Entradas

El secreto de la autoestima está en la zanahoria

En Egoland, después de 10 años de experiencia en el área de la seducción propia y de nuestras alumnas y alumnos,  nos hemos dado cuenta de que la gente más carismática es aquella que se atreve a llevar pantalones rojos. pantalones rojos autoestimaYa está. Lo hemos dicho. Nuestro mayor secreto queda pues al descubierto. Dicho esto, hoy vamos a hablar sobre la autoestima que, aunque resulta irrelevante al lado de lo de los pantalones, también parece tener cierta importancia en el ámbito de la seducción. Y es que hay que tener mucha autoestima para ponerse pantalones rojos.  

IMPORTANCIA DE LA AUTOESTIMA

Ahora en serio. Al parecer, la autoestima es una de las dimensiones psicológicas más relevantes dentro de la seducción y, por qué no decirlo, de la vida.

Luis Tejedor marcó tres objetivos a conseguir para seducir más y mejor a las que llamó las competencias naturales de la seducción. Es decir, fomentar el carisma, fomentar la capacidad de conmover y mejorar nuestra capacidad de convencer.

Al abordar el carisma, al contrario que otras escuelas de seducción, Luis planteó el hecho de “seducirse a uno mismo” para poder seducir a los demás, por tanto uno de los objetivos fundamentales que proponía Egoland era un trabajo de dentro hacia fuera, mucho más importante que unas técnicas globales para todo el mundo independientemente de quien fueras.

En ese seducirse a uno mismo, hay una dimensión fundamental llamada “la autoestima”, que afecta a diferentes facetas de nuestra existencia, todas de una extraordinaria trascendencia en el terreno de la seducción:

  • LA CONFIANZA:

autoestima
Las emociones son el origen de la motivación, movilizan la conducta. Dentro del repertorio emocional de las personas, existen dos emociones que guardan una relación especialmente estrecha con la motivación. La ilusión y el miedo. La ilusión alimenta una actitud expansiva, nos motiva a explorar y a salir de nuestra zona de confort. El miedo nos paraliza y motiva una actitud conservadora. Evidentemente, la confianza está íntimamente relacionada con la ilusión y totalmente desvinculada del temor.  

¿Qué relación tiene todo esto con la autoestima? La evidencia científica ha demostrado de manera reiterada que cuando nuestra autoestima es baja, el miedo a fracasar o a ser rechazados prevalecerá sobre nuestra motivación por alcanzar nuevos retos.

De este modo, experimentaré una especie de parálisis que me dificultará la persecución de mis metas en la vida, ya que el miedo a fracasar me incitará a no asumir riesgos. Asumiré unos mecanismos de afrontamiento defensivos, según los cuales trataré de proteger la fragilidad de mi autoconcepto mediante la evitación de la acción. Me recrearé constantemente en la gravedad del fracaso y en la enorme probabilidad de que este ocurra.

Cuando nuestra autoestima es baja, el miedo a fracasar o a ser rechazados prevalecerá sobre nuestra motivación por alcanzar nuevos retos.

Sin embargo, si mi autoestima es elevada, mi pensamiento no dedicará tanto tiempo a pensar en la posibilidad de que las cosas salgan mal y se centrará más en los beneficios que puedo obtener al perseguir mis objetivos. De este modo, la ilusión se convertirá en el combustible que motive mi conducta y aprenderé a relativizar el fracaso y a verlo como una parte importante del camino.     

  • LAS HABILIDADES SOCIALES:

Cuando la autoestima de una persona esta dañada, se acentúa la importancia de la opinión ajena en la percepción de la valía personal. Tanto es así, que la opinión de los demás se convierte en una variable clave para gustarse a uno mismo. Antes de nada, cabe recordar que la opinión de los demás debería afectarnos hasta cierto punto si nuestra salud psicológica es buena. De lo contrario, tendríamos comportamientos egoístas, violentos o antisociales que podrían acabar llevándonos al ostracismo. Y no lo olvidemos, somos seres sociales. Es importante para nosotros contar con unas relaciones sociales saludables.

Sin embargo, nuestro bienestar psicológico también puede peligrar cuando conferimos demasiada importancia a la opinión de los demás. Esto es lo que ocurre en personas con una autoestima reducida. La opinión de los demás se convierte en la brújula que guía la propia conducta, traicionando de esta manera nuestros más genuinos deseos, opiniones y necesidades e intentando acomodarnos a cada persona que tenemos delante de manera camaleónica. Es así como traicionamos a nuestra autoestima, dejando de ser nosotros mismos para intentar acoplarnos a lo que creemos que los demás quieren que seamos.

