Directo examinador en el sexo

Una vez suena la música empezamos…

http://www.youtube.com/watch?v=lC6vZOgYduk

Si os preguntara qué tienen en común personalidades tan dispares como Sócrates, Eduard Punset, Sabrina, Axl Rose, Bigote Arrocé, Ortega y Gasset, Hillary Clinton, Dulcinea del Toboso o Jonás, el nuevo mediapunta brasileño del Valencia, estaríamos de acuerdo en que todos , sin excepción, ante la pregunta «¿Qué piensas sobre el sexo?» contestarían con un rotundo «QUE NO ES MOCO DE PAVO«.

Desde aquí y siempre apelando a esa definitiva palabra llamada AUTOCONCEPTO, nuestro sexo nos define, nos inspira y nos hace sentirnos más o menos satisfechos con nuestra vida.
Pero también, y gracias a él, a (a nuestra forma de vivir la sexualidad compartida) ayudamos a otras personas a satisfacerse y a autodifinirse.

Las fantasías que todos cobijamos se pueden hacer reales si las comunicamos y las desarrollamos de una forma adecuada a la persona con la que queremos practicarla.

Somos lo que hacemos y lo que pensamos. Y a veces no siempre conseguimos ser coherentes.

¿Qué clase de planteamiento os voy a ofrecer siendo el padre de la NATURALIDAD como vía de Enseñanza de la Seducción?

Trasladar esta misma actitud empática, asertiva, ingeniosa y negociadora una vez hemos llegado a la cama y de no intentar aparentar lo que no somos.

Nuestro compañero Selu, nos hablaba en su último artículo de Jugar lo que no podamos ocultar.
Eso lo aprendí con Hernán Cacace en la compañía teatral que codirigíamos y no tardé en integrarlo en la empresa donde antes trabajaba con el objetivo de intentar naturalizar el Método SC: Si no hay presupuesto para un decorado más caro, hagamos una obra de teatro que se realice en un lugar más austero.
Pues si no somos todo lo seguros que quisiéramos, en lugar de aparentar que sí, (aunque de vez en cuando funcione) sincerémonos y hagámosle saber a ella que precisamente estar delante de su mirada nos pone nerviosos.

Lógicamente esto chocaba bastante con la filosofía del VALOR y del superhombre. Pero yo no podía evitarlo.

En la cama, no tenemos por qué fingir que hemos estado con cien mil mujeres si no lo hemos estado. Podemos confesar tranquilamente nuestra inexperiencia, si fuera el caso, y exponerla con la actitud de querer aprender y de dejarnos guiar por ella. Y será ella, precisamente, la que nos estimula a querer seguir aprendiendo.
Eso además nos ayudará a tener un autoconcepto más sano y más real, en lugar de fingir que somos Nacho Vidal. Además, el estrés y la presión de parecerlo, nos complicaría la vida en todos los aspectos.
No se trata de ser lo que no somos, sino de, como venimos abanderando en LA VANGUARDIA DE LA SEDUCCIÓN, de sacar el máximo partido a lo que tenemos.

Si nos enfocamos en aparentar, perdemos la perspectiva de nuestra realidad, de nuestra identidad y distorsionamos nuestra autoestima, con las evidentes consecuencias futuras que eso conlleva: Futuras frustraciones, enfado con el mundo y con ellas, con nosotros mismos, etc.

Podemos ser unos amantes menos potentes, pero más morbosos, o en cambio superdotados pero muy poco cariñosos, podemos ser muchas cosas, pero detengámenos, pues en avergiuar ¿QUIÉNES SOMOS EN LA CAMA.? Como en la seducción.

Por otra parte, hemos dicho una y mil veces que cada mujer es un mundo, con una historia, unas experiencias y unos pensamientos que las definen de una forma exclusiva a cada una. Es por ello que no a todas las mujeres les pondrá lo mismo.
Con lo cual, deberemos explorar qué les pone, qué tipo de sexo o de hombre necesitan en ESA OCASIÓN, para darles lo mejor de nosotros en la cama.

Somos directos, con lo cual hablaremos claro, TENIENDO EN CUENTA que cada relación y cada historia, cada BINOMIO, es una historia gradual de entrega, conocimiento, morbo y fantasías.

