hombres no escuchan

Cómo entender a los hombres

HOMBRES… Esos seres un tanto egoístas, que aman los deportes, los juegos y… ¡el sexo!  ¿Cómo entender a los hombres? Nos preguntamos muchas veces.

Se comportan de forma rara, van a su rollo, son brutos y a veces incluso torpes; además, nos generan dudas, molestias y conflictos; y siempre que pueden esconden sus sentimientos… Pues ¡qué estorbo! ¿No?

pavo real comportamiento masculino

HOMBRES… esos seres irresistibles, interesantes, excitantes… a veces románticos, otras súper atractivos; que buscan solución a nuestros problemas, satisfacer nuestras necesidades, nos protegen y además,  les encanta… ¡hacernos reír! Pues ¡qué maravilla! ¿No?

Capaces de elevarnos al mismísimo cielo, y de bajarnos a la tierra (por no decir, a los infiernos…), de hacernos sentir las más especiales de este mundo y de rompernos en mil pedazos el corazón, con sus más y sus menos, SEA COMO SEA las cualidades, peculiaridades y características masculinas inevitablemente nos atraen y nos guían hacia ellos; y es que el mundo se creó para que esto fuera de esta y no de otra manera (genéticamente programadas, poco podemos hacer).

Pero ¡OJO! Ni todo lo expuesto es verdadero, ni tampoco es falso. Es… RELATIVO. Ni se pueden definir todas las características masculinas (así de golpe), ni se puede hablar de ellos como si fueran un pack uniforme de ingredientes comunes. Esto sólo es una introducción. Y esto es sólo GENERAL.

COMO ENTENDER A LOS HOMBRES

MUJERES… Grandes tertulianas sobre el universo masculino -tema TOP en nuestras conversaciones-, confundidas y con miles de por qué rondando nuestra mente -líos mentales los que quieras-, a veces gritando alegrías sobre ellos, otras… llorando y quejándonos por su mal hacer -especialidad de la casa-…

“No deja de asombrarme lo mucho que la gente habla de las relaciones, piensa sobre ellas, lee, pregunta –y hasta se mete en ellas sin tener la menor idea de cómo hacer para que resulten–. Si algo he aprendido en este mundo de Dios es:

a) demasiadas mujeres ignoran todo acerca de los hombres;

b) los hombres se salen con la suya en muchas cosas de la relación porque las mujeres nunca han entendido cómo piensan.

Estas son palabras de Steve Harvey, un reputado monologuista, cómico, orador profesional… que escribe cosas interesantes para nosotras sobre ellos.

Pues da que pensar… ¿NO?

¿Y si nos ponemos a desarrollar cierta comprensión masculina? ¿Intentamos entenderlos más y mejor? A las que gritan ¡sí, quiero! Os aviso: cargadas de una buena dosis de empatía, ganas y con los sentidos bien afinados… esto sólo supone un pequeño reto. Así que, ¿empezamos?

MITOS, ESTEREOTIPOS Y PREJUICIOS SOBRE LOS HOMBRES

comportamiento masculino¿Los hombres no sufren como nosotras? ¿Sólo piensan en sexo? ¿Les aterra el compromiso? ¿Incapaces de escucharnos y entendernos? Será que además… ¿son todos iguales? A generalizaciones y estereotipos nos enfrentamos todos: ellos y nosotras. Y en este caso, os pregunto: ¿será que nos une el desconcierto y por eso hemos ido cultivando ciertos paradigmas acerca de cómo piensan y actúan los hombres? ¿será que por ello nos preguntamos como entender a los hombres?

Malentendidos, además de dificultades y conflictos entre géneros es algo común, y además… ¿NORMAL? ¿Es posible menos discrepancias, mayor entendimiento y relaciones más satisfactorias? SÍ, claro. Si aprendemos a respetar que cada sexo tiene sus peculiaridades, su naturaleza y sus cosas…

Lo PRIMERO (que no se nos olvide…): somos diferentes y operamos de manera diferente, e incluso ¿opuesta? Por lo tanto, ¡NO ESPERÉIS QUE SE COMPORTEN COMO NOSOTRAS!

Lo SEGUNDO: únicos e irrepetibles somos todos y cada uno de nosotros, con nuestras cosas buenas y menos buenas. Mi objetivo es básicamente exponer ASPECTOS GENERALES y dejar atrás ciertas teorías retrógradas, mitos y prejuicios… ¿VAMOS A ELLO?

MITO 1: ¿LOS HOMBRES NO SUFREN COMO NOSOTRAS? ¿SON FRÍOS Y DISTANTES?

