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El secreto de la autoestima está en la zanahoria

En Egoland, después de 10 años de experiencia en el área de la seducción propia y de nuestras alumnas y alumnos,  nos hemos dado cuenta de que la gente más carismática es aquella que se atreve a llevar pantalones rojos. pantalones rojos autoestimaYa está. Lo hemos dicho. Nuestro mayor secreto queda pues al descubierto. Dicho esto, hoy vamos a hablar sobre la autoestima que, aunque resulta irrelevante al lado de lo de los pantalones, también parece tener cierta importancia en el ámbito de la seducción. Y es que hay que tener mucha autoestima para ponerse pantalones rojos.  

IMPORTANCIA DE LA AUTOESTIMA

Ahora en serio. Al parecer, la autoestima es una de las dimensiones psicológicas más relevantes dentro de la seducción y, por qué no decirlo, de la vida.

Luis Tejedor marcó tres objetivos a conseguir para seducir más y mejor a las que llamó las competencias naturales de la seducción. Es decir, fomentar el carisma, fomentar la capacidad de conmover y mejorar nuestra capacidad de convencer.

Al abordar el carisma, al contrario que otras escuelas de seducción, Luis planteó el hecho de “seducirse a uno mismo” para poder seducir a los demás, por tanto uno de los objetivos fundamentales que proponía Egoland era un trabajo de dentro hacia fuera, mucho más importante que unas técnicas globales para todo el mundo independientemente de quien fueras.

En ese seducirse a uno mismo, hay una dimensión fundamental llamada “la autoestima”, que afecta a diferentes facetas de nuestra existencia, todas de una extraordinaria trascendencia en el terreno de la seducción:

  • LA CONFIANZA:

autoestima
Las emociones son el origen de la motivación, movilizan la conducta. Dentro del repertorio emocional de las personas, existen dos emociones que guardan una relación especialmente estrecha con la motivación. La ilusión y el miedo. La ilusión alimenta una actitud expansiva, nos motiva a explorar y a salir de nuestra zona de confort. El miedo nos paraliza y motiva una actitud conservadora. Evidentemente, la confianza está íntimamente relacionada con la ilusión y totalmente desvinculada del temor.  

¿Qué relación tiene todo esto con la autoestima? La evidencia científica ha demostrado de manera reiterada que cuando nuestra autoestima es baja, el miedo a fracasar o a ser rechazados prevalecerá sobre nuestra motivación por alcanzar nuevos retos.

De este modo, experimentaré una especie de parálisis que me dificultará la persecución de mis metas en la vida, ya que el miedo a fracasar me incitará a no asumir riesgos. Asumiré unos mecanismos de afrontamiento defensivos, según los cuales trataré de proteger la fragilidad de mi autoconcepto mediante la evitación de la acción. Me recrearé constantemente en la gravedad del fracaso y en la enorme probabilidad de que este ocurra.

Cuando nuestra autoestima es baja, el miedo a fracasar o a ser rechazados prevalecerá sobre nuestra motivación por alcanzar nuevos retos.

Sin embargo, si mi autoestima es elevada, mi pensamiento no dedicará tanto tiempo a pensar en la posibilidad de que las cosas salgan mal y se centrará más en los beneficios que puedo obtener al perseguir mis objetivos. De este modo, la ilusión se convertirá en el combustible que motive mi conducta y aprenderé a relativizar el fracaso y a verlo como una parte importante del camino.     

  • LAS HABILIDADES SOCIALES:

Cuando la autoestima de una persona esta dañada, se acentúa la importancia de la opinión ajena en la percepción de la valía personal. Tanto es así, que la opinión de los demás se convierte en una variable clave para gustarse a uno mismo. Antes de nada, cabe recordar que la opinión de los demás debería afectarnos hasta cierto punto si nuestra salud psicológica es buena. De lo contrario, tendríamos comportamientos egoístas, violentos o antisociales que podrían acabar llevándonos al ostracismo. Y no lo olvidemos, somos seres sociales. Es importante para nosotros contar con unas relaciones sociales saludables.

Sin embargo, nuestro bienestar psicológico también puede peligrar cuando conferimos demasiada importancia a la opinión de los demás. Esto es lo que ocurre en personas con una autoestima reducida. La opinión de los demás se convierte en la brújula que guía la propia conducta, traicionando de esta manera nuestros más genuinos deseos, opiniones y necesidades e intentando acomodarnos a cada persona que tenemos delante de manera camaleónica. Es así como traicionamos a nuestra autoestima, dejando de ser nosotros mismos para intentar acoplarnos a lo que creemos que los demás quieren que seamos.