Pero esta manera de actuar es contraproducente. El deseo de gustar más a los demás acaba provocando que resultemos inverosímiles, hipócritas, inseguros y, en definitiva, menos atractivos. A la gente le gustan las personas que se respetan a sí mismas, que son fieles a lo que piensan. Debemos aceptar que, hagamos lo que hagamos, jamás vamos a conseguir gustar a todo el mundo. Dejemos de intentarlo. Permitamos que nuestra identidad vaya cribando a las personas que se van presentando en nuestro camino, para acabar quedándonos con aquellas que sean compatibles con nosotros; que nos quieran por lo que somos y no por lo que pretendemos ser.  

 

  • LA AUTOESTIMA EN RELACIONES DE PAREJA:

Parece ser que tendemos a emparejarnos con personas que rondan nuestros niveles de autoestima. De esta manera, una pareja de personas con unos niveles de autoestima bajos tenderá a ser más insegura y menos capaz de comunicarse adecuadamente. Evidentemente, esto sentará las bases de una relación frágil, plagada de inseguridades y complejos.

La inseguridad de ambos miembros se traducirá en intensos episodios de celos y una profunda desconfianza mutua que intoxicará la relación. Se desarrollará una profunda dependencia por la aprobación del otro miembro de la pareja, dado que la autoestima de cada una de las partes estará en manos del otro. Y es que se recurrirá a la visión idealizada que la pareja tiene de uno mismo para alimentar nuestra autoestima, construyendo así una relación de codependencia en la que necesitaremos a la otra persona para poder querernos a nosotros mismos. Esto, a su vez, motivará un comportamiento de renuncia a aquellos aspectos de uno mismo que no se adapten a las expectativas de la pareja. En el largo plazo, esto generará un resentimiento y un distanciamiento, arrastrando la relación a la inevitable ruptura que, muy probablemente, resultara traumática por la dependencia emocional existente entre ambas partes.

Por el otro lado, cuando la autoestima de los miembros de la pareja es saludable, éstos no están necesitados de la aprobación del otro para gustarse a sí mismos, con lo que no se desarrolla una relación de dependencia tan dramática. Al contrario. Al sentirse dignos de ser amados, los miembros de la pareja se sentirán confiados y no experimentarán celos. Tampoco dependerán el uno del otro, ya que cada uno se responsabilizará de su bienestar personal y no necesitarán de la validación del otro para alimentar su autoestima. Los miembros de la pareja optarán por expresarse de manera genuina y honesta frente a la pareja, lo cual facilitará que se conozcan mejor mutuamente y que aprendan a gestionar sus conflictos de la manera más saludable posible. Evidentemente, su capacidad para comunicarse adecuadamente revertirá en el éxito y la durabilidad de la relación.

FUNCIONAMIENTO DE LA AUTOESTIMA

Los primeros años de vida son claves a la hora de construir nuestra autoestima. La manera en que nuestros progenitores nos eduquen, sus formas de mostrar afecto y la utilización del premio y del castigo serán esenciales a la hora de determinar nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos. Sin embargo, la autoestima es dinámica. No somos prisioneros del trabajo que hicieron nuestros educadores, y es que podemos aprender a reconstruirla y a cultivarla de manera que ésta se desarrolle saludablemente.

Existe la creencia de que nuestras circunstancias tienen un enorme peso sobre nuestra autoestima. Si tengo un buen trabajo, si tengo buenas relaciones sociales, si soy una persona atractiva… mi autoestima será buena.

La autoestima es dinámica. No somos prisioneros del trabajo que hicieron nuestros educadores, y es que podemos aprender a reconstruirla y a cultivarla de manera que ésta se desarrolle saludablemente.

Circunstancias 🡪 Autoestima

Efectivamente, nuestras circunstancias tienen cierto peso sobre nuestra manera de sentirnos con nosotros mismos, pero si nuestras circunstancias determinaran nuestra autoestima, la autoestima estaría reservada solo para aquellas personas que han nacido en el primer mundo, que se han criado en familias estructuradas y que desfilan por las pasarelas como modelos. Pero esto no sucede. De hecho, la relación sería más bien la inversa. Si confío en mí mismo, es más probable que asuma los retos necesarios para optar a un mejor puesto de trabajo. Si estoy en paz conmigo mismo, mis relaciones con los demás serán más naturales y satisfactorias. Si me quiero a mí mismo, es más probable que me cuide y que, por lo tanto, tenga un mayor atractivo físico. Es decir, si tengo una buena autoestima, mis circunstancias mejorarán.

Autoestima 🡪 Circunstancias

Pero, entonces ¿Qué factores determinan la autoestima? ¿Cómo se transforma? Para comprender cómo sucede la construcción de la autoestima, veamos un ejemplo.