Popularmente, se ha dicho que las mujeres sufren más que los hombres… ¿Será? ¿Nosotras hipersensibles, las que lloran y sufren? Y ellos… ¿ni sienten ni padecen? Y si lo hacen, ¿mucho menos que nosotras?

Pues no. Sólo apariencias. La REALIDAD es que sufrir, sufren… y sienten, y padecen, lo pasan mal, tienen preocupaciones sentimentales, y lloran incluso – y parece esto un drama, lo sé –, pero para que quede dicho: ¡sí, sufren! ¿Acaso no somos todos humanos? Las emociones (tanto positivas como negativas) son parte intrínseca de la condición humana, la CUESTIÓN es que ellos las manejan y expresan diferente a nosotras

¿De dónde viene el mito? Durante su infancia, los niños son educados para ser independientes, autosuficientes, valientes, arriesgados, tener más control sobre sus emociones y a no mostrar debilidad: “no llores, eso es de niñas”, por lo tanto a ser fuertes tanto física como emocionalmente. Vamos, educados en lo que es masculino

MUJERES vs. HOMBRES: Las mujeres somos más  de exteriorizar nuestros sentimientos y buscamos que otros nos escuchen y nos apoyen, y ¿ellos? Ellos no, o mucho menos. Les incomoda mostrar su sensibilidad, no les gusta contar sus cosas a todo el mundo e intentan aparentar que no sufren; si se retiran o se esconden es para no ser percibidos como vulnerables o sensibles…

como entender a los hombres

CONSEJO PARA LA INTERACCIÓN: Que tengan sus momentos difíciles… no implica que estén esperando a que los tratemos como si fueran niños en busca de comprensión; pueden esperar amor, acercamiento… pero de otra forma. Y por lo general, necesitan mucho más tiempo para procesar lo que les ocurre. LO QUE MÁS PUEDE INCOMODAR A UN HOMBRE ES QUE LE PREGUNTES, así PAM, directo: ¿CÓMO TE SIENTES? Pueden sentirse amenazados, y lo más probable es que se retiren. Entonces, ¿alternativa? Hablar de ello más indirectamente, buscar cualquier momento en el que puedan sentirse confortables y tranquilos, y dar un mensaje más orientado a la acción: “¿qué te parece si hacemos…?” Pero chicas, ¡nada de intentar solucionarles la vida!

Y MÁS: tened en cuenta que les gusta ser atendidos, los abrazos, los halagos, sentirse aceptados, libres y auténticos, que los admiremos, y sobretodo… ¡Expresarse a su manera!

REFLEXIÓN / CONCLUSIÓN: sus corazones no son de hierro; no compartir sus necesidades, temores y preocupaciones puede llevarlos (igual nos pasaría a nosotras) a sentir frustración, y además repercutir en su bienestar emocional. Walter Riso, hablando de la afectividad masculina, expone: “ser hombre, al menos en los términos que demanda la cultura, no es tan fácil. Ahora surgen en ellos otras características y necesidades más de tipo psicológico y afectivo”… De este modo, ¿habría que superar las barreras emocionales impuestas por la sociedad patriarcal? Quizás sí. Por suerte, hay aspectos que ya están evolucionando hacia una nueva manera de vivir la masculinidad, y a fin de cuentas, esto puede resultar mucho más sano y satisfactorio para todos: para ellos, para nosotras, y para nuestras relaciones.

miedo a casarse

MITO II: ¿LOS HOMBRES SON INCAPACES DE COMPROMETERSE?

¿Los hombres temen al compromiso? ¿Qué habrá de cierto en ello? En muchos casos resulta casi Inevitable darle vueltas, y es que ¡el desconcierto puede ser tremendo! Pensemos: ¿qué implica en sí un compromiso? ¿Supone lo mismo para todos? ¿Qué aspectos influyen? Preguntas las que quieras, y dudas aún más. Y os aviso: no es un tema ligero, ya que existen varias cuestiones a tener en cuenta. Mi objetivo no es meterme a fondo, pero sí exponer algunos puntos interesantes…

AMOR VS RELACIÓN

Vamos a ponernos en contexto: el amor toca a tu puerta, ¿qué tal? ¿Vengo a darte muchas alegrías? ¿Vengo a quitarte parte de tu libertad? La cuestión es: nos conocemos, nos gustamos, nos seguimos gustando un poco más, y… STOP, ¿cuál es el siguiente paso? ¿Amor e iniciar una relación? Probablemente sí, o probablemente no. ¿Amor y cuánto más? Para algunas personas puede resultar obvio y un paso totalmente normal el hecho de: comprometerse más en serio y manejar temas como el ir a vivir juntos o el matrimonio. Para otros, no está tan claro. Varios elementos entran en juego. El CUÁNDO y CON QUIÉN asumir un compromiso son factores clave. Y más cosas…

HOMBRES VS MUJERES 

Somos diferentes. Y nuestras necesidades son, en muchos casos, distantes. Además, andamos por la vida a diferentes velocidades. Las mujeres, sentimos la necesidad de realizarnos en el trabajo, el amor, la familia… mucho antes. El instinto maternal, el querer compartir con otra persona, así como formar un hogar (y, ¿casarnos?) también nos llega antes. Somos más apasionadas en este sentido, «¡si hay verdadero amor, qué más hay que pensar!»

