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Preparando la primera cita 4: últimos consejos

Con este post voy a dar por terminada la serie de artículos correspondientes a la preparación de una primera cita. Son aspectos extraídos de mi experiencia personal y algunos serán obvios y otros muy discutibles, pero me daré por satisfecho si os sirven para pensar en algo nuevo que hasta ahora no habías tenido en cuenta, aquí os dejo los enlaces a los anteriores artículos de la primera cita:

Pasos del 1 al 3 de la primera cita 

Pasos del 3 al 6 de la primera cita

Pasos del 7 al 11 de la primera cita

 primera cita

 

PASOS PARA PREPARAR UN PRIMERA CITA (12 al 15)

12. Guerra al aburrimiento. Imaginaos que la cita está yendo bien, lleváis una hora y media en la que os estáis conociendo y toda vuestra atención está puesta en lo que está pasando entre los dos. A partir de ahí sólo hay una cosa que pueda sabotearnos y que tenemos que evitar a toda costa. El aburrimiento.

A no ser que hayamos llegado a la fase de besos y arrumacos donde sobran las palabras, el último recuerdo de la cita es el que suele predominar después, así que lo ideal es que ella no lo recuerde como un momento de conversaciones banales y largos silencios.

Por ello y en esta situación, si empezáis a notar que la cosa decae, debéis ser vosotros los que deis por terminada la cita. También podéis cambiar de sitio sin marearla demasiado o proponer ir a vuestro piso si lo creéis conveniente. Cualquier cosa con tal de evitar caer en el tedio y estropear lo conseguido hasta el momento. No hay nada peor que quedarse en un punto muerto y que sea ella la que tenga que sugerir que concluyáis la cita. Pensad que se llevará a casa la sensación de haber tenido que despedirse de vosotros porque la cita estaba siendo interminable.

En ocasiones, una buena estrategia puede ser dar por terminada la primera cita en el momento de mayor auge, cuando notéis que ella se lo está pasando mejor. Hay que calibrar muy bien si es realmente necesario, pero de esta forma les suele quedar un recuerdo tan positivo que no ven el momento de volver a quedar con vosotros. Esto funciona especialmente bien con chicas muy atractivas y divas.

 

13. ¿Quién paga? Otro gran debate y aquí hay opiniones para todos los gustos. Yo creo que, si somos congruentes con la responsabilidad que hemos asumido durante toda la cita, debemos pagar nosotros. Suele ir de acorde con el rol de hombre que impera en la sociedad actual y demuestra que somos generosos. Y a ellas les suelen gustar los hombres dominantes y a la vez generosos.

Para evitar quedar como pagafantas, yo os aconsejo pagar pero a cambio de algo. Mostrad que no vais regalando vuestro tiempo y dinero indiscriminadamente pero que sabéis ser generosos. Lo ideal es pagar la primera vez y, si luego decidimos ir a tomar algo más, indicarle que entonces nos va a tener que invitar ella. O acordar que en la próxima cita paga ella (entonces dejad que sea ella quien escoja el sitio, para que os lleve a un lugar de acorde con sus posibilidades económicas y no haya sorpresas).

Como siempre, podéis jugar el momento de pagar con diversión y quitando hierro a la situación.

 

14. ¿Y luego qué? Supongamos que todo ha ido bien aunque sabéis que no va a haber sexo en esa primera cita. Probablemente también os habéis besado. Pues entonces lo siguiente es abonar el terreno para que aún le quede un mejor recuerdo nuestro y la siguiente cita no se haga esperar.

Si la podéis acompañar a casa en coche, es caballeroso bajar y acompañarla hasta el portal. Esperaos hasta que entre dentro para marchar, empezará a comprender que os preocupáis por ella. Además, podéis aprovechar el momento justo antes de despediros para daros un largo y apasionado beso en su portal. Es muy romántico y también congruente si habéis estado sexualizando y mostrando vuestro interés de forma gradual durante la cita. También puede ser un buen momento para hacer un intento de subir a su piso, si lo deseáis.

Al despediros, suele quedar muy bien enviarle un mensaje al cabo de un rato simplemente diciéndole lo genial que lo habéis pasado esa noche con ella.

En el caso de que os hayáis enamorado mucho y ella marche sola a casa podéis pedirle que os haga una perdida al llegar. Se trata de alargar el impacto de nuestra presencia y mostrarnos como hombres seguros y protectores.

Claro está que la primera cita puede terminar acabando en sexo. Una forma de tantearlo es guardando un buen vino en vuestra casa y proponiendo ir a tomar la última copa allí, o ver una película de la que habéis estado hablando, por ejemplo. Si no accede sobretodo no os lo toméis mal. Simplemente quizás quiere conoceros más, se siente mal acostándose con alguien en la primera cita o no cree que vuestro interés sea genuino todavía, entre otras posibilidades. Dadle tiempo si lo pide.

 

15. Bonus track: citas turbo. Esto lo posteo después de haber tenido muchas primeras citas en las que he tenido que aprender mediante ensayo y error. No os lo aconsejo si no tenéis muy por la mano el tema ya que el tiro os puede salir por la culata.

Como decía en el primero de esta serie de artículos, nos han hecho creer que todas ellas desean el típico formato de cita tradicional. Pero no es del todo cierto.

En el fondo, lo que hacemos yendo poco a poco y cumpliendo estrictamente los pasos que se supone que debemos dar, es intentar minimizar las posibilidades de que nos rechace en el momento de besarla. ¿Por qué? Por falta de confianza en nosotros mismos. Por lo tanto, es una autoimposición nuestra, no suya. Ellas no necesitan forzosamente este tipo de citas. Así que si os sentís con la confianza suficiente, queréis ahorrar tiempo y calibráis que ella puede reaccionar bien, yo os aconsejo poner una marcha más. Saltaos pasos. Mostrad vuestro interés sexual abiertamente desde el inicio. Intentad quedar en vuestro piso. Probad a besarla en los primeros diez minutos. Os sorprenderéis con los resultados.

Os lo recuerdo: ella ha decidido estar allí, con vosotros, en lugar de estar con sus amigas, estudiando o en el gimnasio. Y les gusta tanto el sexo como a los hombres (o más).

 

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12 comentarios
  1. BryantPUA
    BryantPUA Dice:

    Muy de acuerdo en el punto 15, Pau.

    Se trata de ser congruente con nuestros pensamientos, si queremos besarla en un determinado momento, la besamos. Dejarlo para el final, sólo nos va a mantener incómodos en la conversación (nada recomendable, por cierto) y si habeis quedado es para mandanguear y pasarlo bien.

    Además, basta de estereotipos y normas impuestas. Sinceramente, los besos al final de la cita, son muy bonitos. Pero los que son primer y último beso, me saben a poco porque son muy cortos y/o rápidos. Lo mejor es darse el último beso de despedida pero que haya habido otros tantos posteriores, para que el útimo lleve el sello de Danone «¿Repetimos?».

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