Se hizo un estudio midiendo los niveles de autoestima de un grupo de taxistas y de un grupo de altos cargos de empresas importantes. Las condiciones laborales (p. ej., salario, carga de trabajo, número de horas a la semana) eran siempre mejores en el segundo grupo que en el primero. Es decir, las Circunstancias laborales eran siempre mejores en el grupo de los altos cargos. A la hora de medir los niveles de autoestima de unos y de otros, se pudieron observar unos niveles de autoestima ligeramente superiores en el grupo de los altos cargos. Sin embargo, los investigadores no conseguían entender que las diferencias fueran tan pequeñas, teniendo en cuenta la abismal diferencia entre las condiciones laborales de unos y de otros. De este modo, decidieron entrevistar a un taxista con buena autoestima y a un alto cargo con baja autoestima, para tratar de esclarecer los motivos por lo que las diferencias en autoestima eran tan bajas. En el caso del taxista, cuando se le preguntó por sus niveles de satisfacción con su trabajo, éste dijo que eran muy elevados ya que gracias a su trabajo podía llevar dinero a casa con el que sacar adelante a sus dos hijos, que iban muy bien en el colegio últimamente. El alto cargo respondió que sus niveles de satisfacción eran bajos, ya que estaba profundamente frustrado por no haber alcanzado la presidencia de su empresa todavía.

Como podemos observar, las diferencias en los niveles de satisfacción laboral de uno y de otro radica en el foco de atención en el que cada uno se centra a la hora de analizar su situación profesional. La manera en que valoran sus circunstancias.

Valoración de las Circunstancias 🡪 Autoestima

Esto es lo que ocurre con la autoestima. Cuando se padecen problemas de autoestima, generalmente existe una magnificación de los puntos débiles y una minimización de las virtudes. Y claro, cuando los defectos eclipsan con su tamaño a las virtudes, la atención tenderá a posarse sobre ellos más frecuentemente. De este modo, cuando me observo a mí mismo reflejado en un espejo tengo dos opciones: fijarme en los kilos que he ganado estas navidades o fijarme en lo bien que me queda el pelo últimamente.

Y es que la autoestima es precisamente eso; el reflejo que veo cuando pienso en mí mismo. Los humanos somos capaces de construir una imagen de nosotros mismos (una identidad o autoconcepto) y de otorgarle después un valor (hacer una autovaloración). Éste es un proceso que ocurre de manera incesante. Nuestro pensamiento dedica ingentes cantidades de tiempo a reflexionar sobre nosotros mismos, sobre nuestra identidad y sobre aquellas facetas que podemos mejorar de nosotros mismos.

coyete y correcaminos autoestimaMucha gente piensa, incorrectamente, que fortalecer la autoestima tiene que ver con alcanzar nuestras metas. Todas. Ser perfectos. Pero amigos, nadie es perfecto. Y, sin embargo, existe mucha gente con una autoestima saludable ¿Dónde está la clave?

Lo veremos con la metáfora del coyote y el correcaminos. El coyote se pasa la vida persiguiendo al correcaminos. Pero jamás lo ha alcanzado, ni lo hará. Todos somos coyotes, persiguiendo a nuestro yo ideal. Se trata de una persecución perpetua, interminable. Cuando alcance al yo ideal que persigo hoy día, mi yo ideal se habrá desplazado, habrá mutado. Como quien intenta alcanzar un arcoíris. Es simplemente imposible.

No obstante, es preferible que la tensión que existe entre quién soy y quién me gustaría ser, jamás desaparezca. En cierto modo, es esta tensión la que confiere sentido a nuestra vida, la que nos hace levantarnos de la cama por las mañanas, la que nos hace esforzarnos y sacar lo mejor de nosotros mismos. Pero, si la autoestima no tiene que ver con alcanzar al correcaminos ¿en qué consiste entonces? Al parecer, la autoestima depende de la manera que tenemos de animar a nuestro coyote para que persiga al correcaminos. Existen dos opciones: el látigo y la zanahoria.

La utilización del látigo consistiría en animar al coyote mediante azotes: “has engordado, vete al gimnasio”, “hace siglos que no tienes sexo, ponte las pilas”, “eres inútil, a ver si encuentras un trabajo de lo tuyo de una vez por todas”. El látigo, por lo doloroso, moviliza la conducta. Sin embargo, el combustible del cambio es la propia autoestima. Cada pequeño avance que hacemos hacia nuestro correcaminos se paga caro. Es probable que conozcas multitud de personas que han alcanzado grandes metas gracias al látigo. Gracias a una especie de disciplina autolesiva con efectos adversos. Si bien es cierto que el látigo puede producir grandes resultados, los daños colaterales sobre la autoestima son demasiado elevados. Además, hay ámbitos en los que el progreso es imposible de conseguir sin una buena autoestima. Véase, por ejemplo, el ámbito de la seducción y de las relaciones sociales. Mientras que puede resultar posible tener una autoestima debilitada y progresar a nivel físico, es complicado alcanzar una vida afectivo-sexual plena sin una buena autoestima de base ya que, como hemos visto, nuestra autoestima determinará en gran medida nuestros niveles de atractivo y la calidad de nuestras relaciones de pareja.     

