuestros talleres de seducción ya publicados aquí.

Estas lecturas nos ayudan a comenzar el curso con optimismo, proponiéndonos retos, y en general con una actitud que nos hará más sociables y atractivos.

7 | Planteate un cambio de look

Si, como mucha gente, el fin de tu verano significa el comienzo de una nueva etapa (laboral, universitaria, vital…) te sentirás a gusto acompañándola de un cambio externo.

Quizá sea el momento de empezar a usar más camisas, de dejar de ir todos los días con tus deportivas de jugar a fútbol sala y comprarte unos bonitos zapatos, o de atreverte con ese peinado que por estar todos los días en la piscina no habías querido hacerte. En cualquier caso, es positivo que de vez en cuando te des la oportunidad de verte de otro modo, ya que puedes llevarte gratas sorpresas. Y como indicábamos arriba, pide ayuda! Quizá tu compañera de trabajo esté encantada de recomendarte unas tiendas, o incluso de acompañarte.

8 | Crea una agenda de eventos

Fundamental. Ni en verano ni en Pascua se liga quedándote en casa.

Solo en Navidad van unos señores a dejarte regalos, y da gracias. Busca las principales webs de eventos de tu ciudad y haz un calendario con aquellas exposiciones, charlas, conciertos… que te estimulen. Acudir a estos eventos será útil para (1) que te diviertas, (2) que tengas temas sobre los que hablar,  (3) que tengas planes interesantes que proponerle a ese compañero o esa jefa que tanto te gustan y (4) que conozcas a otros chicso y chicas atractivos y afines a ti que te ayuden a superar que has descubierto que ese compañero es el marido de esa jefa.

En resumen

Resumiendo, si quieres seguir ligando a tu vuelta de las vacaciones, te recomendamos que cuides, como siempre, de dos cuestiones: tus habilidades, y tus oportunidades. No esperes éxito si estás siempre leyendo y afilando tus habilidades sociales con la compañía de siempre pero jamás tienes la oportunidad de rodearte de gente nueva. Tampoco lo esperes si no paras de tener oportunidades de conocer gente nueva pero eres incapaz de disfrutar relacionándote.

Si necesitas ayuda con esto, ya sabes dónde encontrarnos. 

Abresos y felices amores de otoño!

La chica de la Biblioteca

A las diez de la mañana de una biblioteca pública en época de exámenes solo hay jovencitas y jovencitos con ganas de estudiar. Es por ello que eso de acercarse a compartir un cubata con esa persona que te mantiene desatento en tus tareas no parece una buena idea.

El tema es el siguiente: Llevo encerrado casi más de un mes como un hámster repleto de folios, apuntes, libros, y hace tiempo que no veo mandanga callejera ni en postales.

A mi derecha. Casi a dos metros hay una chica con gafas, morenita, de pelo rizado y brillante. Parece realmente interesada en sus quehaceres intelectuales. Yo, sinceramente, estoy hasta las narices. Si me acercara no me sentiría culpable. Ni por ella ni por mí. No debe molestarle que un chico bastante más mayor que ella la moleste para hacer algo distinto de estudiar.

Además lo recomiendan los médicos. Un poco de mandanga cada equis tiempo mejora la atención. Seguro que lo dicen, y si no lo dicen, sinceramente, no tienen ni puta idea.

ligar-examenes-biblioteca

Me levanto sin tener la menor idea de que voy a decir. Pero con una cosa clara. Mi intención y la utilidad para ambos.

-Hola.

-Hola- me dice con gesto inexpresivo.

-Estoy harto de estudiar. Estoy seguro de que tú casi también.

Ella sonríe algo ruborizada.

-Sí bueno.

-He pensado lo siguiente, cada 45 minutos podemos acercarnos y quejarnos de nuestras asignaturas, eso seguro que nos ayuda a despejarnos y de paso nos conocemos.

-jajaja Bueno. Vale.

-Vale, por donde quieres empezar por conocernos o por quejarnos?

-Ja j aja.. Por conocernos, mejor.

-Soy Luis.

-Yo soy Soraya.

