Días de mandanga y risas en la playa

Hoy me he acordado de algo que no creo haberos contado en su día y la tengo como muuuy divertida…

Voy a contaros una anécdota de esas que dan gusto contar no solo por la parte golfa de la mandanga sino por la parte divertidísima de la misma. Corría el año 2006, tal vez 2007. Mis golfeos empezaban a sorprender a mis hermanos y yo le cogía el gustillo a eso de que las chicas te hiciesen caso. Era verano y un amigo tenía una casa vacía en Javea. La ecuación era fácilmente resoluble.

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Nos pasábamos el día acercándonos a todo lo que pudiera parecerse mínimamente a chicas. Nuestra minúscula edad era nuestro principal inconveniente pues apenas teníamos 16 años y nos acercábamos a toda aquella mujer que no pareciese tener nietos.

Soka (recordáis “Seducina”) y Álvaro. Nuestros nombres empezaban a ser conocidos en aquel Boulevard ya el segundo día. Una noche mientras volvíamos a casa vimos a dos chicas sentadas en una terraza. Rubia y morena. Mirada entre nosotros y sin discutir una sola palabra ya estábamos acercándonos. Hablaría yo.

-Hola chicas. Somos dos chicos que queremos pasárnoslo bien porque es verano y es lo que toca. Vosotras sois dos chicas. ¿También queréis pasároslo bien o sois las típicas que odian la diversión?

Tras unos veinte minutos les dijimos que teníamos una casa. Que teníamos mojitos. Que mi amigo era cocinero. Que patatín. Que patatán. Era obvio que si expresábamos prisa quedaríamos cómo buscadores de sexo demasiado comunes. Así que les invitamos a cenar al día siguiente a nuestra casa.

Teniamos sus teléfonos y habíamos sido tan divertidos que aún nos reíamos de lo que habíamos dicho.

-¿A ti cual te gusta?

A los dos nos gustaba claramente la rubia. Volvimos a reírnos.

La noche de la cena

La noche siguiente estábamos ansiosos. La consigna era clara. Todo eso de la generosidad es muy bonito pero con 16 años lo que quieres es acostarte con la rubia. La lucha sería épica. Llegó el coche y bajó la rubia con…un chico!!!!!!

El premio de consolación no era tal esta vez. Disculpó a su amiga y nos presentó a su amigo que tenía marcados rasgos de homosexual. Soka y yo nos mirábamos alucinando con la situación. Obviamente entendimos que la morena o tenía novio o se había olido el pastel de nuestra corta edad y no estaba interesada. Pero…¿y la rubia?

¿Creía que uno de los dos era gay?

¿Venían a cenar gratis?

¿Le gustaba uno a la rubia y no se atrevía a venir sola? ¿Cuál entonces?

La cena transcurrió entre miradas seductoras, de sorpresa y bromas ingeniosas. Soka era un rival mucho más que digno. Su humor por absurdo se convierte en genial y el tamaño de sus músculos no está nada mal.

Tras la segunda copa, Soka y yo nos reunimos en la cocina. Nos reíamos y debatíamos que hacer. El me ofreció bajar al pueblo y una vez allí que ganase el mejor. Que era la guerra.

En una de esas le dije a C. que así se llamaba la enigmática rubia que me ayudase a llevar las cosas a la cocina. Soka me miró con cara de aceptar la derrota…sabía mis intenciones. Ella me acompañó y una vez allí le dije

-Sabes elegir muy bien a los amigos. Que un amigo te acompañe a una casa de unos desconocidos porque te gusta un chico tiene mucho mérito. (cualificaba su buen gusto para los amigos)

-¿Cómo sabes que me gusta un chico de aquí?

-No lo sé, tienes razón, pero creo que es momento de averiguarlo, porque con una chica tan atractiva cómo tú, sería una pena no arriesgar, ¿verdad?

Me acerqué. Sí. La guerra había acabado. Nos besamos. Durante un rato. Soka se empezaba a aburrir en la terraza y gritó que quería bajar al pueblo. Bajó con el amigo  de C. Ella y yo nos quedamos y fue una de mis primeras experiencias sexuales.