Pero esta manera de actuar es contraproducente. El deseo de gustar más a los demás acaba provocando que resultemos inverosímiles, hipócritas, inseguros y, en definitiva, menos atractivos. A la gente le gustan las personas que se respetan a sí mismas, que son fieles a lo que piensan. Debemos aceptar que, hagamos lo que hagamos, jamás vamos a conseguir gustar a todo el mundo. Dejemos de intentarlo. Permitamos que nuestra identidad vaya cribando a las personas que se van presentando en nuestro camino, para acabar quedándonos con aquellas que sean compatibles con nosotros; que nos quieran por lo que somos y no por lo que pretendemos ser.  

 

  • LA AUTOESTIMA EN RELACIONES DE PAREJA:

Parece ser que tendemos a emparejarnos con personas que rondan nuestros niveles de autoestima. De esta manera, una pareja de personas con unos niveles de autoestima bajos tenderá a ser más insegura y menos capaz de comunicarse adecuadamente. Evidentemente, esto sentará las bases de una relación frágil, plagada de inseguridades y complejos.

La inseguridad de ambos miembros se traducirá en intensos episodios de celos y una profunda desconfianza mutua que intoxicará la relación. Se desarrollará una profunda dependencia por la aprobación del otro miembro de la pareja, dado que la autoestima de cada una de las partes estará en manos del otro. Y es que se recurrirá a la visión idealizada que la pareja tiene de uno mismo para alimentar nuestra autoestima, construyendo así una relación de codependencia en la que necesitaremos a la otra persona para poder querernos a nosotros mismos. Esto, a su vez, motivará un comportamiento de renuncia a aquellos aspectos de uno mismo que no se adapten a las expectativas de la pareja. En el largo plazo, esto generará un resentimiento y un distanciamiento, arrastrando la relación a la inevitable ruptura que, muy probablemente, resultara traumática por la dependencia emocional existente entre ambas partes.

Por el otro lado, cuando la autoestima de los miembros de la pareja es saludable, éstos no están necesitados de la aprobación del otro para gustarse a sí mismos, con lo que no se desarrolla una relación de dependencia tan dramática. Al contrario. Al sentirse dignos de ser amados, los miembros de la pareja se sentirán confiados y no experimentarán celos. Tampoco dependerán el uno del otro, ya que cada uno se responsabilizará de su bienestar personal y no necesitarán de la validación del otro para alimentar su autoestima. Los miembros de la pareja optarán por expresarse de manera genuina y honesta frente a la pareja, lo cual facilitará que se conozcan mejor mutuamente y que aprendan a gestionar sus conflictos de la manera más saludable posible. Evidentemente, su capacidad para comunicarse adecuadamente revertirá en el éxito y la durabilidad de la relación.

FUNCIONAMIENTO DE LA AUTOESTIMA

Los primeros años de vida son claves a la hora de construir nuestra autoestima. La manera en que nuestros progenitores nos eduquen, sus formas de mostrar afecto y la utilización del premio y del castigo serán esenciales a la hora de determinar nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos. Sin embargo, la autoestima es dinámica. No somos prisioneros del trabajo que hicieron nuestros educadores, y es que podemos aprender a reconstruirla y a cultivarla de manera que ésta se desarrolle saludablemente.

Existe la creencia de que nuestras circunstancias tienen un enorme peso sobre nuestra autoestima. Si tengo un buen trabajo, si tengo buenas relaciones sociales, si soy una persona atractiva… mi autoestima será buena.

La autoestima es dinámica. No somos prisioneros del trabajo que hicieron nuestros educadores, y es que podemos aprender a reconstruirla y a cultivarla de manera que ésta se desarrolle saludablemente.

Circunstancias 🡪 Autoestima

Efectivamente, nuestras circunstancias tienen cierto peso sobre nuestra manera de sentirnos con nosotros mismos, pero si nuestras circunstancias determinaran nuestra autoestima, la autoestima estaría reservada solo para aquellas personas que han nacido en el primer mundo, que se han criado en familias estructuradas y que desfilan por las pasarelas como modelos. Pero esto no sucede. De hecho, la relación sería más bien la inversa. Si confío en mí mismo, es más probable que asuma los retos necesarios para optar a un mejor puesto de trabajo. Si estoy en paz conmigo mismo, mis relaciones con los demás serán más naturales y satisfactorias. Si me quiero a mí mismo, es más probable que me cuide y que, por lo tanto, tenga un mayor atractivo físico. Es decir, si tengo una buena autoestima, mis circunstancias mejorarán.

Autoestima 🡪 Circunstancias

Pero, entonces ¿Qué factores determinan la autoestima? ¿Cómo se transforma? Para comprender cómo sucede la construcción de la autoestima, veamos un ejemplo.