-Soraya es un buen nombre para una chica con el pelo rizado. Muy bien elegido. Felicita a tus padres.

-jajaja Gracias. A mí no me gusta mucho.

-¿Cuál te gusta?

En seguida nuestra amiga Soraya decide volcarse al noble arte del descubrimiento mutuo. Se deja guiar en una conversación abierta, con humor y coqueteo poco agresivo pero clamoroso. Un toque de ingenuidad en la conversación que sinceramente echaba de menos.

-Nos estamos cayendo bien, ¿eres consciente, Soraya?

-Sí, claro.

-Y nos estamos gustando, Soraya, ¿eres consciente?

-JAJAJA Bueno, eso no está tan claro.

-Yo hablo por mí. Nos estamos gustando. ¿Hablas tú por ti o me hago tu portavoz?

-Me caes bien.

-¿Si te empezara a gustar ahora me lo dirías o lo dejarías entrever camufládamente entre frases como “si nos estamos cayendo bien”?

-Supongo que lo segundo.

-Ok. Me dejas más tranquilo.

Con ese gratificante premio, me recuerdo que tengo que aprobar sí o sí. Ha sido un buen descanso y una forma de recordarme quién soy.

-Bueno Soraya, este primer paréntesis ha estado bien. Ahora voy a seguir y tú también. Hagamos un gran esfuerzo en concentrarnos. Nada de recordar lo que ha pasado ni en si nos estamos gustando. Ok?

-JJAJAJA ok.

Vuelvo a mi silla sonriente. ¡Qué bonica es esta nena y qué poco me apetece ponerme con PSICOLOGÍA SOCIAL DEL TRABAJO!

Pero bueno, hoy ya me puedo recordar a mi mismo con una sonrisa…

3 claves para evitar el rechazo siendo directo y natural (1/2)

¿Es bueno empezar a hablar con un/a desconocido/a de forma directa? ¿Vale la pena empezar exponiendo abiertamente nuestro interés?
Mi respuesta, sin lugar a dudas y por muchos motivos, es.

Sin embargo, el verdadero reto de la seducción empieza una vez hemos iniciado una conversación con la persona que nos atrae. Ahí es cuando empezaremos a conocernos y, quizás, a seducirnos. Por ello, cualquier forma que nos ayude a minimizar el rechazo inicial para que podamos empezar a mostrarnos y a pedir que esa persona se muestre, resultará muy útil.

¿Pero existe alguna manera de ser directos y naturales que incremente nuestras posibilidades de empezar conversaciones?

La respuesta también es sí. Tan sólo hay que entender como funciona nuestra mente y las expectativas que nos conformamos (¡como si fuera poco!) para descubrir 3 puntos clave. Aquí los tienes:

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1.  Rellena los huecos de información

Todo el mundo se imagina historias, y lo hacemos a una velocidad pasmosa. En centésimas de segundo. Pero por nuestra naturaleza creativa, tendemos a hacerlo con la información que tenemos disponible en ese momento. Y si no hay información suficiente entonces recurrimos a nuestras experiencias y conocimientos previos. Por lo tanto es clave que proporciones un qué, un porqué y un para qué en tu comunicación ya que si no lo haces, la persona con la que vayas a hablar se los inventará por ti. Y puede ser que la historia que se imagine no sea de tu agrado.

Por ese motivo, para no dar rienda suelta a su fantasía y dirigir de inicio sus pensamientos hacia tus intereses, es crucial que rellenes los huecos de información.

Pondré un ejemplo sencillo. Supón que una noche de copas te acercas a tu amigo o amiga y le dices lo siguiente:

 “Oye, ¿me dejas 20 euros?”

Como sólo le estás dando el qué (quiero dinero), él (o ella) se imaginará el por qué y el para qué de inmediato. Puede pensar que tienes serias dificultades económicas y que tu cuenta está a cero, o que eres un vago porque que en el fondo no te apetece ir al cajero, o que quieres invitar a la persona que acabas de conocer y te falta dinero para su copa. Hay miles de posibilidades que dejas fuera de tu control. Para controlarlas, rellena la información que falta.