¿Y ellos? Pues lo de tomar la decisión de tener algo estable les supone una idea mucho más fuerte. Su planteamiento va en la dirección de: “si me comprometo, es que he decidido permanecer toda la vida con esta persona” Y es que… ¡se lo toman muy en serio! Por eso le temen: quieren elegir bien a su “mujer ideal”. Y todo esto es… POR LO COMÚN. Avancemos.

¿POR QUÉ UN HOMBRE PUEDE HUIR DEL COMPROMISO?

Vamos a ver algunas de las razones por las que un hombre puede ser huidizo (aunque no todas, ¡sería una locura!):

cowboy desnudo

1 | Su propia naturaleza masculina: el alto nivel de testosterona del que gozan (comparado con el nuestro) puede tener mucho que ver… Esto ¿qué conlleva? Que a más testosterona más deseo sexual. Cuestión que podría rondar a un hombre es: «¿si estoy contigo, me pierdo la oportunidad de estar con otras mujeres?» La verdad, suena como… ¿en serio? ¡Si estás bien con alguien no deberías plantearte tal cosa! Mucho más evidente para nosotras. Para ellos, no tanto. Y es que como sean de los que están desbordados, hormonalmente hablando… acallar ciertos deseos les puede resultar casi imposible. Cuestión de genética; pero no os alarméis: muchos son capaces de apaciguarse, otros ya parten de una base no tan alterada, y además de ciertos factores… esto puede suponer sólo una anécdota. Y tened en cuenta: ¡hay mucho más que sólo testosterona!

2 | Pérdida de libertad(es): hay dos prioridades para un hombre: la estabilidad económica y la libertad. Por ahora, hablaré sólo de la segunda. ¿Alguna vez habéis oído a un hombre decir “necesito mi libertad”? Pues sí, es cierto; y es que la propia libertad es casi la NECESIDAD masculina por excelencia. Parece ser que disfrutan y requieren de su tiempo a solas mucho más que nosotras. Por lo tanto, no hablamos sólo de libertad sexual, sino también de libertad emocional y física. ¿MIEDO A PERDERLA AL ESTAR CON UNA MUJER? Puede ser; lo cual tiene que ver con ciertas actitudes que adoptamos hacia y con ellos. El comprometerse, vivir con alguien, o simplemente el día a día de una relación puede suponer un ¿atentado grave a su libertad…?

 

SECRETO PARA LA INTERACCIÓN 

miedo a formar familiaPrimero, tener presente que ellos no tienen un “problema con el compromiso”; pensar así nos quitará un peso de encima (a ambos). A nivel individual (si nos encontráramos en la situación…), la pregunta que podemos hacernos es: ¿por qué no quiere ÉL comprometerse conmigo? ¿Qué le estoy ofreciendo? ¿Puede tener expectativas de que saldrá ganando o perdiendo? Además, otra pregunta esencial: ¿en qué punto de su vida está? ¿Hace poco ha salido de una relación? ¿Tiene poca estabilidad económica o laboral? Lo que os puedo asegurar es que, POR LO COMÚN: ellos sí quieren comprometerse y formar vínculos amorosos…

Segundo: quieren sentirse aceptados y apreciados. NO LIMITADOS. Muchos hombres sienten temor a la actitud femenina (seguramente inconsciente) de: “quiero atarte, quiero reeducarte, básicamente porque quiero que ACTÚES COMO YO ESPERO que lo hagas”. La cuestión es que no van a actuar igual que lo haríamos nosotras ante una misma situación. El miedo a la limitación está muy arraigado en la psicología masculina…

Más: algo que resulta primordial es, comprender y fortalecer las necesidades masculinas; es decir, hacerles sentir que su satisfacción y sus necesidades son importantes para ti. ¿Por qué? Porque seguramente le darás a entender que: eres la candidata ideal con la que disfrutar de una vida juntos. Por ejemplo: ¿entender sus ansias masculinas de libertad? ¿De quiero irme un fin de semana de aventura con los colegas? Y no se trata sólo de tu actitud, sino del trasfondo de tu actitud (esto se percibe…). Sólo con demostrarle comprensión le estarás dando una tranquilidad interior muy grande. De verdad.