La zanahoria parte de una filosofía diametralmente opuesta a la del látigo. El látigo posa su atención sobre el fracaso personal que suponen los defectos propios y los subraya para convertir la frustración en movimiento. Por el contrario, la zanahoria parte de una actitud de aceptación y compasión hacia el yo actual. El punto de partida es un profundo amor propio hacia nuestro coyote, aceptando las propias debilidades. A sabiendas de que jamás se logrará alcanzar la perfección, de que no podemos esperar a ser perfectos para querernos a nosotros mismos, porque es un hecho que jamás alcanzaremos a nuestro correcaminos. No obstante, no hay que confundir la zanahoria con el conformismo. La zanahoria también ambiciona el crecimiento. Pero en vez de centrarse en el sufrimiento que provoca no haber alcanzado nuestros objetivos, se centra en la alegría y la ilusión que suscita la idea de poder hacerlo con el esfuerzo y la perseverancia necesarias. Por ejemplo, “puedo gustarme y ser feliz sin pareja, lo cual no quita para que me motive la idea de poder llegar a compartir mi vida con alguien que me quiera y a quien quiera”.

En definitiva, este es el funcionamiento básico de la autoestima. Si te pica la curiosidad y quieres conocer tus niveles de autoestima (y de otras dimensiones psicológicas relacionadas con la seducción), puedes hacerlo en nuestra página web, en el apartado de Evaluación Gratuita (arriba a la derecha). Además, si quisieras trabajarla con nosotros, puedes pinchar en el link que se deja a continuación. Ahora toca ponerse manos a la obra, toca perseguir a nuestro correcaminos ¿A qué estás esperando?

Autor: Hugo Pérez

PODCASTS DE JUEGO INTERNO – Cómo sacar partido a tu personalidad, parte 2

¡Chicas! ¡Chicos! ¡Ya está aquí!PODCAST-PROMO
Volvemos otra semana más con la sección de podcast sobre Juego Interno.

Conversaciones, debates, consejos, claves… todo lo que se nos ocurra para facilitar el proceso que sucede dentro de nosotros, nuestro diálogo interno, nuestra autoestima, nuestra confianza, la relación que tenemos con nosotros mismos y toda la parte más interna (y en definitiva, de la más importante) de la seducción.

En esta ocasión traemos la segunda parte del podcast sobre «cómo sacar partido a tu personalidad» de mano de Luis y Laura veremos cómo desarrollar más nuestra personalidad para resultar más carismáticos.

Si queréis escuchar la primera parte haced click aquí

PODCASTS DE JUEGO INTERNO – Cómo sacar partido a tu personalidad, parte 2

Si tenéis dudas que queramos tratar al respecto, recomendaciones de temas que os gustaría escuchar o simplemente nos queréis decir lo bien que sonamos a través de Internet, sois libres de comentar, leeremos todo.

Hasta entonces, disfrutadlo.

Escúchalo en IVOOX

ivoox

PODCASTS DE JUEGO INTERNO – Cómo aumentar mi seguridad en mi mismo

¡Chicas! ¡Chicos! ¡Ya está aquí!PODCAST-PROMO
Ha llegado la nueva sección de podcasts cortos sobre Juego Interno.

Conversaciones, debates, consejos, claves… todo lo que se nos ocurra para facilitar el proceso que sucede dentro de nosotros, nuestro diálogo interno, nuestra autoestima, nuestra confianza, la relación que tenemos con nosotros mismos y toda la parte más interna (y en definitiva, de la más importante) de la seducción.

PODCASTS DE JUEGO INTERNO – Cómo aumentar mi seguridad en mi mismo

Si tenéis dudas que queramos tratar al respecto, recomendaciones de temas que os gustaría escuchar o simplemente nos queréis decir lo bien que sonamos a través de Internet, sois libres de comentar, leeremos todo.

Hasta entonces, disfrutadlo.

Escúchalo en IVOOX

ivoox

PODCASTS DE JUEGO INTERNO – Cómo sacar partido a tu personalidad, parte 1

¡Chicas! ¡Chicos! ¡Ya está aquí!PODCAST-PROMO
Ha llegado la nueva sección de podcasts cortos sobre Juego Interno.

Conversaciones, debates, consejos, claves… todo lo que se nos ocurra para facilitar el proceso que sucede dentro de nosotros, nuestro diálogo interno, nuestra autoestima, nuestra confianza, la relación que tenemos con nosotros mismos y toda la parte más interna (y en definitiva, de la más importante) de la seducción.
Si queréis escuchar la segunda parte de este podcast haced click aquí

PODCASTS DE JUEGO INTERNO – Cómo sacar partido a tu personalidad, parte 1

Si tenéis dudas que queramos tratar al respecto, recomendaciones de temas que os gustaría escuchar o simplemente nos queréis decir lo bien que sonamos a través de Internet, sois libres de comentar, leeremos todo.

Hasta entonces, disfrutadlo.

Escúchalo en IVOOX

ivoox

PODCASTS DE JUEGO INTERNO – ¿SE PUEDE SER TÍMIDO Y SEGURO AL MISMO TIEMPO?:

¡Chicas! ¡Chicos! ¡Ya está aquí!PODCAST-PROMO
Ha llegado la nueva sección de podcasts cortos sobre Juego Interno.