“Oye, ¿me dejas 20 euros porque me he quedado sin dinero para una última copa y salir a estas horas al cajero me parece algo peligroso? Te los devolveré la semana que viene.”

Estás dando motivos y razones y eso es enormemente persuasivo. Muy de sentido común, pero ya conoces el refrán.

Decenas de veces he visto alumnos de nuestros talleres conseguir sentarse con grupos de chicas que estaban tomando algo simplemente rellenando los huecos de información. Fíjate en la diferencia:

Lo que hacían inicialmente (sin completar la información): “Hola, ¿podemos sentarnos con vosotras?”

Rellenando los huecos de información: “Hola, estamos esperando nuestros amigos pero os hemos visto tan sonrientes que nos ha parecido una buena idea venir a hablar con vosotras, a ver si juntos nos reímos más que por separado”

Difícilmente rechazable, ¿no crees?

Aquí te dejo el video en el que hablo de esto, y esta semana tendrás bien explicadas las otras dos claves de la segunda parte de este artículo

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Video Curso Ligar Sin Miedo

¿Temes acercarte a una desconocida? ¿Te invade el pánico frente mujeres atractivas? ¿Se suceden las noches y sigues sin armarte del valor necesario para conocer chicas? ¿Esperas siempre el momento perfecto y nunca parece llegar?

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Aquí no te pediremos que memorices frases, que aprendas trucos de magia, que no seas coherente contigo mismo o que te conviertas en un superhéroe para ligar con ellas. Sencillamente te mostraremos lo que buscan las mujeres, tanto lo que reconocen como lo que no se atreven a decir, y cómo tú puedes proporcionárselo de forma natural, directa y sin esfuerzo. Algo tan sencillo y que nadie se había molestado en comprender.

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El calibraje en seducción (I)

Calibrar es la habilidad para captar las sutilezas del lenguaje corporal.

Es conocer en forma muy precisa el estado de otra persona, leyendo señales no orales. Aprender a calibrar es desarrollar la capacidad de captar el mundo de otro: sus pensamientos y sus sentimientos, para poder predecir su futura conducta y poder así influir en ella. Así, calibrar es la habilidad para captar las sutilezas del lenguaje corporal y los mensajes que éste nos transmite para poder tener un feedback que nos oriente a la hora de actuar. Conocer a la persona que tienes enfrente es esencial para saber qué piensa, qué pretende y poder modificar la imagen que tiene sobre ti, sus actos, prever rechazos, excusas o inducir ideas y comportamientos deseables en ella.


CALIBRAR PARA SEDUCIR MEJOR

La calibración es la forma que tiene un seductor de saber cuál es el momento y persona oportunos para iniciar una interacción exitosa. Alguien calibrado será el que haga las cosas en el momento oportuno, y alguien que esté descalibrado acabará haciendo cosas que no debe en momentos inoportunos.

Lo cual quiere decir que por mucho que el contenido de tu discurso sea de 10 y hayas interiorizado a la perfección todas las herramientas, si no calibras bien terminarás metiendo la pata.

También el calibraje, es decir, que el análisis del entorno y de la persona que tienes enfrente, te puede sacar de muchas situaciones embarazosas si tienes un poco de fluidez e improvisación ya que te dará pistas de lo que ella está pensando, por dónde debes ir y por donde no, si está receptiva, ya está a punto o no hay nada que hacer. Es decir un buen calibraje constituye el 90% del éxito en una interacción.

Es frecuente que atraemos a otros y en ocasiones no nos damos cuenta. Seguro que todos tenemos algún conocido que liga prácticamente sin hacer nada. Probablemente esta persona tiene muy potenciada esta habilidad y sabe distinguir qué chica está receptiva por lo que va “a tiro hecho”. Sin embargo no perderá tiempo ni se ofuscará con interacciones que no vana ningún lado. Esta es la esencia del buen seductor.

Como es lógico, lo más esencial en el calibraje es la práctica, ya que cada conversación es diferente en un contexto distinto y con una chica distinta y es por esto que el material enlatado no sirve. No obstante no puedes lanzarte a la práctica sin tener unas nociones básicas que en este caso nos llegan desde la ciencia de la comunicación no verbal: Suponiendo que el contenido de tu mensaje sea perfecto, si tus gestos no son congruentes con él, si invades el espacio personal de la chica… inevitablemente la harás sentir incómoda.