Y quizás en este punto muchas os estéis preguntando: ¿y ellos qué? ¿Y las necesidades femeninas? Pues ellos su trabajo tienen… y es su parte. Esta es la nuestra.

REFLEXIÓN / CONCLUSION: Actualmente, ¿están aumentando los casos de hombres que “no quieren comprometerse”? Sí, eso parece. Varios autores hablan de una tendencia cada vez mayor de hombres individualistas, egoístas, materialistas, que priorizan el trabajo, el éxito personal y el “pasarlo bien”… y que evitan a toda costa asumir compromisos. ¿Inmadurez afectiva? ¿Obsesión por el propio bienestar? Mucho que valorar… Por el momento, ahí lo dejo.

¡Ojo! Y no sólo se habla de hombres… Cada vez son más mujeres las que se unen al club de “no compromiso”. Aunque en proporciones menores… Pero ya nos lo pensamos más de dos veces…

MITO III: LOS HOMBRES SOLO QUIEREN SEXO

“Los hombres sólo quieren sexo…” ¿En serio? “Los hombres sólo piensan en sexo…”  ¿Tan simple es la historia? Si de verdad te interesa saber como entender a los hombres, hay que ir más allá.

Humfrey Hunter dice:

Cuando un hombre entabla conversación con una chica por primera vez, muy a menudo hay dos preguntas que le rondan por la cabeza. La primera es “¿Querrá acostarse conmigo?”, y la segunda es “¿Cuándo?” Y añade: “no pienso explicarlo, excusarlo o justificarlo. Esto es lo que hay, y punto.” Pero sigue… “Vale, de acuerdo, eso es lo peor que puede pasar, he querido rebajar deliberadamente sus expectativas. Prometo que, en realidad no somos tan malos”.

Y ahora, ¿qué pensamos? La cuestión es que ni todo es tan simple, ni nada es tan claro.

COMO ENTENDER A LOS HOMBRES: PIENSAN EN SEXO EL DOBLE DE VECES

hombres piensan sexoLos estudios concluyen que la mayoría de los hombres piensan en sexo el doble de veces (¡o mucho más!) que nosotras. No obstante, no sólo piensan en sexo, al menos no durante todo el tiempo. Otras cosas como la comida y el dormir parece ser que también son súper importantes para ellos. Vamos, se ocupan de cosas básicas. Y ahora… debo decir: ¡no es que sean simples! Pero sus pensamientos no suelen ser tan variados como los nuestros.

LOS HOMBRES ESTÁN MÁS PREDISPUESTOS AL SEXO

La mayoría de los hombres suelen estar más predispuestos (¿preparados?) para el sexo. Lo que se traduce en que: si se te acercan, lo más probable es que quieran algo más… (¿Llevarte a la cama?). Asocian más rápido: chica con sexo. Pero tened en cuenta: esto es por cuestiones culturales, sociales… y cosas de genes y hormonas. Mucho habría que contar.

LOS HOMBRES TIENEN MÁS COSAS EN LA CABEZA

Ni siempre quieren, ni siempre tienen ganas, ni su único objetivo en la vida es: buscarse la vida para satisfacer su alto apetito sexual. Sufren de momentos de estrés, tensión,  se sienten cansados… lo cual conlleva que ¡no siempre están con el MOTOR en marcha!

DIFERENCIA ENTRE HOMBRES Y MUJERES

diferencia hombres y mujeresMujeres, con deseos de romance, de atención, de caricias, de intimidad… Y es que ¡somos unas sentimentales! Hombres con deseos de atención y satisfacción sexual, si es que ¡son unos salidos! Al tanto… añado al final: ¡Y VICEVERSA! Tanto ellos como nosotras buscamos ambas cosas. Eso no es diferente.

La realidad es que todos estamos interesados en que en una relación haya: amor, intimidad, confianza, sexo, cariño, atención (y un largo etcétera). ¿Estamos de acuerdo en que queremos que una relación sea sexual, así como romántica y comprometida?

Vale, no hablando de relaciones… Los varones tienen mayor impulso sexual, y quizás sí pueda ser mucho más esencial para ellos satisfacer ese aspecto. Pero, aunque por lo general lo puedan ver más relevante… ¿Y nosotras? Aquí cada una que se resuelva la pregunta. Lo que está claro, es que en mayor o menor medida… ¡Las mujeres también quieren sexo! Así que todos estamos interesados.

