Por qué darle «like» en Tinder a «to quisqui» no te beneficia

Autor: Miguel Ángel

Si hay algo que sabemos sobre el amor, es que las personas que no lo encuentran, en promedio, viven menos. Con las nuevas tecnologías y el ajetreo del día a día vamos dejando nuestras opciones de conocer gente en manos de las redes sociales y las aplicaciones. Las aplicaciones para ligar, se están convirtiendo en nuestro pan de cada día para conocer a nuevas personas. La más popular es sin ninguna duda Tinder, esa que todo el mundo a usado «una sola vez» para «probar».

Es probable que muchos no lo sepan pero hacer un uso inteligente de Tinder puede ayudarte no solo a conseguir más «matches» sino también a mejorar la calidad de los mismos. En Egoland Seducción también contamos con talleres online para enseñarte a trabajar mejor tu marca personal, tus fotos y cómo iniciar y mantener una conversación que te diferencie de los cientos de «competidores» que tienes en el ciberespacio. Parece que todo se limita al atractivo físico pero no siempre es así.

El primer paso es comprender que Tinder clasifica a los usuarios con un algoritmo bastante simple que solo tiene en cuenta  factores como la apariencia de las fotos y la ubicación. Todos sabemos que en la vida existen muchos más factores pero este será nuestro punto de partida. El segundo paso es entender que esto no significa que estés condenado, ya que años de investigación científica han confirmado que la atracción y el romance son hechos en ocasiones totalmente aleatorios y difíciles de predecir, ya que todos los seres humanos nos atraemos en mayor o menor medida unos y otros. El tercero, como no podía ser de otra manera, es que te apuntes a uno de nuestros talleres de ligar en internet

Los fundamentos del algoritmo de Tinder, un juego de ajedrez

Hace unos años, Tinder dejó que el reportero de Fast Company Austin Carr examinara su «clasificación interna secreta» y le explicaran cómo funcionaba el sistema. Esencialmente, la aplicación usaba un sistema de calificación de “ELO”, que es el mismo método utilizado para calcular los niveles de habilidad de los jugadores de ajedrez o los rankings de los jugadores de videojuegos electrónicos. Me explico en mejores términos, el “ELO” es un sistema de puntuación que te clasifica con una nota en función de tus “victorias y derrotas”, traducido al lenguaje de esta aplicación, se basa en los «me gusta», «matches» y conversaciones que tienes con otros usuarios. A mayor número de interacciones con otros usuarios, esta aplicación te recompensaba y te daba una mayor visibilidad con personas de tu mismo “ELO” para así pudieras emparejarte más. Por otra parte, Tinder te penalizaba con un “ELO” negativo, cuando deslizabas y dabas a like a todo perfil de usuario, junto con el no responder a otras personas en matches que hubieras tenido, penalizándote de forma que te restaba la visibilidad ante el resto de usuarios. 

Tinder presta servicios a personas con puntuaciones similares entre sí con más frecuencia, asumiendo que las personas de las que la gente tenía opiniones similares se encontrarían aproximadamente en el mismo nivel o “ELO” que tú, básicamente Tinder te puntúa con una nota, que luego utiliza para clasificarte y emparejarte con personas que se asimilaban a ti.

En marzo de 2019, Tinder sacó una publicación en su  blog (puedes verla pulsando AQUÍ) que explicaba que esta puntuación de “ELO” es agua pasada y está obsoleto, palideciendo en comparación con su nueva «tecnología de vanguardia». Lo que vienen a decirnos es que el puntaje de “ELO” evolucionó una vez que Tinder tuvo suficientes usuarios para predecir quién le gustaría a quién, basándose únicamente en las formas en que los usuarios seleccionan muchos de los mismos perfiles. La forma de comportarse de un usuario puede predecir el de otro, sin clasificar a las personas de manera explícitamente competitiva con una puntuación cerrada. 

Básicamente Tinder te puntúa con una nota, que luego utiliza para clasificarte y emparejarte con personas que se asimilaban a ti. 