Conversaciones, debates, consejos, claves… todo lo que se nos ocurra para facilitar el proceso que sucede dentro de nosotros, nuestro diálogo interno, nuestra autoestima, nuestra confianza, la relación que tenemos con nosotros mismos y toda la parte más interna (y en definitiva, de la más importante) de la seducción.

PODCASTS DE JUEGO INTERNO – ¿SE PUEDE SER TÍMIDO Y SEGURO AL MISMO TIEMPO?:

Si tenéis dudas que queramos tratar al respecto, recomendaciones de temas que os gustaría escuchar o simplemente nos queréis decir lo bien que sonamos a través de Internet, sois libres de comentar, leeremos todo.

Hasta entonces, disfrutadlo.

Escúchalo en IVOOX

ivoox

Cómo seducirse a una misma en 5 pasos

Hola amigas,

¿Os habéis planteado alguna vez por qué es tan complicado sentirnos satisfechas y a gusto con nosotras mismas? ¿Qué es aquello que nos impide disfrutarnos? ¿Por qué tantas veces escuchamos lo de: “es que no tengo autoestima”? O, ¿”no tengo seguridad ni confianza en mi misma”?

La verdad es que la “falta de autoestima” o la “falta de capacidad para valorarnos y aceptarnos” parece ser el gran mal de nuestra sociedad. Vamos por el mundo, como “a medias”, porque realmente no hemos aprendido a gestionar lo que tenemos, lo que somos, y lo que podemos llegar a ofrecer. El por qué, es simple: no sabemos, ni nos sentimos legítimas para reconocer nuestras habilidades, aptitudes, virtudes, capacidades… Así como tampoco, aquello susceptible de cambio, nuestras debilidades. Es decir, nos cuesta RECONOCER, VALORAR y EXPRESAR abiertamente hacia nosotras y hacia los demás nuestra identidad y todo lo que la conforma.

¿Qué te gusta de ti? ¿Te sientes orgullosa de algo? ¿Qué es lo que más valoras de tu físico? ¿Y de tu personalidad? ¿Qué logros has obtenido en la vida? ¿Cuáles son tus objetivos? ¿Qué aspectos te gustaría mejorar?

Las respuestas, a estas preguntas, (y lo vemos en talleres la mayoría de veces), suelen quedarse cortas. Como decía: “vamos a medias” y nos “expresamos a medias”. Por si a caso, alguien se piensa que “me creo más, o que soy una flipada, o que tengo la autoestima por las nubes”. Pues bien, amigas… Aquí yace el primer problema, de nuestra falta de autoestima. Buscamos encajar, y a la vez, no parecer que nos creemos más de lo que somos. Y todo ello afecta a nuestra actitud en la vida. Nos comparamos con los demás, y nos evaluamos a partir de los demás. Y por si fuera poco, vivimos como apegadas a la aprobación externa.

Lo que está claro es que asumir abiertamente que tenemos cosas buenas y otras no tan buenas, es una tarea complicada; no se nos ha enseñado. O bien, hemos vivido una serie de experiencias que nos han limitado esta capacidad. La cuestión es que: ni somos perfectas. Ni la pretensión debe ser llegar a serlo. Y ni mucho menos, aparentarlo. La elevada exigencia y exceso de perfeccionismo, al final sólo trae problemas, y grandes dolores de cabeza. Y lo peor: en esa lucha nos perdemos el enorme placer de poder disfrutarnos y disfrutar de la vida.

Llegados a este punto, creo que toca empezar a ponerse manos a la obra. ¿Qué podemos hacer para dotarnos de una identidad bien definida, integrada y aceptada por cada una de nosotras? ¿Cómo potenciar nuestra habilidad para comunicar y transmitir a los demás quién somos?

SEDUCIRSE A UNA MISMA ES LA CLAVE

En Egoland nos planteamos trabajar en lo que llamamos “seducirse a una misma”.

Para seducirnos tenemos que mejorar la relación que mantenemos con nosotras mismas

Seducirse a una misma pasa por trabajar los siguientes aspectos: nuestro autoconcepto, nuestra autoestima y la manera cómo comunicamos quién somos. Esto es: qué pienso y siento respecto a mi misma, y cómo lo expreso en la interacción con los demás.

Para seducir a los demás debes seducirte primero a ti misma

Desde nuestro punto de vista, y desde la base de lo que enseñamos en talleres, partimos de que seducirse a una misma es el primer paso para cultivar una actitud seductora hacia los demás. Y esto es súper importante para que todo fluya en nuestro día a día. Vivimos en sociedad, y por ende, nos relacionamos. Y según sea nuestra actitud – que dependerá en gran parte de cuanto de seducidas estemos de nosotras mismas –, gozaremos de unas relaciones más o menos satisfactorias.