SECRETO PARA LA INTERACCIÓN HOMBRES Y MUJERES

Vuelvo a nombrar a Humfrey Hunter, que aporta lo siguiente: “si se siente atraída por un hombre, no se acueste con él con demasiada rapidez”. Y prosigue: “parece fácil, ¿a qué sí? Sin embargo, hay un número considerable de chicas que pasan por alto el hecho (y es un hecho) de que, cuanto antes se vayan a la cama con un hombre, mayor es la probabilidad de que esa relación no vaya a ninguna parte. Por supuesto, si lo único que quiere es sexo, lléveselo a la cama lo antes que pueda. Dicho sea de paso, no creo que sea malo que las mujeres disfruten del sexo esporádico”. ¡Ups! Una de las cosas que más nos planteamos es: si me acuesto con él en la primera cita, ¿qué?

mente sexual masculina

El autor sigue (quizás nos resuelve algo más): “Creo que el sexo carente de emoción resulta más sencillo para los hombres que para las mujeres de modo que los riesgos son mayores para la participante femenina”. ¿Nos pillamos con más facilidad? ¿No estamos tan preparadas para sexo sin ataduras? ¿Si nos acostamos con alguien, es que esperamos algo más? ¿Es así o no? Quién sabe. Mundo cambiante… ¿Opiniones dispares?

Por mi parte, pretendo que valoréis lo siguiente (me dirijo a las chicas que estáis solteras): ¿Qué buscas y qué obtienes? Esencial, ¡tener claro esto! Un hombre se te insinúa y parece que quiere algo más, (¿sexo?) A ti, él te parece interesante, pero te envuelven ciertas dudas. ¿Qué haces ante ello? ¿Qué es lo que quieres? ¿Cómo te gustaría verte actuando? Opciones varias, y sólo dependen de ti; de lo que te propongas, de lo que DECIDAS. Si nuestros actos llegan a ser coherentes con lo que queremos… ¿mejor? Ya sea que sólo quieres sexo, ya sea que prefieres conocer más a una persona para llegar a intimar, SEA LO QUE SEA… TÚ TIENES EL PODER DE DECIDIR, y para ello es importante tener claro QUÉ QUIERO.

mitos masculinos sobre sexoPara las que estáis en pareja (no me olvido de vosotras): seguramente ya sabéis que ellos son mucho más que mentes obsesionadas por el sexo; y que pensar eso es juzgar muy severamente al comportamiento amatorio de los hombres. Aunque no deja de ser común escuchar: “ellos siempre quieren”. Lo dudo… no siempre quieren (y habrá diferencias en cada caso, seguro). Lo que sí quieren es: ¡no perder la pasión! Estar en pareja permite desarrollar un vínculo donde las relaciones sexuales pueden ser mucho más especiales, únicas y satisfactorias… De modo que estaría bien no apartar este aspecto, y valorar que: ¡mola mucho la intimidad emocional y sexual con tu pareja! Ante dificultades, aburrimiento, problemas… o lo que sea, siempre existe la posibilidad de trabajar en ello.

REFLEXIÓN/CONCLUSIÓN

¿Cómo se vive el sexo hoy en día? ¿En qué punto nos encontramos las mujeres? ¿Nos hemos liberado sexualmente? ¿Qué trae consigo esa liberalización? ¿Estamos perdiendo valores o estamos optando por la igualdad en cuanto a la actitud sexual?

Esta reflexión la dejo en STAND BY. Ya hablaremos del tema.

MITO IV: LOS HOMBRES NO ESCUCHAN

hombres no escuchanNo me escucha…”. ¿Quién hay detrás de esa frase? Vale, evidente… ¡Una mujer! Fácil, fácil…  Pero, ¿una mujer que se queja de su pareja? ¿Una madre cansada de que su hijo no la atienda? ¿Una amiga contándole a un amigo sus batallitas? ¿Una hermana explicándole a su hermano el procedimiento a seguir ante… lo que sea? O bien, ¿una chica (pongamos que en una segunda cita) contándole su situación laboral al chico interesante que le mola? Dejémoslo. Se puede dar en todas las circunstancias. Es una de las quejas, por no decir LA QUEJA TOP entre las mujeres sobre ellos. ¿Es o no?

Hombres, que delante de nuestros discursos parecen ensimismados, perdidos… como ¡en su mundo! O simplemente, que al estar haciendo cualquier otra cosa (¿leer la prensa deportiva? ¿Arreglar la puerta? ¿Jugar por Internet?), les hablas y… ¡no se oye ni “mu”! ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? ¿Están o no están? Quién sabe. Pero dado que estamos aprendiendo a como entender a los hombres, sigamos viendo.

¿Tenemos motivos para quejarnos? Pues aunque suene a tópico, a queja o a mito… quizás no lo es. Escuchar, escuchan: lo que pueden y cuánto pueden. Razones concernientes a diferencias cerebrales entre ambos sexos están detrás… ¡Vamos a ver!