 

Ella siguió con su vida, pero nunca olvidaré la pequeña historia que vivimos juntos tanto por lo divertida que fue, cómo por lo original que la hizo.

Sed felices!

Deberes para el fin del mundo

No quiero molestar. Todos tenemos mucho que hacer y que solucionar. Cómo todos sabéis, y Egoland 2.0 no esta al margen, hoy se acaba el mundo. No hay vuelta atrás. Nuestras cabezas explotarán o los zombies nos comerán, no lo sé, no he profundizado mucho en el tema, pero sí que sé que patatín patatán esto es el final.

Como decía antes no hay tiempo para muchas explicaciones. Pero vuestro querido Helio siempre ha sido un hombre fiel a si mismo y a Egoland 2.0 y no podía no escribiros en una fecha tan señalada. No para despedirme.

Estoy seguro que allí donde vayamos a acabar aún os daré la tabarra con el Triángulo de Helio y con que os queráis más a vosotros mismos. Y allí también habrá mandanga summer camp. Sobre todos para los que vamos a acabar en el infierno.

Os escribo para poneros deberes para este fin del mundo.

DEBERES PARA EL FIN DEL MUNDO

Los alumnos que hayáis estado en un taller mío. En el «putear a Helio» os divertisteis porque hice algo que se sale de lo normal que a vosotros os parece divertido y que salió de vuestra imaginación…Cómo es el fin del mundo, hacedlo ahora vosotros. ¿Qué podéis perder?

Los que queráis a vuestra pareja pero no os hayáis atrevido a decírselo aún u os creáis que eso no es AVEN, ALFA u otras gaitas…Cómo es el fín del mundo, hacedlo ahora. ¿Qué podéis perder?

Los que veáis a una chica en el metro o en la calle que os haga sentir algo en el pecho, paradla, decídselo, atreveos a a rozar vuestros limites…Cómo es el fin del mundo, hacedlo ahora…¿Qué podéis perder?

Yo para mi fin del mundo, voy a intentar hacer sonreír a mi novia, llamar a mis padres y decirles que les quiero, escribir algún relato de ficción y cocinarme algo que me guste.

Os digo la verdad. No me creo que hoy se acabe el mundo. Pero pienso hacer todo lo que os he dicho. Y os invito a vosotros a que lo hagáis. Como es el fin del mundo ¿Qué podéis perder?

Seduciendo de día – Conocerse en 5 minutos

Tenía una preciosidad de chica a mi izquierda. Castañita, ojos claros, labios gigantescos, gorrito de lana color rojo, probablemente de unos diecinueve añitos, con un halo de inocencia encima. Pura poesía para los ojos de cualquier ser humano. Ella se miraba con un chico muy atractivo del andén de enfrente.  

Miraban al suelo y otra vez sus miradas se cruzaban, luego al móvil y de nuevo choque de miradas. Daba gusto verlos. Era un baile juvenil y sensual de interés y vergüenza. Toda mi atención estaba centrada en ellos. Ambos esperaban que pasase algo mágico que hiciese que pudiesen decirse lo que realmente pensaban. Sonreí pensando en cuan distinta sería la situación con alguno de mis alumnos en aquel andén. Toda la magia se acabó cuando llegó el tren de la vía de enfrente y desapareció aquel chaval.

El gesto de la chica se hizo más aburrido. Cambió de canción en su Mp3 y miro hacia el infinito. Pensé en lo triste que era que esas dos personas se encantasen y no fuesen a conocerse. Me dio mucha pena que las personas bloqueemos constante nuestra felicidad por motivos varios:

-El chico ese era muy guapo, ¿verdad?

Su boca se abrió de forma bastante cómica, se quitó un auricular y de su boca salió una voz tosca, dura, cómo la que debe utilizar Lady Gaga cuando le dice a su chofer que llegan media hora tarde

-¿Perdona?

Sonriendo le repetí que ese chico era muy atractivo. Con un tono más despectivo aún que antes me dijo que no sabía de qué le estaba hablando.  Decidí que ese encuentro iba a servirle a esa chica para algo.