Seducirnos a nosotras mismas pasa también por seducirnos delante de los demás

En las relaciones que mantenemos a diario, se pone de manifiesto nuestra personalidad: cómo hablas, qué dices, cómo te mueves… (todo lo que expresas a través de tu lenguaje no verbal), así como lo que comunicamos de quién somos, qué hacemos, por qué lo hacemos… Por lo tanto, es imprescindible conectar con nosotras mismas, aumentado nuestro auto-conocimiento y potenciando nuestra habilidad para comunicarlo de forma efectiva y transmitir aquello que queramos.

Ahora bien, ¿CÓMO SEDUCIRSE A UNA MISMA?

A continuación os propongo 5 pasos esenciales para que empecéis a cultivar una nueva actitud personal que os permita mejorar la relación que mantenéis con vosotras mismas, y con vuestro entorno.

LOS 5 PASOS PARA SEDUCIRTE A TI MISMA Y MEJORAR LA AUTOESTIMA

  1. CONOCERSE Y ACEPTARSE

Seducirse a una misma (y por lo tanto, mejorar la autoestima y autoconcepto) pasa por conocerse. Y para conocerse hay que hacer un ejercicio profundo para reconocer las propias cualidades y debilidades honestamente. Parece fácil, pero no lo es. Supone enfrentarse a miedos, inseguridades y exponerse a todo ello para empezar a gestionar lo que pensamos y sentimos sobre nosotras mismas.

[bctt tweet=»“Para conocerse bien hay que ser honesto y valiente” — Carlos Alonso»]

El autoconocimiento pasa por valorar la imagen que tenemos de nosotras mismas. Si no encaja con la realidad de nuestro potencial y capacidades, probablemente nos costará más aceptarnos, ya que estaremos asumiendo una vida mucho más pobre de la que podríamos tener.

Maneras de conocerte y aceptarte

+ Reflexionar y valorar qué es aquello que te define

+ Reconocer que tienes unos atributos positivos, valorarlos y aceptarlos

+ Reconocer tus logros y éxitos y valorarlos

+ Reconocer que tienes ciertas debilidades, aceptarlas y ver cómo mejorarlas

+ Valorar qué piensas y cómo te sientes contigo misma, y en tu interacción con los demás

+ Y lo primordial: Ser consciente de que eres ÚNICA, ESPECIAL y CON UNAS CUALIDADES PROPIAS que te distinguen y a las cuales deberías sacarle el máximo partido para cultivar la mejor versión de ti misma

Al final de lo que se trata es de ser consciente tanto de tus cualidades positivas como de tus debilidades.

RECONOCERTE EN TU TOTALIDAD, PARA PODER POTENCIAR LO POSITIVO Y TRABAJAR EN AQUELLO QUE QUIERAS MEJORAR.

Propuesta para reconocer tus cualidades y debilidades

Para reconocer tanto tus puntos fuertes como tus puntos más débiles, un ejercicio que te pueda ayudar es hacer como una especie de radiografía personal, para luego tomar conciencia de los atributos positivos que tienes y de tu potencial. Igualmente, preguntarte por tus debilidades te ayudará a tener una visión mucho más amplia y realista, así como a hacer un trabajo más completo.

Ejercicio de autoconocimiento inicial:

  • ¿Qué cualidades tengo? ¿Qué me hace especial? ¿Qué me gusta de mi?

  • ¿Qué debilidades considero que tengo? ¿Puntos a mejorar?

  • ¿Qué cosas me interesan? ¿Qué me gusta hacer?

  • ¿A qué me dedico en la vida? ¿Me gusta?

  • ¿Qué me planteo hacer? ¿Qué planes futuros tengo?

Luego, una vez nos reconozcamos con ciertos atributos, es importante saber cómo lo transmitimos. Siempre podemos sacarnos más partido fortaleciendo aquello que nos hace únicas y especiales. Es decir, POTENCIAR nuestras virtudes.

  • ¿Qué es aquello atractivo o aquellas cualidades positivas que hacen que guste? Y, ¿qué es aquello que transmites? 

 

  1. CHEQUEAR LA HISTORIA PERSONAL E INTEGRARLA

Todas y cada una de nosotras tenemos una historia personal; unas experiencias y recuerdos que conforman parte de nuestro pasado, pero también de nuestra identidad, y de quien somos hoy en día. Nuestra forma de actuar, y de interactuar viene dada por la forma en la que hemos aprendido a gestionar lo que nos ha ocurrido. En este punto, ¿qué es importante?

Tomar conciencia de tu historia personal

Algunas preguntas que te pueden ayudar a ello:

  • ¿Qué experiencias he vivido y que han conformado la persona que soy hoy en día?

  • ¿Cómo he aprendido a afrontar los sucesos de la vida?

  • ¿Qué conductas he repetido muchas veces en mi vida y que no me han funcionado?

  • ¿Qué es lo que sí me ha funcionado?