Se hizo un estudio midiendo los niveles de autoestima de un grupo de taxistas y de un grupo de altos cargos de empresas importantes. Las condiciones laborales (p. ej., salario, carga de trabajo, número de horas a la semana) eran siempre mejores en el segundo grupo que en el primero. Es decir, las Circunstancias laborales eran siempre mejores en el grupo de los altos cargos. A la hora de medir los niveles de autoestima de unos y de otros, se pudieron observar unos niveles de autoestima ligeramente superiores en el grupo de los altos cargos. Sin embargo, los investigadores no conseguían entender que las diferencias fueran tan pequeñas, teniendo en cuenta la abismal diferencia entre las condiciones laborales de unos y de otros. De este modo, decidieron entrevistar a un taxista con buena autoestima y a un alto cargo con baja autoestima, para tratar de esclarecer los motivos por lo que las diferencias en autoestima eran tan bajas. En el caso del taxista, cuando se le preguntó por sus niveles de satisfacción con su trabajo, éste dijo que eran muy elevados ya que gracias a su trabajo podía llevar dinero a casa con el que sacar adelante a sus dos hijos, que iban muy bien en el colegio últimamente. El alto cargo respondió que sus niveles de satisfacción eran bajos, ya que estaba profundamente frustrado por no haber alcanzado la presidencia de su empresa todavía.

Como podemos observar, las diferencias en los niveles de satisfacción laboral de uno y de otro radica en el foco de atención en el que cada uno se centra a la hora de analizar su situación profesional. La manera en que valoran sus circunstancias.

Valoración de las Circunstancias 🡪 Autoestima

Esto es lo que ocurre con la autoestima. Cuando se padecen problemas de autoestima, generalmente existe una magnificación de los puntos débiles y una minimización de las virtudes. Y claro, cuando los defectos eclipsan con su tamaño a las virtudes, la atención tenderá a posarse sobre ellos más frecuentemente. De este modo, cuando me observo a mí mismo reflejado en un espejo tengo dos opciones: fijarme en los kilos que he ganado estas navidades o fijarme en lo bien que me queda el pelo últimamente.

Y es que la autoestima es precisamente eso; el reflejo que veo cuando pienso en mí mismo. Los humanos somos capaces de construir una imagen de nosotros mismos (una identidad o autoconcepto) y de otorgarle después un valor (hacer una autovaloración). Éste es un proceso que ocurre de manera incesante. Nuestro pensamiento dedica ingentes cantidades de tiempo a reflexionar sobre nosotros mismos, sobre nuestra identidad y sobre aquellas facetas que podemos mejorar de nosotros mismos.

coyete y correcaminos autoestimaMucha gente piensa, incorrectamente, que fortalecer la autoestima tiene que ver con alcanzar nuestras metas. Todas. Ser perfectos. Pero amigos, nadie es perfecto. Y, sin embargo, existe mucha gente con una autoestima saludable ¿Dónde está la clave?

Lo veremos con la metáfora del coyote y el correcaminos. El coyote se pasa la vida persiguiendo al correcaminos. Pero jamás lo ha alcanzado, ni lo hará. Todos somos coyotes, persiguiendo a nuestro yo ideal. Se trata de una persecución perpetua, interminable. Cuando alcance al yo ideal que persigo hoy día, mi yo ideal se habrá desplazado, habrá mutado. Como quien intenta alcanzar un arcoíris. Es simplemente imposible.

No obstante, es preferible que la tensión que existe entre quién soy y quién me gustaría ser, jamás desaparezca. En cierto modo, es esta tensión la que confiere sentido a nuestra vida, la que nos hace levantarnos de la cama por las mañanas, la que nos hace esforzarnos y sacar lo mejor de nosotros mismos. Pero, si la autoestima no tiene que ver con alcanzar al correcaminos ¿en qué consiste entonces? Al parecer, la autoestima depende de la manera que tenemos de animar a nuestro coyote para que persiga al correcaminos. Existen dos opciones: el látigo y la zanahoria.

La utilización del látigo consistiría en animar al coyote mediante azotes: “has engordado, vete al gimnasio”, “hace siglos que no tienes sexo, ponte las pilas”, “eres inútil, a ver si encuentras un trabajo de lo tuyo de una vez por todas”. El látigo, por lo doloroso, moviliza la conducta. Sin embargo, el combustible del cambio es la propia autoestima. Cada pequeño avance que hacemos hacia nuestro correcaminos se paga caro. Es probable que conozcas multitud de personas que han alcanzado grandes metas gracias al látigo. Gracias a una especie de disciplina autolesiva con efectos adversos. Si bien es cierto que el látigo puede producir grandes resultados, los daños colaterales sobre la autoestima son demasiado elevados. Además, hay ámbitos en los que el progreso es imposible de conseguir sin una buena autoestima. Véase, por ejemplo, el ámbito de la seducción y de las relaciones sociales. Mientras que puede resultar posible tener una autoestima debilitada y progresar a nivel físico, es complicado alcanzar una vida afectivo-sexual plena sin una buena autoestima de base ya que, como hemos visto, nuestra autoestima determinará en gran medida nuestros niveles de atractivo y la calidad de nuestras relaciones de pareja.     