  1. ¿escuchan los hombres?Las mujeres utilizan ambas partes del cerebro para escuchar y hablar (en sí, para lo que es la habilidad comunicativa). Los hombres, sólo la parte izquierda. Y más: nosotras tenemos áreas específicas en cada hemisferio para ello. Ellos, pues no. Utilizan la parte izquierda, pero no tienen ninguna zona especializada. ¿Implicaciones? Eso de tener zonas específicas en ambos hemisferios hace que nuestra capacidad lingüística sea mayor, que hablemos más, nos comuniquemos y escuchemos mejor, y además: ¡nos permite hacer varias cosas a la vez! Esto es: podemos hablar, escuchar y realizar otras tareas al mismo tiempo. Los hombres: o escuchan o hacen otra cosa. ¿Ver la televisión y captar nuestros mensajes? Complicado…
  2. Se dice que las mujeres utilizamos cinco tonos distintos al hablar. Ellos, sólo tres. ¿Y qué? Pues que emitimos sonidos más complejos, y para captar la voz femenina, ellos requieren de toda el área auditiva; pero para captar la voz masculina sólo necesitan del área subtalámica… ¿Implicaciones? Para escucharnos (y comprendernos) los hombres necesitan activar más zonas de su corteza cerebral, lo que se traduce en: mayor gasto energético. Así que, estar atentos a nuestro discurso (si éste es “extenso”) les supone un esfuerzo extra y se cansan… Lo que suele ir unido a: dispersión. Se distraen, y adiós. Ahora viene el: ¿Hola? ¿Me estás escuchando?
  3. A ver, a veces se quedan en silencio, pero no porque no estén escuchando, sino porque quieren captar con atención lo que les decimos (intentan descifrar bien nuestro mensaje) para poder emitir algún tipo de concepto o lo que sea después (que nos guste o no, ya…)

LA DIFERENCIA ENTRE HOMBRES Y MUJERES

Mujeres… ¡cuánto nos gusta hablar! Dotadas de una gran capacidad léxica, somos capaces de conversar sobre varios temas ¡casi a la vez!, de ser súper detallistas en nuestros discursos, de hablar mucho más rápido (en comparación con ellos), y además… ¡somos súper expresivas! Y es que tanto si hablamos como si escuchamos, nuestros gestos son de una variedad espectacular. ¿Y ellos qué? Así por lo general, podríamos decir que lo de la comunicación pues se les da bien, y es importante para ellos, pero a otro nivel. Su capacidad es más lógica, abstracta y analítica, por lo que hablan menos, más lento y son más planos (¡POR LO COMÚN!)

Resumen en plan básico: las mujeres hablamos casi por pura necesidad: contar nuestras cosas nos alivia, y ¡nos encanta! Ellos suelen desconectar (desahogarse) de otras maneras. Más: nosotras gozamos de simplemente hablar, y supone esencial que en nuestras relaciones exista comunicación; ellos hablan para conectar hechos, dar soluciones… van a lo concreto, y a lo práctico.

los hombres no escuchan

Pongamos ejemplos: ante un conflicto, ¿qué prefiere la mujer? Hablar. ¿Qué prefiere el hombre? El silencio (¿para que se calme el temita?). Otro: se juntan los amigotes para ver un partido, ¿hablan o ven el partido? Ven el partido. A ver, “el pásame las patatas fritas o una cerveza” no cuenta como conversación. Se juntan un grupo de chicas para ver un programa, ¿hablan o ven el programa? Hablan y ven el programa (recordad: somos capaces de hacer varias cosas a la vez).

SECRETO PARA LA INTERACCIÓN HOMBRES Y MUJERES o cómo conseguir que te escuchen más y mejor

Teniendo en cuenta lo expuesto: lo de su dificultad para escucharnos, y lo de que se expresan diferente… VAMOS A POR LO INTERESANTE: ¿Qué hacer para que un hombre nos escuche? O lo que es lo mismo: ¿cómo conversar con un hombre para que capte la información que le estamos dando?

  1. consejos para que me escucheNo hablar de varios temas a la vez (eso lo reservamos para las amigas). Mejor presentarles las ideas en un orden sucesivo…
  2. Dar mensajes breves, claros y contundentes (no meterles detalles e información así porque sí; se trata de ir más al grano, ser más directas)
  3. Intentar mantener un tono de voz lo más uniforme que podamos…
  4. ¡Ah! Y encontrar el momento adecuado para hablar con ellos (sobre todo cuando queremos informarles de algo importante). Tienen que estar preparados, tranquilos y así estarán más dispuestos a escuchar bien. Si están realizando cualquier otra cosa… dejarlos. Ese no es el momento.