  • ¿Qué es aquello que me cuesta de perdonarme?

seducirse-una-misma-1

Integrar y valorar tu historia personal

Esto te permitirá aceptarte y ser consciente de que hay ciertos aspectos que han conformado tu personalidad y tu manera de estar en el mundo. Que hay cosas de las cuales no puedes desprenderte, ni borrarlas. Simplemente se trata más de realizar un proceso de aceptación, más que de culpa o arrepentimiento.

Te propongo una fórmula muy sencilla para integrar los tres tiempos en los que nuestra mente suele moverse:

  • Mirar atrás, y abrazar tu historia como parte de ti

  • Mirar en presente, y reconocer el lugar donde estás

  • Mirar en futuro, para decidir qué pasos vas a dar hoy

  1. DEFINIR TUS VALORES, LO QUE TE IMPORTA, Y ACTUAR EN DIRECCIÓN A ELLO

Definir qué es aquello que de verdad te interesa, y por lo que estás dispuesta a luchar. Se trata de precisar qué quieres conseguir en los diferentes ámbitos de tu vida, y plantearte objetivos y metas a cumplir. Esto te dará una coherencia interior, permitiéndote tener un mejor conocimiento de quién eres, y qué quieres en tu vida.

Tener objetivos concretos y precisos nos ayuda a sentirnos bien (coherentes) y a hacer cosas que nos benefician

Cómo reconocer tus valores

Define qué es lo que te gustaría conseguir en los diferentes ámbitos que conforman tu vida. Te dejo algunas de las áreas más importantes, y algunas preguntas que te pueden ayudar a precisar acciones que te gustaría llevar a cabo:

  • Familia: ¿cómo me gustaría verme actuando como hija, hermana, madre, sobrina…? ¿Hay algo qué estaría haciendo diferente?
  • Pareja / relaciones: ¿cómo me gustaría verme actuando en mis relaciones con mi pareja, o en mis relaciones con los hombres? ¿Sería una mujer más espontánea, libre o más comunicativa?
  • Trabajo: ¿cómo me gustaría verme actuando en mi rol como trabajadora? ¿Estaría aprovechando mejor mi tiempo? ¿Sería más organizada, o más comunicativa…?
  • Ocio, tiempo libre: ¿cómo me gustaría verme actuando para aprovechar mi tiempo libre? ¿Estaría haciendo más o menos actividades de las que hago?
  • Amistades: ¿cómo me gustaría verme actuando en la relación con mis amigos? ¿Estaría quedando más con ellos? ¿Buscaría conocer a gente nueva?
  • Salud: ¿cómo me gustaría verme actuando respeto a mis conductas de autocuidado? ¿Cambiaría algo de mi dieta? ¿Haría más ejercicio?

Define qué pasos podrías empezar a dar hoy mismo para acercarte a aquello que es importante para ti. Te dejo algunos ejemplos que te sirvan como guía:

+ Ejemplo 1: Si te gustaría comunicarte más con tu padre o demostrarle más apoyo…: ¿podrías llamarle esta semana para preguntarle cómo le va?

+ Ejemplo 2: Si quieres volver a ver a un chico con el que quedaste la semana pasada, pero no habéis hablado más. ¿Podrías mandarle un mensaje al salir del trabajo?

+ Ejemplo 3: Si te planteas ser más eficiente en tu trabajo, ¿podrías hacer algo para organizarte mejor el tiempo? 

seducirse-una-misma-2

  1. CUIDARTE A UN NIVEL INTEGRAL

Es decir, hacer cosas que te ayuden a mantenerte saludable: dieta, ejercicio (mover el cuerpo), mantener relaciones sociales satisfactorias, evitar el estrés y las actividades o contextos que te lo provoquen, etc.

Estar saludable mejora nuestro bienestar tanto físico como emocional, y nos da la energía necesaria para llevar a cabo todo aquello que nos propongamos

Al final, se trata de un circuito que se retroalimenta. Si haces cosas para mejorar tu estado físico, tu estado mental se verá positivamente influido; reduciéndose el estrés o aumentando la tolerancia a él. Por ejemplo: mantener el cuerpo en movimiento, evitar algunas comidas, o cambiar la dieta son algunos aspectos básicos a tener en cuenta.

Igualmente, si procuras cambiar aquello que te provoca malestar en tu vida (relaciones negativas, insatisfacción laboral…), estarás contribuyendo a que tu salud mental se mantenga más equilibrada, y por lo tanto, ayudarás a que tu cuerpo no se resienta padeciendo ciertas dolencias como dolores de cabeza, problemas cardíacos, dolencias renales…

Por ejemplo: revisar tus relaciones, y ver si hay algunas personas en tu entorno que consideras que te restan energía, o analizar qué aspectos de tu día a día pueden ser susceptibles de cambio o de mejora.