La zanahoria parte de una filosofía diametralmente opuesta a la del látigo. El látigo posa su atención sobre el fracaso personal que suponen los defectos propios y los subraya para convertir la frustración en movimiento. Por el contrario, la zanahoria parte de una actitud de aceptación y compasión hacia el yo actual. El punto de partida es un profundo amor propio hacia nuestro coyote, aceptando las propias debilidades. A sabiendas de que jamás se logrará alcanzar la perfección, de que no podemos esperar a ser perfectos para querernos a nosotros mismos, porque es un hecho que jamás alcanzaremos a nuestro correcaminos. No obstante, no hay que confundir la zanahoria con el conformismo. La zanahoria también ambiciona el crecimiento. Pero en vez de centrarse en el sufrimiento que provoca no haber alcanzado nuestros objetivos, se centra en la alegría y la ilusión que suscita la idea de poder hacerlo con el esfuerzo y la perseverancia necesarias. Por ejemplo, “puedo gustarme y ser feliz sin pareja, lo cual no quita para que me motive la idea de poder llegar a compartir mi vida con alguien que me quiera y a quien quiera”.

En definitiva, este es el funcionamiento básico de la autoestima. Si te pica la curiosidad y quieres conocer tus niveles de autoestima (y de otras dimensiones psicológicas relacionadas con la seducción), puedes hacerlo en nuestra página web, en el apartado de Evaluación Gratuita (arriba a la derecha). Además, si quisieras trabajarla con nosotros, puedes pinchar en el link que se deja a continuación. Ahora toca ponerse manos a la obra, toca perseguir a nuestro correcaminos ¿A qué estás esperando?

Autor: Hugo Pérez

Los seis niveles del Juego Interno

Egoland 3.0, que bien suena. Suena tan bien como el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band… ¡o más! Y es que en esta nueva etapa como veis proponemos un montón de contenido ajustado a las necesidades que hemos detectado en los últimos años, en todas las personas con las que hemos trabajado. Así como formatos que nos habéis pedido. No os quejareis, mandangueritos y mandangueritas, todo para los que nos seguís fielmente.

El Juego Interno es todo lo que piensas y sientes interactuando con los demás, y que por tanto condiciona lo que haces

Una de las demandas que siempre nos salen es cómo me siento más seguro/a, cómo rompo mis miedos, mi ansiedad de aproximación… En lo que a mi respecta, a lo largo de todos estos años me he ido enfrentando profesionalmente – en el significado más puro de esa palabra, “poner una cosa o a una persona frente a otra” a hacer que las personas con las que he trabajado superaran todo aquello que les obstaculizaba a mejorar su relación con los demás. Me encanta, y sobre esto precisamente va lo que llamamos Juego Interno.

Así, el Juego Interno viene referido a todo aquello que pensamos o sentimos cuando nos relacionamos con los demás. Sea a un nivel puramente social, pasando ya a un plano más personal o llegando a lo sexual. Te pongo dos ejemplos de ello, dos situaciones en las que se ve reflejado el juego interno que tienes:

– Ves a una chica hablando con sus amigas, por la noche, y te apetece enormemente atractiva. Por fin reúnes el valor para acercarte a hablar con ella pero de repente algo te hace sentir que harás el ridículo y te quedas bloqueado.

– Pese a que te consideras una chica con cosas positivas por las que los chicos se sienten atraídos por ti, siempre acabas cayendo en los mismos errores (sea autosabotearte, siendo demasiado exigente o por el contrario demasiado permisiva, por ejemplo) No sabes exactamente porqué pasa esto, y todo ello te hace sentirte mal.

En ambos casos hay algún fallo o aspecto mejorable en tu juego interno. En este artículo y en su continuación vamos a entender mejor cómo podemos cambiarlo.

 

Los seis niveles del juego interno.

Antes de meternos en materia voy a lanzar una advertencia. La posibilidad de cambiar en ocasiones da mucho miedo, pero aquí con esto que os voy plantear reúno cantidades de conocimiento generado en Egoland con el ejemplo de los mayores expertos que conozco en seducción y mis aprendizajes trabajando en consulta y talleres. Así que siéntete seguro/a de que te proponemos cosas sólidas y sensatas.ser valiente para mi vida

Algunas de las personas más admirables que he conocido han sido precisamente aquellas que aunque les daba miedo cambiar, salir de su zona de confort y dar un paso más… personas que a pesar de sus miedos acababan poniéndose en marcha y cambiando.

También quiero adelantar que el contenido de este artículo va a hacer que determinados mecanismos de defensa se activen. Además precisamente de aquellas personas que más necesiten leer y entender su sentido ¡Avisado/a quedas de las consecuencias! 😉

Niveles de cambio y de aprendizaje.