-No se cómo te llamas, no se de donde eres, pero observando a los demás puedes conocer cosas de ellos. Cómo por ejemplo, yo se de ti que el chico ese te ha resultado muy atractivo y que cuando te miraba a los ojos te sentías más mujer y que cada vez que apartaba la mirada te sentías un poco mal. Estabas deseando que no apartase la mirada.

La chica cambió su cara. Estaba roja. Me miraba pero parecía que su mente estaba completamente absorta por mis palabras. Pasaron un par de segundos hasta que reaccionó con palabras

-¿Haces esto siempre? ¿Eres un freaky del metro o algo?

Me reí. Ahora tocaba presentarse, dejar de ser un desconocido para pasar a ser alguien con nombre y identidad. Pero quería seguir jugando.

-Soy un chico que quiere que la gente empiece a hacer las cosas que les hacen feliz. Por ejemplo, hace dos minutos ni me habías mirado y ahora te empiezo a resultar interesante y hay algo en ti que te pide que lo digas pero no lo haces. Deberías empezar a hacer caso a lo que te pide tu cuerpo desde dentro.

Volvió su estado de shock. Su cara estaba completamente roja y tuve que aguantarme la risa. Me sonó el móvil. Era un whatssup de mi novia. Eso me hizo sentir algo más de empatía por la chica que estaba a mi lado, decidí bajar la intensidad para que no le diese un ataque al corazón, pero antes de que yo le dijese algo ella me dijo para mi sorpresa

-¿Y que más cosas haces?

La chica había cambiado al “modo mandanguero”. Se incorporo y su cuello ya no estaba girado sino que dirigió su cuerpo hacia el mío. Si me hubiese incorporado hacia ella el modo “juguemos” se habría activado, pero no era mi intención darle una dirección sexual a la interacción. Preferí mostrar a esta chica que podemos abrirnos a los demás.

-Antes de que yo te diga que más cosas hago. Háblame de que cosas te gustan hacer a ti. Además de los chicos, ¿que te hace feliz?-La chica se río y se puso a hablar. Seguía sin preguntarle el nombre ni decirle el mío, lo que en cualquier caso habría provocado desconfianza, pero la situación era única para ella.

La chica me hablo de su carrera, de su viaje planeado a los pirineos con no sé que amiga de la carrera…estuvo durante unos tres minutos hablando. Apareció mi metro. “Aeroport” y me levanté. La expresión de la chica era ansiosa, me preguntó cómo me llamaba y le dije que “Jose”, ella me dijo que le dijese mis apellidos para buscarme en Tuenti.

-No tengo tuenti. Lo que tienes que hacer es saludar al próximo chico que te guste en el andén de enfrente. Por cierto, me pareces una chica encantadora y vas a volver loco a cualquier hombre que te conozca.

Me subí al metro en dirección a otra aventura, a otro taller, esta vez era Sevilla la ciudad que me esperaba. Le ordene a mi teléfono que pusiera “Fields of Joy” de Lenny Kravitz y saludé a mi chica por whatsapp. Después pensé en cuantas oportunidades de conocer a personas maravillosas hemos dejado pasar los que alguna vez hemos sido el chico o la chica del andén de enfrente.

La observación creativa

Una vez mas Morfeo me sorprende con una de las suya, os invito a que echéis un vistazo a este articulo creedme, no tiene desperdicio. Y pensar que chico tiene tan solo tiene 17 años, ¿Quién lo diría?. Ya decía mi compadre y compañero de batallas, que este niño viene pisando fuerte. Os paso con el….

 La observación creativa

Hola, amigos. Yo es que soy muy pequeño todavía, y tengo días muy emocionales. Y escribiendo esto debo deciros que me siento muy afortunado de que lo que escribo se cuelgue en esta página. Y sé que a Egoh, que sabe que no molo tanto como aparento, también le va a gustar lo que os voy a contar ahora.

Resulta que soy actor. Hubo un tal Brecht en el s.XX que propuso mirar desde fuera al personaje que debemos representar en una obra de teatro y, leyendo el texto con una concentración y análisis obstinados, crear un personaje, no basado en las teorías internas de “sentirnos como el personaje en cada momento”, sino, de decir sinceramente: “Por lo que pone este texto, ¿Qué forma de moverse, de mirar, de ir al baño y de cocinar huevos con patatas tiene este personaje?”.