  1. MEJORAR TU HABILIDAD COMUNICATIVA

Esto es, potenciar una comunicación que sea asertiva, empática, divertida, y eficiente. Comento brevemente cada punto, aunque en artículos posteriores me centraré en detallar dichos aspectos de la comunicación:

  • La comunicación asertiva nos permite expresar en base a nuestros sentimientos personales lo que queremos y nos ayuda a hacernos entender, conectar con los demás, y a sentirnos coherentes con nosotras mismas.
  • La empatía nos permite conectar con nuestro entorno, entendernos y entender a los demás, y disfrutar de las relaciones de una forma sana y fluida.
  • La diversión o sentido del humor, hace que podamos relativizar ciertos aspectos del día a día, sacar sonrisas, y mantenernos en un mejor estado anímico.

De lo que se trata es de tener una comunicación que nos permita gestionar nuestras relaciones de una manera satisfactoria. Esto sin duda, nos reporta grandes dosis de autoestima; porque hace que nos sintamos bien y en sintonía con quien somos y lo que queremos mostrar.

[bctt tweet=»Tú te mereces tu cariño y afecto. — Gautama Buddha «]

PARA FINALIZAR…

Espero que os haya sido útil el artículo de hoy y que os animéis a hacer algunas de las tareas propuestas. SEDUCIRSE A UNA MISMA considero que es el mayor regalo que todas y cada una podemos hacer por nosotras mismas.

Y reconozco que la pereza y nuestra tendencia a vivir en zona de confort, nos provoca bastante resistencia para avanzar en algunos puntos. Pero sólo pregúntate: ¿por qué no puede ser hoy el día en que decido que ya basta de más de lo mismo?

Os recuerdo que cada mes estamos dando talleres presenciales en Madrid, Barcelona y Valencia, en los cuales, trabajamos en seducirnos a nosotras mismas, y en muchas otros aspectos.

Si te animas, no dudes en informarte de las próximas fechas y de todo el contenido que tenemos preparado!

DANZA Y SEDUCCIÓN

Suele darse el hecho de que nos movamos. Tarde o temprano, algo queremos alcanzar, ya sea molancia en público, o acortar distancias con alguna persona. Lo sé… No todo el mundo baila para hacerse ver o para ligar, de hecho, por eso estamos aquí. Pongámonos nuestras mejores galas imaginarias, y viajemos a la sala o club que más nos guste. Descubramos el velo tras el cual se esconde la danza, y embriaguémonos de su sutilidad, magia y misterio.

moises 2

 

 
La danza es una práctica ancestral, un método expresivo de comunicación. Podríamos decir, que es tan natural como la vida misma y que como método de atracción, es tan efectivo quelo usan desde humanos a pavos reales u orangutanes de lomo pardo (o era plateado? Bueno no sé…). Sugiero antes de mover un pie, darle al «mueve tu cucu», o a «la mayor demostración de habilidades acrobáticas, jamás esperada por la mente de un borracho/a», hacernos preguntas tipo las siguientes:

 
1º ¿Necesito molarle al público para bailar? Espero, tu respuesta sea, NO.

2º ¿Si bailo, lo hago por mi, o por los demás? No tiene nada de malo ofrecer espectáculos, pero a eso, en mi mundo, se le llama trabajar, por lo que te sugiero, valores primero por quien bailas hoy, y lo que esperas recibir por ello. Yo solo espero que te diviertas (si cobras también).

3º ¿Es más importante la opinión de ellos o la mía, respecto a mi, o en este caso, a mi forma de bailar, expresarme o moverme? Para mi, que llevo unos añitos en esto del baile, lo que siempre me funcionó fue pasármelo bien primero, es decir, partir de ello como la base y el «por qué» de mis acciones, pues de manera muchas veces irracional, parece que nos comportamos con nosotros mismos, como si tuviéramos que pedir permiso o aprobación, para hacer cosas, que solo nosotros mismos nos podemos ordenar y obedecer simultáneamente (Este es solo, uno de esos tantos ejemplos).

 

moises bailando
Desde mi punto de vista, no creo que ninguno de nosotros necesite la aprobación o la opinión externa, para pasárselo bien, más os confieso que, echarme unos bailes, con la intención de mejorar mi estado anímico, o salir del aburrimiento de hincar codo en barra, me ha dado mucha satisfacción personal, y paralelamente, muy buenos resultados en otras áreas de mi vida… Incluso en la misma noche.
Para acabar, una sugerencia/reto:
Os sugiero/reto, a que bailéis en cualquier sitio, por ridículo o extraño que os parezca. Un poco, aunque solo comience con un contoneo, por llevar el ipod puesto, mientras esperáis el bus, o enel andén del metro, o si nunca habíais sacado a una abuela a bailar… Hacedlo!
Hacedlo y nos lo contáis. Os despido con un tema, pues sin música, los bailarines no podríamos vivir (sin música, y sin suspiros).


Moisés Rojo.
PD: Lee el artículo de nuevo, con «Satisfacción!» de fondo, es un pasote y te inspirará ;