 

infografia-niveles-6De una manera lógica basada en el sentido común, seguro que al leer estos pasos te sentirás identificado/a. Ello por tu propia experiencia en el día a día o recordando cómo fue el proceso de querer cambiar algo (cambiar = aprender).

Estos estadios de cambio están basados en las dinámicas del aprendizaje y han sido utilizados también por la PNL. Todos los cambios a los diferentes niveles son buenos y deseables. Los primeros niveles son más fáciles de cambiar, a medida que vamos avanzando del 1 al 6 es más difícil. O requiere más esfuerzo, o más sutileza o mayor cantidad de aprendizajes para ello.

#1 El entorno.
#2 Los comportamientos.
#3 Las habilidades.
#4 Las creencias.
#5 El autoconcepto.
#6 La espiritualidad.

Tú eres tú y tus circunstancias, como dice el conocido aforismo. Y es verdad. Las circunstancias son todo aquello que nos rodea, desde la vivienda donde vivimos, nuestra localidad, nuestras amistades, el nivel de ruido en el que nos desenvolvemos, si vivimos en una ciudad grande, en un pueblo o en una aldea…

Cambia tu entorno y empieza a cambiar tu juego interno.

Todo aquello que nos rodea tiene una influencia decisiva en quienes somos, en cómotaller juego interno seduccion nos vemos y en qué es lo que hacemos finalmente, en cómo acabamos actuando. Podemos poner mil ejemplos. En esta Egolandswer que llamamos Me da vergüenza ligar porque me siento observado, Luis y yo hablábamos de cómo en localidades pequeñas o medianas la influencia del entorno cuenta a la hora de seducir y de sociabilizar:

[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=WVbQ-oro7FQ&w=320&h=240]

Ahí, si vemos que esto nos influye demasiado, tenemos dos opciones: o cambiamos nosotros o cambiamos de sitio y vivimos en otro lado. En la primera opción podemos provocar pequeños cambios en nuestro entorno modificando nuestra actitud. Y lo ciertro es que en determinados entornos cuando alguien empieza a hacer cosas diferentes el entorno puede ir cambiando. En la segunda, el cambio de entorno es total y por tanto empezamos de nuevo. En ambos casos como puedes ver estamos haciendo para modificar el entorno que nos rodea y por tanto los estímulos externos.

El objetivo aquí es que por ello nuestro juego interno cambie. Lo interior tiene una influencia decisiva en lo interior, y viceversa. Se retroalimentan y si es en la dirección que queremos esto es bueno.

¿Qué puedo cambiar en mi entorno para trabajar mi juego interno?

A lo largo de estos años y de tantos y tantos talleres he visto que en nuestros alumnos y alumnas aparecían una serie de temas comunes. Por ejemplo el de las amistades. ¿Tienes amigos y amigas potenciadoras o que te limitan a la hora de relacionarte con los demás? Si no te ayudan en este punto debes de encontrar y desarrollar nuevas amistades. No se trata de que elimines amigos de tu vida porque sí. Pero recuerda de nuevo: si quieres cambiar de verdad debes de cambiarlo todo.

En todo caso aquí la regla general es añadir y sumar, no eliminar porque sí. Lo mismo en tu vivienda habitual. Si por ejemplo quieres tener más citas y más exitosas donde vives, tu apartamento y hasta tu habitación son temas cruciales (puedes consultar esta serie de artículos sobre citas que escribí aquí en el blog). Poderoso caballero es Don Dinero, podreis decir. Pero en tantas otras cosas, como en el caso de la vivienda, se puede ser creativo. Un entorno en el que vivas y esté aseado y muestre tu personalidad no tiene por que ser caro.

Probablemente surjan dificultades y miedos por el camino, como en todo proceso de cambio. Puedes pedir consejo a personas que conozcas que hayan pasado por lo mismo, o a los caballeros de la tabla redonda, que en este caso seríamos los instructores de esta casa.

Si queremos cambiar de verdad tenemos que cambiarlo todo. Con cambios cosméticos y superficiales tendremos sobre todo la sensación de que estamos cambiando… pero no conseguiremos más que cambios superficiales. Si quieres un gran cambio debes de poner la carne en el asador. Esta será tu mejor aventura, y como veremos en próximos artículos cambios en esta área influirá positivamente en otras.

ejercicio-juego-interno

Un super, hiper y requete positivo abrazo,

Antoni.

Los seis niveles del Juego Interno (I)

Egoland 3.0, que bien suena. Suena casi tan bien como el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band… ¡o más! Y es que en esta nueva etapa como veis proponemos un montón de contenido ajustado a las necesidades que hemos detectado en los últimos años,por todas las personas con las que hemos trabajado. Así como formatos que nos habéis pedido. No os quejareis, mandangueritos y mandangueritas, todos para los que nos seguí fielmente.

