La primera impresión, aprobar el examen

La primera impresión: Aprobar por tu “PRETTY FACE”

Ahora que tenemos un poquito más claro que todo lo que hacemos a nivel de expresión es para intentar causar una actitud más favorable hacia nuestros objetivos con el interlocutor, os pregunto: para motivar un encuentro sexual ¿Creéis que funcionan las reacciones tibias de nuestros interlocutores?

 

La primera impresión, aprobar el examen

Para los que saben leer entre líneas: o frío o calor, no tibio. O espectacular o vomitivo, no mediocre.

 

Sin ánimo de entrar en polémicas, simplemente creo que si ofrecemos una experiencia directa conduciremos a actitudes más intensas y, desde mi punto de vista, también más sostenibles. Así las experiencias más indirectas y vagas conducen a actitudes más imprecisas y de menor intensidad.

 

La clave  que para mí resume todo lo anterior, lo tomo prestado de la Filosofía del Arte: “Nulla estetica sino etica” o, sin ética no hay estética.

 

La ética se estaría refiriendo a tu identidad. La estética, a la imagen (o representación mental de lo que la otra persona cree que eres) que provocas. La primera sería tu parte “funcional”, la segunda tu parte de “diseño”.  Es decir, podrás diseñarte y aparentar que eres el mejor seductor del mundo, verbal y no verbalmente, que te examinarán sin clemencia y al primer cante que hagas, estarás fuera. Tu función seductora, tu ética,  no ha acompañado.

 

Si vas de “surfero”, por ejemplo, la parte estética es muy fácil de conseguir: 500 pavazos en marcas de referencia y, con tu gusto para combinarlas y expresarte, lo tienes hecho. Hasta aquí ok ¿no?

 

Te lanzo una pregunta: ¿Cuánto tiempo crees que esto es sostenible si, por ejemplo, no has pisado una ola en tu vida? ¿Cuánto tiempo crees que pasará hasta que te gastes otros 500 pavazos en hacerte, por ejemplo, kitesurfero porque está más de moda? ¿Crees que si en vez de surfero vas de príncipe lo harías por menos de 5.000€?

 

Las mejores decisiones sobre tu estilo y cuál es la mejor forma de expresar tu identidad, visual o no, llegarán cuando sepas quién eres y qué quieres conseguir en cada momento de tu vida sentimental, sexual, profesional, etc.  Y todas las operaciones, estratagemas y truquitos que hagamos para ponernos guapos servirán irremediablemente a estos objetivos.

 

Estando seguros de lo que queremos siempre sabremos manejar las impresiones generadas. Mi consejo: gástate 2500 € en marcas de referencia para parecer un príncipe tras gastarte 2500 € en un Master en Gestión de Pequeños Principados Particulares, con iPad para contactar con tus súbditos en FB, prácticas de guerrilla monaguescas y una cuenta numerada en paraíso fiscal ¡¡de por vida!!. No lo pienses más. Aunque no seas un príncipe, ya sea por aprovechar la oferta…

 

Bonita semana 😉

2 comentarios
  1. Susana Palau
    Susana Palau Dice:

    Me encanta como escribes.
    Tu visión de la primera impresión es magistral. De lo mejor de la página. Es la primera vez que comento. Pero me ha impresionado la claridad con la que dices las cosas.

    Responder

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