Somos nosotros los que damos, preguntamos y satisfacemos, y por ello una vez ejemplificado, realizado y suministrado, también exigiremos o pediremos que ellas nos ayuden a cumplir nuestras expectativas de sexo.
Damos, estimulamos y si hace falta pedimos.

Sería tan injusto como ridículo, pedirles una entrega que no hemos ofrecido.

Vamos a poner un ejemplo bastante diplomático, sin meternos en fantasías más polémicas:

¿Quisiéramos que se deje las botas de tacón puestas y un collar como únicas prendas de ropa a la hora de realizarnos una felación mientras nosotros fumamos en el sofá?

Quizá para ella supone un nivel de entrega excesivo o para su autoconcepto supone una disonancia grave por el poco tiempo que lleva quedando con nosotros. Quizá para otra no tanto…
Si fuera eso lo que nos apetece, ¿no resultaría más factible que previamente a ello, tanteáramos sus deseos y nos explayáramos en una actitud pensada y realizada para ella? Quizá jugar a que somos su fornido esclavo, o un inseguro imberbe recién cumplida la mayoría de edad, cuya única experiencia sexual va a ser ella, puede hacernos vincularnos y vivir unos momentos de complicidad sexual y mental que nos ayude, precisamente a que, en lugar de estar a la defensiva, actúe de una forma proactiva en nuestras sábanas.

“¿Qué puedo hacer para que éste tío se lo pase mejor conmigo?”

Nada que ver con…

“Éste tío se está pasando y yo ésto no lo hecho ni siquiera con mi novio”

1 Para empezar deberemos encontrar placer en darlo. Eso nos ayudará mucho en nuestra tarea.

2 Segundo, hay que tener una mente abierta que la ayudará a ella a tomarte como un referente de actitudes y conductas abiertas.

«Estoy con un hombre que es feliz con amplitud de miras. Quizá debería abrirme a contemplar dimensiones en el sexo que antes no he contemplado»…

Si nosotros nos ofrecemos a ser examinados podremos examinar.

Si nosotros damos, podremos recibir.

Si nosotros exploramos podremos pedir exploración.

Al final, chicos, una vez más, se trata de OFRECER, explorar lo que somos y podemos ser y ayudar a las mujeres a ofrecer, explorar lo que pueden ser y a que nos ayuden a ofrecer.

El tema es extenso y largo, pero sumamente apasionante.

Os aconsejo mucha AUTENTICIDAD en todo lo que hagáis, porque el amor mueve el mundo pero EL SEXO ES SU COMBUSTIBLE.

Siempre vuestro.
EGOH.

4 comentarios
  1. Esence
    Esence Dice:

    Así es, no nos inhibemos, siempre y cuando sea consentido por ambas partes. Al igual que para que una comida resulte deliciosa requiere de todos sus ingredientes y con las cantidades adecuadas según el número de comensales ;), hemos de tener claros el tiempo y los instrumentos para llevarla a cabo

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  2. LuisaFer
    LuisaFer Dice:

    Hoy me he dedicado a leer y cuando decido comentar me fijo en el autor y otra vez tu, EGOH. El punto es que este artículo refleja una realidad que estoy viviendo y de la cual se pueden deducir cosas interesantes. Tengo un amante, en nuestro primer encuentro (del cual no esperaba mayor cosa) vi sobretodo mucho cariño y esmero por satisfacerme… este tipo de detalles no los olvidamos las mujeres y El es quien va a salir muy bien recompensado en nuestro ya programado segundo encuentro. En principio las mujeres tenemos la tendencia a inhibirnos para que no se note del todo nuestra experticia o nuestro grado de interés por nuestro compañero y seguir guardando sorpresas por revelar después, pero ante la caballerosidad y el que nos hagan sentir hermosas y deseadas junto con generosidad en la cama por parte de ustedes, no hay inhibición ni cabeza fría que se resista.
    Mucha suerte!

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  3. David Carisma
    David Carisma Dice:

    ¡Magistral Luis!

    Si nos ponemos a navegar en dirección a todo el rollito valor super alpha, ¿que subcomunica más valor? ¿Parecer lo que no se es y que luego te pillen, o afrontar las cosas con valentía, sinceridad y humor? Y si además como dices comunicas que tienes sed exploratoria y ganas de aprender, no hacemos más que ponerla la guinda al pastel. Eso si incido en la importancia del humor 😉

    Un abrazo!!

    Responder

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