Una de las demandas que siempre nos salen es cómo me siento más seguro/a, cómo rompo mis miedos, mi ansiedad de aproximación… En lo que a mi respecta, a lo largo de todos estos años me he ido enfrentando profesionalmente – en el significado más puro de esa palabra, “poner una cosa o a una persona frente a otra” a hacer que las personas con las que he trabajado superaran todo aquello que les obstaculizaba a mejorar su relación con los demás. Me encanta, y sobre esto precisamente va lo que llamamos juego interno.

Así, el juego interno viene referido a todo aquello que pensamos o sentimos cuando nos relacionamos con los demás. Sea a un nivel puramente social, pasando ya a un plano más personal o llegando a lo sexual. Te pongo dos ejemplos de ello, dos situaciones en las que se ve reflejado el juego interno que tienes:

– Ves a una chica hablando con sus amigas, por la noche, y te apetece enormemente atractiva. Por fin reúnes el valor para acercarte a hablar con ella pero de repente algo te hace sentir que harás el ridículo y te quedas bloqueado.

– Pese a que te consideras una chica con cosas positivas por las que los chicos se sienten atraídos por ti, siempre acabas cayendo en los mismos errores (sea autosabotearte, siendo demasiado exigente o por el contrario demasiado permisiva, por ejemplo) No sabes exactamente porqué pasa esto, y todo ello te hace sentirte mal.

En ambos casos hay algún fallo o aspecto mejorable en tu juego interno. En este artículo y en su continuación vamos a entender mejor cómo podemos cambiarlo.

Los seis niveles del juego interno

Antes de meternos en materia voy a lanzar una advertencia. La posibilidad de cambiar en ocasiones da mucho miedo, pero aquí con esto que os voy plantear reúno cantidades de conocimiento generado en Egoland con el ejemplo de los mayores expertos que conozco en seducción y mis aprendizajes trabajando en consulta y talleres. Así que siéntete seguro/a de que te proponemos cosas sólidas y sensatas.

Algunas de las personas más admirables que he conocido han sido precisamente aquellas que aunque les daba miedo cambiar, salir de su zona de confort y dar un paso más… lo acababan haciendo.

También quiero adelantar que el contenido de este artículo va a hacer que determinados mecanismos de defensa se activen. Además precisamente de aquellas personas que más necesiten leer y entender su sentido ¡Avisado/a quedas de las consecuencias!

Niveles de cambio y de aprendizaje.

De una manera lógica basada en el sentido común, seguro que al leer estos pasos te sentirás identificado. Ello por tu propia experiencia en el día a día o recordando cómo fue el proceso de querer cambiar algo (cambiar = aprender).

Estos estadios de cambio están basados en las dinámicas del aprendizaje y han sido tomado por la PNL. Todos los cambios a los diferentes niveles son buenos y deseables. Los primero son los más fáciles e cambiar, a medida que vamos avanzando del 1 al 6 es más difícil. O requiere más esfuerzo, o más sutileza o mayor cantidad de aprendizajes para ello.

1. El entorno.
2. Los comportamientos.
3. Las habilidades.
4. Las creencias.
5. El autoconcepto.
6. La espiritualidad.

En este primer artículo quiero acabar con un ejercicio. Te propongo que pienses en determinados momentos, en algunas tareas más fáciles o más difíciles, o en retos concretos a los que te hayas enfrentado ¿Qué es lo que quisiste cambiar primero? ¿Y en otros? ¿Con qué resultado? Esto te va a servir – y mucho en los artículos que vendrán.
Un positivo – y veraniego – abrazo.

Antoni

Personalidad seductora (II). Descubre qué seduce de ti

Te proponía dar un paso más para ser tu misma/o en el pasado artículo; aquí seguimos con la trilogía de artículos sobre como localizar y desarrollar tu personalidad seductora. Te empezaré contando que el término persona proviene del latín persōna; el concepto de persona era un concepto principalmente filosófico, que expresaba la singularidad de cada individuo de la especie humana. Aquí se incluía el estado de ánimo, el carácter y la forma de actuar de cada ser humano. Ello además de las cualidades y facultades de cada uno de nosotros, como la razón, los sentimientos y los valores que nos distingue de los demás seres. Fíjate que se repite dos veces lo que distingue, lo que diferencia.

LO QUE TE DISTINGUE TE HACE ÚNICO

Conforme a tu persona vas a sentir, pensar y actuar. En relación  a lo que te distingue de los demás en determinadas situaciones vas a moverte por el mundo de una forma única, que compartirá semejanzas con los demás, pero que es única y exclusivamente tuya, con matices que te convierten en alguien irrepetible. Obviamente de ahí proviene la palabra personalidad, que hemos adoptado como término que nos define esa forma de ser que tiende a constante y define nuestra forma de ser.