Como veis, una observación intensa, con todos los sentidos. Y resulta que a mí tanto teatro épico me ha inspirado. Creo que no es baladí cuando hablamos de observar y de captar lo que necesita la otra persona, para llegar a lo que deseamos, tanto esa persona como nosotros.

Y es que a mí me encanta poner ejemplos….

Pongamos que tenemos diecisiete años y, aunque nos llamemos como un famosísimo poeta español, a nosotros lo que nos gusta es Guns’n’roses y Miles Davis, hacernos pendientes y meternos en historias que ninguna madre nos recomendaría meternos. Un sábado, nuestro amigo F, en la botellona, se mete en la foto de unas chicas que no conocemos de nada, porque el es así y le gusta relacionarse y reírse con toda la gente que le rodea. Pero la chica que hace la foto, que es la que más nos gusta a nosotros, le responde una cosa muy fea en un tono muy borde a nuestro amigo.

 

Vamos a observarla por un momento…

 

Parece un poco mayor que nosotros, tendrá unos 20, y es de esas chicas concientes de la explosividad de su cuerpo, y la aprovecha eligiendo ese vestido negro escotado. Desde luego no es una tonta y, por lo visto, para ella es un pecado mortal meterse en fotos sin permiso.

¿Cómo vamos a ser atractivos con esa nena que nos gusta, y con nosotros  mismos? ¿Compórtandonos como críos y pensando que esa tía es una borde?

O entendiendo que no nos conozca, y diciéndole: “Hoy he salido pensando en casarme con la persona más simpática y acogedora de esta botellona. Y te acabo de encontrar. Como te atrevas a sonreírme ahora, te pido matrimonio.”

Yo de vosotros, cogería la segunda opción.

Sobre todo si después de un rato nos cuenta esta amiga nueva que estudia Derecho, y que no es normal que un niño tan pequeño le proponga volver a verse dentro de dos días para tomarse una cerveza por la tarde y así despejarse un rato de este curso que está empezando tan aburrido.

Y si pensamos que no es lo más normal del mundo que una chica de 20 años vaya a quedar con un chico de 17 que claramente le mira la boca de una forma tan sugerente, quizá entendamos cuando la volvamos a ver dentro de dos días, que esté un poco nerviosa y no demasiado participativa, aunque se haya puesto una ropa, ciertamente demasiado sexy para irse a tomar una cerveza… Porque, ¿Quién sabe lo bien que nos lo podemos terminar pasando juntos?

Lo que os vengo a decir, es que el ambiente y la gente que vemos a menudo, nos transmiten muchísima más información de la que podemos ver a simple vista, y esa información podemos elegir ponerla a nuestra contra, o a nuestro favor, si sabemos entender que algunas chicas en ciertas ocasiones no participen cuando vamos con la simple intención de conocernos.

Y si lo reflexionáis un momento, ¿Con cuántas cosas de vuestra vida, incluso totalmente ajenas a las chicas, podemos darle utilidad a esta forma de observar con atención lo que pasa a nuestro alrededor?  Así que intentemos no despistarnos muy a menudo ni imaginar gigantes donde solo hay molinos de viento, y cuando seamos concientes de lo que de verdad pasa en alguna situación que nos parece complicada, vamos a CREAR LA SITUACIÓN QUE DESEAMOS.

Sonreír sin hacer caso a una mala cara, ayuda una barbaridad. Y si además, actuamos movidos por la gran pregunta: «¿Qué pasaría si hago esto o lo otro…?» y nos empieza a parecer cómica la imagen mental de una chica rechazándonos… los resultados pueden ser muy, pero que muy inesperados… Pero ésa es otra historia de la que hablaré próximamente.

 

Abrazos! Morfeo.

Enamorarse por un día: Conmovido

Hola amigos. Tras una noche de reflexión, voy a hablaros de lo que sentí ayer. De cómo me conmoví delante de una chica…de la esencia de la seducción. Pero antes de empezar a leer, debéis poner esta canción:

[divide]Todo empieza como cualquier otra cita: nervios, ilusión, expectación… Sólo falta la chica.