OBSERVACIÓN PARA CALIBRAR MEJOR

Por ello pon tus 5 sentidos en el análisis de su conducta para intentar recabar toda la información posible, recuerda la OBSERVACIÓN EN EL TRIÁNGULO DE HELIO.

Podrás evitar que te deje tirado, dar giros a la conversación y agradar mucho más. En realidad no es difícil, de hecho antes de adquirir el lenguaje tú también te comunicabas con gestos al igual que todos nos comunicamos emocionalmente con nuestras mascotas. Aun así las mujeres somos un pelín más complicadas. Es esencial que tengas unas bases sobre psicología femenina y entiendas que las mujeres no son iguales que los hombres. Su cerebro es distinto, su educación es distinta y por lo tanto su modo de pensar y de comportarse es completamente distinto.

Independientementede ello, puede que existan algunos analfabetos emocionales, pero la gran mayoría de  nosotros poseemos la habilidad de reconocer los estados de ánimo de otras personas y la empleamos en nuestra vida diaria de forma inconsciente y cotidiana. Pero desarrollar la maestría de ser capaces de distinguir con precisión la correlación entre las palabras y las sutiles señales de nuestro cuerpo nos resultará de mucha utilidad no solamente en seducción sino también en negociaciones, entrevistas de trabajo, etc y por ello constituye para algunos todo un arte. Un maestro en el estudio de las emociones y su relación con la expresión corporal es Paul Ekman.

¿Qué logramos con el calibraje?

•    Conocer como nuestro interlocutor estructura su pensamiento. Entender al otro significa sintonizar mejor, logrando así una comunicación plena.
•    Darnos cuenta si nos presta o no atención.
•    Detectar incongruencias entre lo que piensa y los gestos que realiza.
•    Si nos miente.
•    Cual es su estado físico.
•    Entenderlo sin necesidad de que nos hable.

En la segunda parte de este artículo, ¿Cómo se calibra?

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ANA

para egolandseducción

 

Como convertir amistad en sexo

Cuántas veces, chicas y chicos, nos hemos encontrado ante la situación de quedar con esa persona que nos atrae, que desde luego no tiene la menor pinta de que nosotros/as le atraigamos y nos devanamos lo sesos intentando ponernos guapos, atractivos, proponiendo citas en lugares interesante.

¿A ver si suena la flauta? ¿a ver si lo pilla?… ¿A ver si surge? A ver si descubro, ¿cómo convierto esta amistad en sexo?

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Unas cuantas, ¿verdad chicas? ¿chicos?

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¿Podemos gustar a nuestra amiga/amigo?

Quizá en este momento no. Pero ¿puede ser que tengamos la capacidad, las habilidades o el físico para ello?
Es evidente que casi siempre la respuesta es que sí.
Hemos gustado ya a otras personas y, ¿por qué no íbamos a poder gustar a nuestra amigo/a? Si a nuestro amigo o amiga no le obsesionan las personas de una raza distinta de la nuestra, podemos gustarle en la mayoría de los casos.

La imagen que tiene de nosotros y la utilidad que en nosotros encuentra quizá no es la adecuada.

Así que vamos a repasar nuestro autoconcepto.

 

¿Quiénes somos?  ¿Por qué molamos? ¿Qué tenemos de atractivo nosotros/as físicamente y de nuestra personalidad?

Vamos a hacer lo mismo con la persona que nos atrae. ¿Qué podemos contestar a las mismas preguntas?