Pero es difícil negar que el proceso todavía depende mucho de la apariencia física. La aplicación se actualiza constantemente para permitir a las personas colocar más fotos en su perfil y hacer que las fotos se vean más grandes en la interfaz, y no hay un incentivo real para agregar mucha información personal. La mayoría de los usuarios hacen que las biografías sean breves, y algunos aprovechan las integraciones de Spotify e Instagram que les permiten agregar más contexto sin tener que agregar ninguna información adicional.

El 98% de los usuarios de Tinder no saben aprovechar al máximo las fotos de su perfil, la descripción y sobre todo encaminar una conversación, a través de la honestidad y el humor, a un contacto físico con la persona que está al otro lado de la otra pantalla.

Así que si quieres ser parte de ese 2% que sí que sabe cómo estimular a los usuarios y diferenciarse del resto.

Por si no te habías parado a pensarlo, te planteo la siguiente pregunta mi egolandiano, ¿Qué pasa cuando me paso Tinder cual pantalla final del Tetris?

Que la aplicación empieza a reclicar a los “no me gusta” y los vuelve a mostrar nuevamente. También sé, por experiencia personal, que reciclará a las personas con las que te ha emparejado y luego las que no se han emparejado, o incluso a las personas con las que has intercambiado números de teléfono. Nick Saretzky, director de producto de OkCupid, contó sobre esta práctica en el podcast Verge . Verás Tinder, Bumble, OkCupid, todos hacemos reciclaje…”

 

Quizás has podido deslizar tu dedo a la izquierda por accidente la primera vez que utilizabas la aplicación, en cuyo caso, el reciclaje de perfiles es solo un ejemplo de una corporación insensible que hace algo bueno por accidente, al otorgarte la oportunidad de hacer un repaso cuanto se te acaben todos los perfiles de tu alrededor. 

Las reglas secretas de los Super Likes y over-swiping

Tinder dice que los Super Likes triplican tus posibilidades de conseguir un match, porque son halagadores y expresan entusiasmo. No hay manera de saber si eso es verdad. Lo que sí sabemos es que cuando das un Super Like, Tinder tiene que reservar el algoritmo por un minuto. Está obligado a darte una mayor visibilidad con la persona a la que se lo has dado, por lo que entre los 2 a 10 próximas personas que vea en su perfil, esa persona a la que le has dado el Super Like, estarás posicionado tú con tu super estrella azul. Esto no significa que obtendrás un match con ella, pero sí significa que tendrás alguna oportunidad de poder conocerla, si tienes un perfil molón como consiguen tener los alumnos que pasan por nosotros. 

Los Super Likes triplican tus posibilidades de conseguir un match, porque son halagadores y expresan entusiasmo.

También podemos adivinar que el algoritmo premia la delicadeza y desincentiva a las personas por dar a me gustas sin ningún tipo de control y arbitrariedad. En Tinder, tiene un límite de 100 pases correctos por día para asegurarse de que realmente estás viendo los perfiles y no solo el correo no deseado a todos para acumular coincidencias aleatorias. Tinder, obviamente, se preocupa por hacer matches, pero se preocupa más por que la aplicación se sienta útil y los matches se sientan reales como en la vida real. Identifica cuando los usuarios intercambian números de teléfono y casi pueden decir qué cuentas se están utilizando para hacer conexiones de la vida real y cuáles para aumentar el ego de una persona. Si se pone demasiado contento, puede notar que su número de coincidencias disminuye, ya que Tinder ofrece su perfil a menos usuarios.

Viaja a través de Tinder

Una de las ventajas que más me gustan de Tinder y de su parte de pago es la geolocalización. La razón es muy sencilla, yo me considero una persona muy aventurera y viajera, por lo que que constantemente estoy viajando a todo tipo de lugares nuevos a vivir aventuras y conocer otras culturas. Qué mejor, que llegar a una ciudad nueva y ya conocer a 3 o 4 personas que aparte de estar predispuestas a enseñarte su cultura y su ciudad, sientas cierta atracción por ellas. Pues bien, yo lo que hago es geolocalizarme en la ciudad que voy a visitar y residir unos días, un par de semanas antes. Creerme que solo saco cosas positivas, desde grandes amigas que me quedan para la posteridad hasta llegar a conocer personas con las que posteriormente me he ido de viaje o he tenido algún tipo de conexión íntima. 