De camino hacia mi destino pongo las canciones preparadas de rock que suelo escuchar para mantener mi ánimo alto. Aún no sé qué me espera. Como siempre, tengo alta expectativa y confío en mis posibilidades más que cualquier otro ser humano viviente, debido quizá a mi optimismo radical.

Una vez llegado al lugar de encuentro aguardo con ansia su llegada. Por fin volveré a contemplar esa mirada cargada de misterio…seductor misterio. Esta vez decido abandonarme a la improvisación, a hacer lo que surja. Por ello, le digo que ella será mi guía. Me dejo llevar…aunque no estoy del todo convencido, tengo miedo…

La veo venir a lo lejos. Su silueta curvilínea y su pelo de hiedra hacen su contemplación de lejos una auténtica obra de arte. Sin duda, la noche se avecinaba llena de sorpresas. Se va acercando  y cada vez puedo vislumbrar con mayor claridad esa mirada…esos ojos cargados de magnetismo. Viene sonriendo. Sin duda me lo tomo como que ella ha compartido mi ilusión y mis nervios por este encuentro. Saludo y aprovecho para olerla. Dios…qué olor más sensual y sexual. Apenas puedo contener las ganas de besarla allí mismo, en medio de la calle sin darle tiempo a respirar. Pero me controlo, decido que ella marque el ritmo, por primera vez en muchísimo tiempo.

Me lleva a sitios cargados de oscuridad, misterio y romanticismo. Sin duda, en consonancia con su mirada y su cabello oscuro…y sin embargo, contrastado por su actitud de inocente niña abrumada por lo que se avecina. Paseamos bajo la luz de la incipiente luna, que quiere salir entre el ambiente mojado y las nubes furiosas. El encuentro prometía, y así se lo hice saber. Una afirmación que hizo reflejar sus fuegos internos en un sonrojo muy genuino.

Como no quería que la cita decayese, decido distensionar ese romanticismo tomando algo en un bar…un bar preferiblemente cuya decoración sea de madera, ya que aporta calidez (créditos a mi amigo Pedro). Tomamos algo, sabiendo lo que se está por venir. De repente me encuentro conmovidoabrumado por mis propios sentimientos. Sentimientos que hacía tiempo creía que no podría volver a experimentar. Decido ir al aseo a desconectar y poner mi mente en orden. Soy Jorge, el gran seductor, me digo a mí mismo delante del espejo…y no puedo evitar sonreírme. «El seductor ha sido seducidoamigo«. Ante esto sólo me queda una opción: conmoverme ante lo que está pasando…y dejarme llevar más aún. Reconocer los sentimientos que estoy experimentando como propios y usarlos para hacérselo saber a ella…que no tiene más opción a rendirse ante ellos.

Decido dar una dirección a la cita y decirle que me lleve a donde tenga pensado ya mismo. No estoy dispuesto a que la cita se eche a perder por culpa de estar sentados en un sitio lleno de olor a frituras. Me mira con esos ojos…esa mirada que me vuelve loco, me turba y me hace sentir poderoso, protector y vulnerable a la vez. No sé cuánto tiempo más podré aguantar esas ganas de besarla y hacerla mía.

Para mi sorpresa, ella misma me lleva a un lugar desde donde se ve toda la ciudad. Unas vistas maravillosas combinadas con una presencia magnífica y esa mirada tan espectacular hacen que me conmueva más aún…y así se lo hago saber. Sin darme apenas cuenta, estoy embelesándola con mis manos en su cintura y las suyas en mi cuello


«¿Sabes? Esta noche está siendo mágica…y la compañía sólo hace que aumente la magia…»

Comienza a llover suavemente, y es el inicio de la lluvia plateada en consonancia con la tensión sexual que había la que marcan el ritmo del tan esperado, apasionado y romántico beso…ese beso que ya probé una vez y me tiene con adicción expectante. Besos y más besos. Me dispongo a pasar a un plano más íntimo pero empieza a diluviar y tenemos que refugiarnos donde buenamente podemos. Un sitio demasiado iluminado, pero solitario…tengo que controlarme para no arrancarle la ropa allí mismo a plena luz y así se lo hago saber, de una manera suave…


«No te imaginas el esfuerzo que estoy haciendo para no devorarte aquí mismo…te salvas por la luz que hay».