Se supone que nos conocemos o al menos deberíamos. (Y desde luego no me refiero a que nos repitamos “somos los mejores, somos únicos, nosotros lo valemos, somos el premio” y esas cosas),

Apetencias y habilidades

Siendo más precisos y utilizando el PENÉMETRO y el VAGINÓMETRO podremos encajar nuestras apetencias y habilidades en sus gustos y hacer lo propio en los nuestros.…

Recordando ambos medidores metafóricos de la atracción que los tenéis explicados en el libro SEDUCTOR Egoland, chicas y chicos tenemos apetencias y habilidades que destacar:

# sexualmente (todos anhelamos un sexo de calidad y generamos expectativas)
# emocionalmente (todos sentimos emociones y podemos generar emociones positivas)
# racionalmente  (todos tenemos una marca personal y unas afinidades racionales que nos van ayudar a que se de rienda suelta a la atracción sexual o emocional).

Por ahí dicen que la atracción no se elige.

Y YO OS DIGO, QUE LO QUE SÍ SE ELIGE ES SI TE VAS O NO A LA CAMA CON ALGUIEN te  atraiga o no te atraiga.
Cuando hay chispa, atracción, sexo, entre dos personas que se atraen sean del sexo que sean, heterosexuales y homosexuales, ¿qué diablos está pasando? ¿Cómo funciona nuestra mente? ¿Qué podemos hacer para tomar cartas en el asunto?Podríamos decir que es todo un misterio. Uno de esos misterios misteriosos que misteriosamente se dan.

Intentando hacer  un examen riguroso desde la psicología, podríamos decir que las personas, de todas las orientaciones sexuales, nos sentimos atraídos

# sexualmente
# emocionalmente
# racionalmente

Pues para los que aún no tenéis el libro SEDUCTOR EGOLAND,:

EL PENÉMETRO & EL VAGINÓMETRO

penemetro-vaginometro-amistad-sexo

PENÉMETRO

Digamos que es la forma metafórica y divertida de entender las fluctuaciones de atracción de un hombre para una mujer.
 
Es decir, en función de nuestro físico, conducta y conversación  las mujeres ven nuestro atractivo como un pene que se expande en grosor y longitud en función de su atracción hacia nosotros emocional, sexual y racionalmente. Así que da igual lo que tengas en la entrepierna, si tu presencia proyecta un pene largo, ancho, ambas cosas, mediano, estrecho… etc…

VAGINÓMETRO

Y el vaginómetro sería la metafórica y divertida explicación de cómo una vagina va encajando en lubricidad y amoldabilidad
Toda esta explicación la tenéis en el libro SEDUCTOR y aquí solo vamos a hacer un peque resumen…

1. Longitud & Lubricidad: EXPECTATIVA DE SEXO
La longitud (penémetro)  y la lubricidad (vaginómetro) en el respondería a la expectativa de la calidad del coito que generamos. Donde sin duda cuenta nuestro –físico y la experiencia sexual que proyectemos con nuestra actitud y conversación. Sexualizando y cualificando de forma precisa nos puede percibir como unas personas con cierto morbo, experiencia sexual, etc..
O sea, que quede claro, chicos y chicas que con nosotros se lo pueden pasar muy bien en la cama sin caer en la vulgaridad o no ser selectivos. Ya hablaremos de los matices y diferencias de comunicar entre hombres y mujeres

[bctt tweet=»El sexo se elige. Mejora tu marca y tu comunicación para ser una elección»]
2.- Grosor & Amoldabilidad: ATRACCIÓN RACIONAL Y EMOCIONAL
El grosor (penémetro) y la amoldabilidad (vaginómetro), sería la parte racional y emocional que proyectamos:

A) La PROYECCIÓN DE FUTURO que generemos, la adecuada, no parecer demasiado románticos o demasiado ambiciosos emocionalmente para las que solo quieren una noche de guerra, tienen novio o lo acaban de dejar con él.. Ni demasiado poco románticos con las personas que empiezan a relacionarse con nosotros.
¿Volveré a ver en el mismo marco a esta persona si me acuesto con él? ¿Cambiaría nuestra amistad?

B)  SER SU MARCA: Que encajemos en lo que la otra persona cree que le gusta de una chica.
Somos su tipo de chico, ¿quizá su tipo de chica aparentemente? Le gustan deportistas, disciplinados, formales, rebeldes, marchosas, responsables, bohemios, un poco de todo y sin pasarse..