Por supuesto que el que sigue es un listado subjetivo mio, pero creo que bastante acertado. Citando a los compañeros de Egoland Seducción por orden en que los fui conociendo, destacaría de cada cual una parte de su persona seductora:

 algunos del equipo egoland

Luis (Egoh) su atractivo verbal y su capacidad comunicativa fuera de toda duda.

Álvaro (Helio) su ingenio y sentido del humor enormemente ágil.

Kike: creativo, diferente a su manera (marca personal).

Javi: aventurero, su gran curiosidad y ganas de aprender.

Pau: el hombre completo y todoterreno, 360º.

Yago: apasionado y positivo, capaz de contagiarte sus pasiones.

Jorge: libertad personal (ser uno mismo y defenderlo a muerte)

Diego: muy risueño y adaptable.

Paula: espontánea y muy libre.

Atenea: toma la valentía por bandera, atrevida.

Antoni: crea confort en quien le rodea, sabe escuchar y hacer sentir seguros a los demás (sé que la mía es más larga, pero que queréis, ¡el artículo lo escribí yo!)

Por supuesto que una personalidad atractiva será también una personalidad equilibrada. Sería raro que alguien atrayente no tuviera algún tipo de sentido del humor desarrollado, o que no comunicase mínimamente bien, entre otros rasgos importantes. Pero aquí estoy hablando de aquello que nos define mejor, de eso en que sobresalimos, de aquello que nos condensa, como cuando de un aroma extraemos una gota de perfume concentrado.

descubre tu persona seductora

¿Cuál es tu persona seductora?

¿Alguna vez te dijeron cuál era tu cualidad o rasgo más atractivo? ¿Te sorprendió escucharlo? Si le preguntas a cinco personas que tengas cerca sobre tus mejores rasgos podrás empezar a depurar a tu persona seductora. Preguntar a quienes tienes alrededor será un buen punto de comienzo para definir a tu persona seductora.

Aquí también te ofreceré una manera extra de conocerte mejor y definir con más exactitud tus puntos fuertes, que conformarán tu persona. Te animo a conocer tus fortalezas personales según la Psicología Positiva Pregúntame en los comentarios  acerca de cómo definir mejor tu personalidad, que ayudará a conformar tu personalidad seductora.

Quizás seas una persona que sabe hacer piña entre su grupo: explótalo. O eres fuente de inspiración hacia los demás por tu capacidad de proponer planes atrevidos y retadores: no te lo guardes para ti. Puede que seas alguien que le encanta aprender cosas nuevas y cultivar su mundo interior: los demás están esperando saberlo.

Y recuerda unos de nuestros lemas: que todo lo que hagas seduzca. Que tu persona seductora inunde todo lo que hagas; comienza por conocerte mejor como paso insustituible y ¡sedúcete a ti misma, a ti mismo!

¿Cómo manejar el fracaso en una interacción?

El fracaso: A todos nos ha pasado y el que diga que no, es simplemente porque no ha empezado suficientes interacciones.

Un fracasado es un hombre que ha cometido un error y no es capaz de convertirlo en experiencia

Elbert Hubbard

Te compras un helado y se te cae la bola de vainilla al suelo. O estrenas unos zapatos y durante el primer paseo chafas un charco de barro marrón. Tu equipo cae eliminado en el último minuto en semifinales de la Europa League o la Copa Libertadores. (amigos latinoamericanos siempres os tengo en la cabeza). O la chica con la que parecía que todo iba bien pone “En una relación” en su estado de Facebook.

En esta web tenéis cantidad de artículos  y audios relacionados con cómo gestionar el rechazo para convertirlo en un SÍ rotundo. Egoh es el mayor especialista en esas lindes de todo el territorio de habla hispana. Pero aun así, habrá ocasiones en las que el fracaso, o el dolor llame a vuestra puerta.

 

 ¿Qué hacer para mejorar mi estado de ánimo tras el fracaso?

Primero: Locus de control

Si hubiese salido bien, no todo el merito habría sido nuestro modo de actuar,  ya que la chica podía estar con ganas de mandanga, o le hayas parecido atractivo físicamente desde un principio. Así que si la cosa fracasa también podemos pensar en que quizá no sepamos que se haya comprometido hace poco, que este MUY enamorada de su novia, que ahora no este interesado en el sexo.

No tiene por que ser nuestra responsabilidad al 100%. A lo mejor lo has hecho mejor que en tu vida y no ha salido. NO TE CASTIGUES

gestion-rechazo-fracaso

Segundo: Háblate en positivo.

No sólo te hables para recriminarte lo que te ha salido mal. Aprovecha  ese momento para recordar momentos tuyos de éxito en el campo de la seducción o en cualquier otro campo. Mímate un poco y se generoso contigo. Esa inyección de energía al recordar momentos buenos te puede servir para resultar más atractivo en la siguiente interacción que comiences. SÉ GENEROSO Contigo

 

Tercero: Plantéatelo cómo un reto.