No responde, pero en el fondo de su mirada veo que su deseo es similar. Más caricias, besos y abrazos. Eso, en conjunto con el toque de niñita que tiene y su actitud e inocencia hacen que me afirme a mí mismo que acabo de enamorarme…enamorado por una noche. Esa sensación la conozco bastante bien, y por ello puedo afirmarlo.

Cesa la lluvia, pero ya es tarde y debo retirarme, pues el camino es largo y la carretera mojada. De camino al coche más besos y más conmoción. Le hago ser consciente de lo que está provocando en mí, a lo que sonríe tímidamente. Le pido que no vuelva a hacer eso, pues no controlaré mis ganas de poseerla ahí mismo. Vuelve a hacerlo pero controlo mis impulsos más primitivos y sólo la levanto en peso, dándole el beso más apasionado hasta ahora. Una vez dentro del coche, miro la hora y es imposible hacer nada más en tan poco tiempo…le doy los besos más apasionados de los que soy capaz, pues ella se los merece. Pongo la radio y suena la canción que estáis escuchando “I don’t wanna miss a thing” de Aerosmith. 4 minutos de besos apasionados que hacen notar la sangre más profunda de mi cuerpo en mis labios. No soy capaz de controlarme y soy consciente de que debemos irnos si quiero llegar a tiempo a casa. De camino a su casa, decido describirle mis sensaciones más profundas y que esta cita debería repetirse sin diluvio.

«No sé si estarás sintiendo lo mismo que yo…pero desde luego, esta ha sido una noche cargada de emociones. Creo que debería repetirse un día que no llueva, ¿no te parece?»

Ambos estamos de acuerdo en que ha sido una de las noches más mágicas de nuestras vidas…y que hay que repetirla. De camino a casa aún sigo flipando y pensando que por estos valiosos momentos merece la pena haber estudiado seducción. Gracias por esta noche, S.

Amigos, no sé si os ha pasado alguna vez, pero así veo yo la esencia de la seducción: el seductor seducido, el enamoramiento de una noche, la capacidad de conmover y ser conmovido, fuego de pasión, seducción en estado puro. Un abrazo compañeros, espero que os pase alguna vez esto que a mí.

escrito y vivido por JORGE

 

Actitud y Humor del seductor por David G.

Actitud y humor del seductor natural
El buen rollo es clave en la seducción. No hay nada más seductor que una persona feliz. No seduce más el que más sabe de seducción, sino el que más se divierte y más disfruta.

Evidentemente no estoy diciendo que estemos siempre sonriendo y riendo. Habrá momentos en los que debamos ponernos serios, emotivos, tristes… somos seductores naturales, y como tales nos dejamos llevar, y muy importante: SOMOS IMPREVISIBLES.


Este es un ejemplo de los tres estados anteriores:
– Divertido + Serio + Sexualizar: De repente, pasamos de hacerle una broma a sexualizar de forma seria, pasamos de reírnos con ella a ponernos serios y decirle algo como “Mas te vale que dejes de reírte de esa si no quieres que te secuestre aquí delante de todos».
Emotivos + sincero: le cuentas una historia de cuando eras pequeño y como tu querido perro sacrifico su vida para salvar la tuya. Es bueno no esconder que somos hombres con sentimientos.

Hay que vivir la vida con una sonrisa, si vemos el mundo de esta forma, el mundo actuará en consonancia. Las chicas quieren rodearse de hombres positivos que vean el mundo de esta forma, la felicidad es contagiosa, si logramos transmitir esto y además aprendemos a generar atracción, no convertiremos en personas totalmente magnéticas.
Vamos dirección al aseo, y de camino empiezo a jugar. Que tan fácil es andar con una sonrisa en al boca y saludar a todas las chicas que te miren con ganas de fiesta. En la seducción no es cuestión de abrir a la primera que se cruce, si no de saludar y charlar con cualquier chica que inspire buen rollo. Sociabilizarse con todas ellas hasta que llegue la que de verdad te mole:

Holaa
– Madre mía, por que me estoy meando pero con esa sonrisa me dan ganas de abrazarme a ti y no soltarte ehh
La cojo de la mano y le doy un abracito con mucho desparpajo
– Jajajaja, estás un poquito loco tu ehh
– A ver, ponte en mi lugar. Pasas por aquí y te ves estas sonrisas y este ambiente de fiesta que se habéis montado las dos aquí… que merece la pena retener la meada
El humor es la nota dominante. Aquí yo mientras hablo no quito la sonrisa en ningún momento y al mismo tiempo no dejo de reír. Obviamente mi objetivo queda totalmente contagiada.
– Jajajaj. Joder tío, eres muy divertido. 
– Es todo culpa tuya. Me miras con esa sonrisa, y esos ojitos tan iluminados que tienes y ¿que quieres que haga?, aunque quiera hablar de la prima de riesgo no podría. Y que conste que mi objetivo al venir a hablar con vosotras.. no era otro que hablar sobre la primera de riesgo.
La dirección es muy clara, aunque el humor sea la nota dominante las miradas son muy profundas y echo mano de un narrador.
– jajajaja. Eres la caña tío. Yo me llamo Aspirina
– Encantado de conocerte Aspirina, yo me llamo Paracetamol Complex.
Los nombres son de coña ehhh. En realidad fueron nuestros verdaderos nombres. Aquí al dar los dos besos vuelvo a dar la dirección que quiero. Podría haber optado por una distensión, pero su lenguaje no verbal me invitaba a ir directamente al grano.
– A ver, quiero darte otros dos besos más detenidamente. 
Aquí me detengo en uno de los lados e inspiro. 
– ¿Te das cuenta de lo bien que hueles? Entre la simpatía que me estas mostrando y ese olor al final me vas a enamorar. Javi, esta chica es mía ehh
Me dirijo a mi amigo que estaba hablando con la otra chica del grupo y le digo que es mía. La dirección no puede ser mas clara y ella vuelve a sonreír flipada.
– Jajajaj, si claro, pues anda que no se te ve a ti pillo ¿Tú no eres de Murcia verdad?
La curiosidad mató al gato… así me gusta que hagan ellas el trabajo sucio
– jajaj, como sabes que no soy de Murcia
– No tienes para nada acento Murciano. Yo soy de X (A 20 minutitos de donde yo vivo)
– Y de que sitio tengo acento?
– Pues mas Valenciano o Alicantino
– Pues vivo muy cerquita tuyo, soy de Y
Aquí se le ilumina el rostro. Está claro que la tengo muy muy pillada. Llegamos a este punto género un poco de distensión hablando un poco de que hacemos con nuestras vidas, y acto seguido vuelvo al ruedo.

– Pues yo soy Policía.
Pongo cara de circunstancia. Es bueno intentar ser expresivos (sin pasarse tampoco), y comunicarnos con los gestos.
– Bueno, hay que mirarlo por el lado bueno. Si me paras y me pones una multa por lo menos cuando te vayas pensare: me ha puesto una multa pero por lo menos la chica es atractiva… bueno en realidad pensaría que por lo menos mira que culazo tiene.
Aquí una bromita machista, riéndome un poco de los tíos. Todo lo que sean bromas sutiles riéndonos de nuestro genero y forma de comportarnos comunes la hará reir.
– jajajajaj, a ti no creo que te pusiera ninguna multa. Pero por que me has caído bien.
Responde verbalmente lo que ya sabía de sobra, me está pidiendo ser besada, pero las ganas de mear me atraen más después de retener tanto tiempo el Gin Tonic.
– Aspirina, de momento te aviso de que me estás gustando. A menos de que la líes mucho, que no lo creo por que pareces una chica inteligente y avispada, esta noche lo podemos pasar muy bien juntos. Y ahora voy al baño que ya no puedo más. Nos vemos ahora por aquí.
Un poquito de cualificación para resaltar el por qué quiero verla más tarde, y además exigente, que no piense que lo tiene todo ganado. Si cedemos todo el marco mataremos la atracción, pero si nos mostramos examinadores y exigentes con la coletilla “de momento”, sentirá que no nos tiene ganados y la atracción vibrará.
– Vale, yo no me voy a mover de aquí.