C) SENTIRSE DESEADO/A
Cuidar la autoestima y el autoconcepto es imprescindible. Todos nos arreglamos y nos cuidamos para intentar gustar a los demás. Seguramente esta parte sería de lo más mejorable que tengamos pendiente, chicos y chicas. Nos tratamos mutuamente como si no nos deseáramos, y como hemos dicho, hacer sentir deseada a la otra persona va a hacernos crecer en longitud o lubricidad.
Empezar a afirmar sus cualidades sexuales de forma gradual va ayudarnos.

D) EVITAR ASOCIACCIONES A EXPERIENCIAS NEGATIVAS:
Somos personas muy guays, molonas, divertidas y por ejemplo, nos encanta viajar. Viajamos mucho con nuestros amigos… ¡Vaya por Dios! Como la anterior pareja de nuestra amiga/o que le fue infiel. Un rasgo positivo como viajar por nuestro trabajo, por ejemplo, podría perjudicar nuestra imagen. La persona que nos atrae, resulta que tuvo una mala experiencia con su ex, el viajero, y asocia tener un trabajo de viajar con algo negativo. Le era infiel. Todos tenemos un equipaje emocional de malas experiencias y tendemos a asociar y a generalizar.

E)  AFINIDAD RACIONAL
Todos tenemos unos gustos, valores y puntos débiles. Tenemos determinados temas o puntos de conflicto que nos parecen compatibles o incompatibles con nuestro autoconcepto y con quienes somos.
Todo iba bien, pero algún comentario que suene racista, por ejemplo, para una persona que ha tenido relaciones íntimas o afectivas con gente de otra raza, un comentario político religioso, para una persona fervientemente antireligiosa o viceversa, hábitos de droga, juego, por poner algunos ejemplos pueden desembocar en una auténtica bomba de Hiroshima.
“¿Qué ha pasado? Todo iba bien, parecíamos estar a gusto.. y fue decir lo de que los gatos me dan asco que le cambió la cara”.

Pues resulta que ella vive con tres gatos y además en su tiempo libre trabaja en una protectora de animales.
Pues resulta que él ha dejado de llamar desde que tú, chica bocazas, dijiste que los amigos de él eran feos y ridículos.

LA UTILIDAD.

Utilidad en pareja

 

 

De ahí la importancia de utilizar siempre EL PARA QUÉ. Y ésta es sin duda la parte más importante.

Todos necesitamos sentirnos útiles en los demás,
La persona tiene que sentirse útil para nosotros,

“Y este tío, si es tan guay, para qué diablos quiere estar conmigo” ¿Solo para sexo?
“Y esta chica, dice que tiene una vida sexual tan espléndida, ¿para qué va a querer acostarse conmigo si sabe que yo apenas tengo experiencia”

La relación tiene que ser útil.

Que podamos aprender mutuamente, que pueda ser sencillamente una relación de comprensivo sexo sin compromiso, que podamos hacernos novios…

[bctt tweet=»Tenemos que sentirnos útiles en los demás y hacer sentir útiles a los demás para nosotros.»]

– Las chicas más jóvenes suelen encontrar en los chicos más mayores una utilidad muy razonable… Sexo, coche, validación social entre sus amigas, que las traigan y recojan de sus casa..

– Los chicos más jóvenes suelen encontrar utilidad en cualquier chica que sea de su agrado para empezar a forjarse como amante y disponer de sexo y cariño.

– Los hombres y mujeres con un estatus socio/económico y cultural no muy elevado aspiran a hombres y mujeres con un nivel superior económico.
Son los clamorosos casos de muchas mujeres y hombres que se casan con personas más mayores para conseguir papeles de residencia…

– Otras relaciones, por ejemplo de mujeres independientes y de un nivel económico y cultural alto/medio encuentran en hombres de un nivel económico inferior a ellas que les suministran una vida sexual y emocional estable y apetitosa. Abogadas y abogados, ejecutivos, etc, que tienen una vida acomodada, que ya han sido jóvenes y se han dejado impresionar yno les resulta determinantemente “útil” el estatus social, sino la calidad del sexo y las emociones.

Y hasta aquí posicionaros.. Pensar en la persona que os atrae y pensad..
¿En qué encajáis?