REFLEXIÓN / CONCLUSIÓN

¿Cuál suele ser el principal problema entre hombres y mujeres? O, por decir… ¿en una pareja? ¿Problemas de comunicación? ¿Falta de entendimiento mutuo? ¿Poca empatía? ¿Quién nos entiende? ¿Quién los comprende? Pues me planteo, ¿qué pasa? ¿Es imposible que lleguemos a un equilibrio comunicativo? ¿Es necesario que todos hagamos un esfuerzo para mejorar en este aspecto?

CÓMO ENTENDER A LOS HOMBRES: EL TOQUE FINAL.

Llegados a este punto, me gustaría exponer lo siguiente:

No me molan nada ni los tópicos, ni los mitos ni los estereotipos. Es algo así como… ¡qué repelús! ¿Por qué? Porque conducen a juicios y prejuicios. Y eso, limita. No obstante, entiendo que por varias cuestiones existan: y es que algo de verdad hay en ellos…

Conocer la psicología de cada género no tiene nada que ver con los estereotipos…

Ahora, ¿qué es primordial saber? Que todos y cada uno de nosotros somos diferentes (¡esta frase me la he currado!). Pero es verdad, somos diferentes, únicos, irrepetibles. Todos debemos ser considerados como alguien en sí, y no como una generalidad. Los vínculos no se producen entre hombre y mujer como géneros. Sino entre seres humanos. Así que… ¿Optamos por conocer al otro (como un ser exclusivo)?

Cada relación es, en sí misma, exclusiva entre dos seres humanos con sus particularidades

Pero…  no podemos olvidar el hecho de que: mujeres y hombres somos distintos. Así de base, ya es así (al menos si hablamos en términos biológicos). Lo que se puede aportar al hablar sobre psicología masculina (así como femenina), es dar a conocer aspectos comunes de cada género: formas de pensar, modos de actuar o maneras de sentir. Esto puede proporcionarnos cierta sabiduría, resolver dudas (¿por qué actúa así?), y lo que considero sumamente crucial: desarrollar EMPATÍA hacia el otro: lo cual permitirá que nos relacionemos mejor. Y es que… Lejos de buscar excusarnos en nuestro género, hay cosas que son como son. Ya sea porque el mundo nos ha hecho así, porque se nos han transmitido unos valores, o porque hemos sido educados en base a cierta realidad social.

Lo general, lo opuesto y las diferencias entre hombres y mujeres son guías… Aportan conocimiento, procuran un mayor entendimiento, y conducen al desarrollo de la empatía

problema comunicacion hombres mujeres

Finalizo con David Zinczenko; el autor dice…

“Es muy fácil caer en los tópicos de siempre acerca de la guerra de sexos y las diferencias entre ambos: lo que queremos del otro, lo que queremos del amor, lo que queremos de las relaciones. El problema no es lo que queremos. El problema reside en cómo comunicamos lo que queremos, y en el hecho de que hombres y mujeres expresemos nuestros deseos de formas distintas”. Y, ¿sabéis qué más dice? “La verdad que nuestros objetivos y deseos son mucho más parecidos a los vuestros de lo que vosotras creéis. Y, de hecho, sólo cuando una mujer entiende lo que un hombre quiere realmente, puede hacerle entender lo que ella quiere realmente. Y, en el fondo, lo que él más desea es satisfacerla…”

¡Pues genial! Nosotras también queremos que nos satisfagan… ¡Ah! Y satisfacerlos, ¿no?

Chicas, chicos… seguimos en el camino.

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Laura Bosch

Psicóloga por licencia y Psicoterapeuta por vocación; insaciable de conocimiento y con ganas de más: más de lo nuevo, lo bueno y lo diferente. Adicta a las relaciones humanas, a la comunicación directa, y a los hechos explícitos. Emocional, irónica y cercana en palabras; expresiva, sutil y sincera en gestos. No soporto la banalidad, el radicalismo y los falsos “te quiero”. La pregunta no es ¿puedes? La pregunta es ¿QUIERES? Pues ¡adelante!"
12 comentarios
  1. Ángel Luna
    Ángel Luna Dice:

    Por fin veo que una mujer se atreve a desgranar qué hay en el género masculino.
    Yo me pasé años en una depresión. La otra persona no dudó un instante en machacarme al verme abatido y todavía lo estoy sufriendo.
    Si nos enamoramos, lo hacemos para siempre y tardamos mucho más tiempo que las chicas en levantar el vuelo.
    Otra cosa que nunca hacemos es propinarle el mismo sufrimiento que padecimos antaño a una nueva persona que llega a nuestras vidas ni nos cerramos en banda a tener nuevas relaciones con el tópico «es que no quiero que me suceda lo mismo».

    Personalmente, Laura, me siento en deuda contigo por escribir esto.

    ¡Gracias!