Hay muchas teorías de conspiración acerca de que Tinder “paraliza” la versión estándar y gratuita de la aplicación y la hace prácticamente inutilizable a menos que pagues una cuenta premium o complementos, como Super Likes y Boosts adicionales. 

La realidad es que Tinder siempre da prioridad a sus usuarios de pago, pero con cuentas estándar (las que no es necesario pagar), dispones de las funcionalidades suficientes para poder interactuar con otros usuarios. Y realmente se puede, si no llegas con una cuenta normal a tener muchos “matches” quizás este ENLACE te venga bien., pero señalaré que algunos informes indican que la proporción es de 32-68 hombres por cada mujer. Y esa proporción cambia según la geografía: su tasa de coincidencia depende mucho de la dinámica de su población local.

Entonces, ¿qué haces al respecto? El número 9.

Grábate este número, 9. En un debate al que asistí el pasado febrero , Helen Fisher, investigadora principal en antropología biológica en el Instituto Kinsey y asesora científica principal de Match.com, que es propiedad de la misma empresa matriz que Tinder, argumentó que las aplicaciones de citas no pueden hacer nada. Para cambiar la química cerebral básica del romance. No tiene sentido discutir si un algoritmo mejora coincidencias y relaciones, afirmó.

«El mayor problema es la sobrecarga cognitiva», dijo. «El cerebro no está bien construido para elegir entre cientos o miles de alternativas». Recomendó que cualquier persona que use una aplicación de citas debería dejar de pasar tan pronto como tenga nueve coincidencias: la mayor cantidad de opciones con las que nuestro cerebro está preparado para enfrentar de una vez por cada hora.

Una vez que los revises y saques los defectos y virtudes, deberías quedarte con algunas opciones sólidas. Si no, vuelve a pasar, pero para quedarte con nueve. ¡Nueve es el número mágico!¡No te olvides de esto! 

En resumidas cuentas, mi querido amig@, te recomiendo encarecidamente que a partir de hoy solo des a “like” o deslices a la derecha, a aquella persona que realmente te apetezca conocer. Si actúas de manera consecuente y con el sentido común, Tinder te va a recompensar con ello dándote más visibilidad a la comunidad, que implica un aumento de probabilidades de conocer a la persona de nuestra vida. 

Con respecto al “ELO” oculto de la app, tampoco hay que comerse la cabeza demasiado, simplemente debes saber que está. Es más importante dedicar nuestros esfuerzos a realizar un buen perfil. Recuerda que cuando vas a una primera cita, nunca vayas desaliñado y arreglate un poco para gustar tal y como eres a la otra persona. Pues las redes sociales son un poco igual, debes mostrar una buena imagen de ti mismo ya que es la única vía que tienen para decidir si quieren conocerte o no. Si no sabes cómo crear un buen perfil, puedes consultarnos a nosotros y te echaremos una mano haciendo un perfil adaptado y que muestre quien eres tú. Y si aun teniendo el mejor perfil del mundo sigues teniendo pocos resultados, un truquito que te digo ahora es que te borres tu cuenta actual y te vuelvas a hacer una nueva, así las “estadísticas” de tu “ELO” se resetearan y podrás volver a empezar desde un principio. 

Cuando tengas “coincidencias o matches” con otras personas, recuerda ser amable, respetuoso y respetuosa con la persona que tienes enfrente, es un ser humano de carne y hueso como nosotros. Mi propuesta es siempre que no te quedes con la duda de si te gustara o no, lánzate al barro con un primer mensaje divertido y comienza disfrutar de la magia de conocer nuevas personas y ver a dónde te lleva eso. 

Ya me despido de ti, animándote a usar más este tipo de apps, sin olvidar cual es el fin último de todas estas aplicaciones para conocer gente. Este es el conocer personas físicamente, de nada nos sirve si coleccionáramos teléfonos o tuviésemos 1120 matches y luego no intentáramos conocer a esas personas, más allá de aumentar nuestro ego. Yo dejaría apartado eso y me centraría en disfrutar de la magia del contacto real que da una conversación entre dos desconocidos y las mil y una aventuras que pueden surgir de ahí. Así que no dudes en contarnos y compartir con nosotros, tus próximas experiencias con las redes sociales.

 

¡Abrazados y besos para todos!

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Miguel Ángel

Amante de la diversión y de lo absurdo!
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