¿Qué somos leones o huevones? Permitidme meter esta frase para reírme de esa imposibilidad que ven algunos en hombres en convivir con frustaciones momentáneos fingiendo que todo les tiene que salir bien. Esa pequeña frustración puede significar un punto de partida para superarme y saber que no siempre saldrá todo bien, la vida es así, pero un hombre/mujer 360 grados tiene que poder convivir con la derrota momentánea y ser resiliente y volver a sonreír después de una emoción negativa. PLANTÉATELO CÓMO UN PUNTO DE PARTIDA NUEVO

 

Desgraciadamente nos haremos mayores, veremos a gente que queremos partir lejos y pasarán cosas en nuestro entorno que de verdad serán tristes. Hay que practicar una buena comunicación con nosotros mismos para estar listos para lo mejor y también para lo peor. Haced que vosotros estéis orgullos de vosotros mismos queridos amigos y amigas.

¡Que el triángulo os acompañe!

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¿Conoces nuestros cursos de comunicación contigo mismo?

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Mi mejor versión (I): El superyó que llevas dentro

Clark Kent se convertía en Superman metiéndose en una cabina de teléfonos siempre que lo necesitaba, Peter Parker se convertía en Spiderman cuando su sentido arácnido se lo recomendaba, Bruce Banner se volvía en el Hulk gigante y verde cuando una situación le desbordaba,…

Todos tenían un sitio o una situación en donde realmente podían sacar su mejor versión. ¡Bien!. Escoged un nombre que sea pegadizo y después llamad a un sastre, a un diseñador de moda, y decidles que os vayan confeccionando vuestro particular traje de superhéroes porque dentro de poco os empezará a hacer falta. Todos llevamos dentro un superhéroe o en este caso un superyó, que en principio sólo nosotros mismos conocemos y que seguro os gustaría poder presentar al mundo.

AUTOCONCEPTO-SUPERYO-MEJORAR

Cuantas veces nos habrá rebotado en la cabeza la frase

“maldita sea … si este tío o tía supiese como soy de verdad y todo lo que tengo que ofrecer….” 

A partir de hoy esa frase pasará a la historia y quizá no hoy ni mañana, pero si muy pronto y por el resto de vuestras vidas seréis, o más bien seremos, capaces de sacar ese superhéroe que todos y todas llevamos dentro.

 

Hasta aquí guay. Esta es la parte fácil y motivadora en la que todos nos crecemos y pensamos que está todo hecho. Ni de coña. A nosotros no va a venir a picarnos una araña y hasta ahora no se conoce gente del planeta Kripton, así que como personas que somos nos va a tocar esforzarnos y gastar nuestro tiempo para encontrar ese auténtico y genuino “poder”.

MI AUTÉNTICA VERSIÓN: Conociéndome a mi mismo

Lo primero, antes de todo, antes de ni siquiera plantearnos encontrar esa mejor versión, es encontrarnos a nosotros mismos. Es un ejercicio complicado y duradero. Todo el mundo habla de eso de “yo me conozco muy bien a mi mismo” y en la mayor parte de los casos esa es sólo la primera falacia de todo lo que nos van a decir después. Casi todos los seres humanos tenenos una capacidad pésima para analizarnos, criticarnos, potenciarnos y sobre todo, para asumir lo que en realidad somos. ¡Vamos allá!

Tenemos que ser conscientes de quienes somos, de lo que queremos, de lo que deseamos, de lo que esperamos de nosotros mismos, de como actuamos, de lo bueno y de lo malo que tenemos, es decir, ser conscientes de nosotros mismos. Y ahora pensaréis: “¡Buf!, y como coño hago yo esto”. No desesperéis. Vamos a empezar por un ejercicio sencillo y con el que muchos y muchas ya estaréis familiarizados.

Ejercicio: Coge un papel en blanco y un lápiz 2 HB (ese lápiz amarillo y negro con la punta roja que todos tenemos en casa) y divide el papel en dos columnas.

En una de ellas pon tus VIRTUDES y en la otra COSAS A MEJORAR (evito la palabra defectos para ponerlo en sentido positivo).

No se trata de escribir palabras sueltas sin sentido, sino de escribir frases con ideas, pensamientos, formas de actuar en determinadas situaciones, etc. Procura ser lo más explícito/a posible, es muy importante. Por ejemplo: “cuando estoy con gente suelo hablar y expresar lo que siento”. Tómalo con calma y después de varios días tendrás una amplia cantidad de frases en ambas columnas. Para hacerlo más fácil, cuando te veas en situaciones concretas que te gusten o que no te agraden tanto, apunta lo que hiciste y luego pásalo a tu lista.

 

En el próximo artículo veremos como aprovechar y analizar bien el resultado de estas listas.

JORGE

Organizador del próximo evento en Narón con Egolandseducción

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