    Responder
  2. Oscar
    Oscar Dice:

    Me gusta este artículo porque nos pone en nuestro sitio sin encarnizarse con las leyendas masculinas.
    ¡Qué buen fichaje habéis hecho, equipo Egoland! Aunque no estaría mal ver la foto de la persona que escribe como el resto de autores. Sólo por curiosidad.

    Responder
    • Laura Bosch
      Laura Bosch Dice:

      Oscar, encantada de que te guste. Ese es el objetivo, aclarar y reflexionar sobre ciertas «leyendas masculinas» (como bien expresas).

      Saludos

      Laura

      Responder
  3. Lola Castaño
    Lola Castaño Dice:

    Creo que los hombres necesitan más educación que las mujeres en la mayoría de temas relacionados con las relaciones humanas.
    La educación patriarcal y esa forma de tratarnos a veces como si fuéramos princesas y a veces como si fuéramos putas va a costar mucho de extirpar.
    Me gusta esta página porque hace mucho bien a los chicos principalmente. Pero disculpadme por ser un poco pesimista. Pasarán décadas hasta que los hombres se espabilen.

    Responder
    • Laura Bosch
      Laura Bosch Dice:

      Lola, en primer lugar, gracias por aportar tu visión. Acerca de lo que planteas se puede hacer una reflexión extensa (e incluso, compleja), ya que implica valorar y asumir varias cuestiones. Seguramente entraríamos en un debate, en el finalmente las conclusiones de cada cual estarían en base tanto de su propia experiencia como de sus circunstancias personales.

      Siendo mi objetivo aportar una visión general, me gustaría exponer un par de cosas:

      1.Está claro que las mujeres, tanto por la educación recibida como por nuestra biología, ya partimos de una base mucho más desarrollada para las relaciones, los vínculos y demás aspectos emocionales… ¿Qué implica esto? Que nuestras acciones en este sentido están mucho más aceptadas. Culturalmente se ha optado por la diferenciación de sexos, es decir: de lo que es masculino (¿el poder, la razón, la acción…?) Y de lo que es femenino (¿lo sentimental, lo vincular, lo maternal…?) Por lo tanto, ¿será que si ellos han sido educados en base a unas premisas, y nosotras en base a otras… no sea más fácil que actuemos en consonancia a ello? (por el momento no puedo extenderme más en este punto).

      2.Ahora bien, actualmente parece que todo está un poco “revolucionado”, supongo que por el hecho de estar avanzando hacia una nueva realidad que aboga por una menor diferenciación de géneros… y al final, esto nos descoloca a todos un poco. Como expongo al final del artículo: “por suerte ya se está evolucionando hacia una nueva manera de vivir la masculinidad… lo cual puede resultar mucho más satisfactorio para todos”. Sí que para algunos puede suponer décadas, para otros años, y otros ya están viviendo mucho más a gusto (y en equilibrio) con ciertos aspectos que implican las relaciones, las emociones y los vínculos. Los tiempos, en cualquier proceso son progresivos, además de particulares…

      Concluyo. Considero que lo primordial es tener en cuenta que las relaciones implican un juego en el que jugamos todos: ellos y nosotras. La responsabilidad tanto del avance, como del desarrollo de ciertos aspectos, como de crear una sociedad con una base de equilibrio y respeto mucho más potente nos implica, por lo tanto, a todos. Yo apuesto para que, aceptemos nuestras diferencias, respetemos las peculiaridades de cada cual (sin dividir tanto por géneros) y sobretodo asumamos nuestra responsabilidad en el juego…

      Agradezco de nuevo tu comentario, Lola. Sin duda promueve la reflexión…

      Saludos

      Responder
  4. Alba
    Alba Dice:

    Gran enfoque, diferente y reflexivo, que tambien es necesario!! Las mujeres, sin duda hemos evolucionado enormemente y nos sentimos capaces de sobrellevar cualquier situacion, somos fuertes e independientes. Sin embargo estamos estancadas en nuestra forma de ver las relaciones, de vivirlas y de verles a ellos.El articulo invita sin duda a la reflexion! en realidad, nos quejamos de su ‘no evolucion’ pero parece que nosotras tampoco hacemos la nuestra. Aunque tenemos una base emocional mas fuerte, demandamos mas, nos fustramos mas,..exigimos demasiado…entonces…quiza…no sabemos «querer» tanto como pensamos ?
    En fln…! Me ha encantado
    Una abrazo Laura

    Responder
    • Laura Bosch
      Laura Bosch Dice:

      Alba, gracias por tu aportación. Me alegro que te haya gustado. Como comentas, hay varias cuestiones a las que no estaría de más «darle alguna que otra vuelta»…

      Un abrazo

      Responder

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