arrenpentirse antes de morir

Los 5 arrepentimientos antes de morir (I)

Hoy vengo a hablaros de arrepentirse, y no me refiero a arrepentirse de haber comido picante mientras estamos en el baño, no, hoy voy a hablaros de el libro “The top five regrets of the dying” o, traducido más o menos, “El top cinco arrepentimientos de los moribundos”.

arrepentimiento antes de morirEste libro relata y recopila las experiencias de su autora, la enfermera Bonnie Ware, durante los años que estuvo trabajando como enfermera en cuidados paliativos, es decir, centrando su atención en enfermos terminales y con corta expectativa de vida.

De todas las confesiones que recopiló hablando con los pacientes en su lecho de muerte  derivó cinco puntos, que resultaron ser los más comunes y repetidos a lo largo del tiempo.

«Encontré una lista grande de arrepentimientos, pero en el libro traté de centrarme en los cinco más comunes» explicó la autora en una entrevista realizada para la BBC.

Los 5 arrepentimientos antes de morir

1 | Me hubiera gustado tener la valentía de vivir la vida que yo quería y no la que otros esperaban de mí.

Todos tenemos sueños. Todos tenemos objetivos.
Puede que tengamos clarísimos cuales son o puede que no los hayamos descubierto todavía. Puede que creamos que no es el momento o que ya habrá tiempo. Puede, me gustaría, podría, quisiera, ojalá…

ser valiente para mi vidaEl momento es hoy.

¿Qué te gusta hacer? ¿Cómo disfrutarías ganándote la vida? ¿Qué se te da bien? ¿Cuál es tu pasión? ¿Qué te hace feliz?

Nos dicen que hacer, que leer, que mirar y que no, que estudiar, de qué trabajar, qué decir, nos dicen que somos libres. Y si, somos libres, pero, ¿por qué no lo reivindicamos? 

¿Cuál es el plan?

Citando una de las escenas más famosas de Trainspotting (seguir la vida del protagonista no es recomendable lo más mínimo, aunque esta escena sí lo es);

«Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de tejidos baratos. Elige bricolaje y preguntarte quién eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de comida basura. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa»

Cuidado, no reniego de esto si es tu objetivo (si es así, bienvenido sea), reniego de esto si es lo que haces porque es lo que se supone que se debe hacer, si no te cuestionas si realmente es algo que te haga feliz, si no buscas perseguir lo que te motiva porque “es una tontería” y “no tiene ningún futuro”. Chicas, chicos, tenemos el poder para crearnos la vida que deseemos. Seamos conscientes.

Somos los protagonistas de nuestra propia historia y depende solo de nosotros hacia donde queremos dirigirla. Es fantástico. Tenemos mucha suerte. Aprovechémosla.

EJERCICIO PRÁCTICO

Imagínate que eres un espectador de la película sobre tu vida, donde tu eres el protagonista. ¿Te la pasarías bien viéndola? ¿estarías orgulloso de ti y de tu historia? o por el contrario, ¿echarías en falta cosas? 

Escribe en un papel como te gustaría que fuese ese protagonista o que te  gustaría que hiciera. ¿seguiría los sueños de su infancia? ¿se acercaría a decirle  algo a esa chica? Una vez lo tengas, pregúntate, ¿qué podría hacer ese protagonista para  acercarse más a como me gustaría que fuese?

 2 | Me hubiera gustado trabajar menos.

trabajar menosComo dice John Lennon en su canción “Beautiful Boy”, “life is what happens to you when you are busy making other plans”, es decir, la vida es eso que pasa mientras estás ocupado con otros planes. Según Bronnie Ware, este era uno de los arrepentimientos más comunes entre los pacientes masculinos. Echaban de menos haber pasado más tiempo con sus seres queridos o dedicarle tiempo a las cosas que les estimulaban.

Hoy en día pareciera que nuestro trabajo fuese estar callados y no hacer preguntas, aceptar lo que nos ofrecen y aunque tengamos un trabajo injusto, donde estamos explotados, donde nuestra aportación no vale nada, donde no se nos valora como individuos, sino como parte de una cadena de montaje de productividad y en la cual, lo único que importa, es que cumpla las horas designadas para que otra persona gane diez veces mi sueldo acosta de mi propio esfuerzo y trabajo y encima de todo eso, tenemos que estar agradecidos, ya que menos mal que nos podemos dedicar a algo. Y ni se nos ocurra desobedecer alguna regla o enseguida estamos fuera del sistema, independientemente de si llevamos 1 o 10 años trabajando en eso.

Jean Piaget, epistemólogo y psicólogo suizo, dijo:

“El objetivo principal de la educación es crear hombres que sean capaces de hacer cosas nuevas no simplemente de repetir lo que otras generaciones han hecho; hombres que sean creativos, inventores y descubridores. El segundo objetivo de la educación es la de formar mentes que sean críticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les ofrece“.

Sin embargo, miramos a nuestros lados, ¿y donde está eso? ¿dónde está la gente que se pregunta si su trabajo le satisface? ¿dónde está la gente que se dedica con pasión a su vocación? Si, claro, hay, afortunadamente cada vez hay más.  Pero se sigue viendo mucha gente que, sin estar en situaciones de necesidad y teniendo libertad para elegir, terminan haciendo lo primero que encuentran por no saber quién son, qué buscan, qué quieren y ni siquiera preguntárselo. Citando a Confucio (hoy me apetece mucho citar como veis), “elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.”

Por supuesto que vamos a encontrar muchas puertas cerradas, pero una puerta cerrada al fin y al cabo no es más que una puerta que espera para ser abierta. Y aunque parezca una tontería, la mayoría de las puertas se abren solo levantando la mano y accionando el pomo.

Tu vida te pertenece.

En el próximo artículo las siguientes 3 claves

 

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