Cuando salí del aseo seguí sargeando con otras chicas y ya nada mas se supo de la historia sobre Aspirina y Paracetamol Complex.
No obstante surgió una historia muy bonita con otra chica. ..

Mi primera cita con Helio…La genialidad

Otro nuevo artículo de mi primera cita con Helio. Antes que anda os pido un fuerte aplauso a las chicas cómo C—cín que se prestan a compartir con nosotros cómo se sintieron para que podamos aprender por su propia experiencia algo sobre este mundo que Einstein decidió llamar seducción.

“La genialidad es darse cuenta de lo obvio”.

A riesgo de parecer impresionable, hay frases que usadas en el momento preciso, por muy típicas que a ciertas personas le puedan parecer, me producen una atracción irremediable. Algo así debió pasarme la noche que conocí a Álvaro. Os pongo en contexto: bar, música agradable, cerveza, poquita gente y en compañía de una amiga escocesa muy, muy cercana.

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De repente, entran tres chicos que a mi parecer formaban un grupo característico, interesante. Esta vez la intuición acertó. Después de varios encuentros de miradas fortuítas (o no tanto), se acerca a nuestra mesa uno de ellos, imagino que ya sabéis de quién se trataba, y nos dice con bastante salero,

-Aquellos dos chicos de la barra son mis amigos, ¿os importa que nos sentemos a charlar un rato con vosotras?

Silencio…mi amiga y yo nos miramos, sonrio casi inconscientemente y le digo que sí.

Nota Helio: Mi mensaje era sincero y congruente. El qué se lo comunico, el porqué esta implícito y el para qué lo comunico. Mi comunicación tiene que facilitar mensajes reales y que sean fáciles de interpretar.

Rápidamente Álvaro pasó a la acción, me pareció extremadamente extrovertido, y muy ingenioso. Me dio la sensación de que todo lo que pasaba por su mente salía por su boca, sin pasar ningún filtro. Hacía preguntas de todo tipo, propuso varios juegos, que ahora sabiendo más cosas sobre él, podría adjetivar como psicológicos. Nos hizo mojarnos, opinar sobre nosotros mismos y los demás de la mesa, observarnos… Fue un rato muy divertido, nos reímos mucho, o al menos, yo me reí mucho. Sabe jugar bien sus cartas.

Nota de Helio: La mandanga, la diversión y poder conocerse para poder vincularse es el camino más rápido del mundo para que alguien se sienta atraído por ti.

Al cabo de dos semanas o así nos volvimos a ver, en un encuentro cuanto menos interesante, y que desde luego no entra en lo que se conoce como cita estándar. Me propuso ir a…. estudiar! sí, sí…tal y como lo leéis, ESTUDIAR. Y la verdad es que acepté encantada.

NOTA HELIO: ¿Estamos en exámenes? ¿Nos apetece quedar? Pues de una forma natural, sin historias de valor ni rollos…quedamos para estudiar.

La única condición que puse es que llegara después que yo (manías personales…), y la cumplió con creces…estuve al menos media hora esperándolo!!! Será por eso de que lo bueno se hace esperar J

Antes de empezar con la mañana de estudio amenizamos el largo desayuno con una conversación de esas que te hacen empezar el día con energía positiva y optimismo! Los nervios del principio dieron paso rápidamente a la comodidad, al placer de estar con alguien que te transmite tanta energía y que a la vez te escucha atentamente, aunque muchas de tus respuestas no le terminen de convencer! Puede llegar a ser muy cabezota!

En definitiva, no es que esa mañana rindiéramos en exceso en la biblioteca, pero fue una mañana provechosa en el sentido más ámplio de la palabra.

Nota de HELIO: Mi interés en ella justificado, sexualizar gradualmente y de forma sincera…acaban en flamenquerío molón, cómo no podía ser de otra manera.

Comparando con citas anteriores de Helio, se podría pensar que en ésta la seducción brilla por su ausencia, pero, nada más lejos de la realidad. Hay millones de formas de seducir y la suya sin duda es la más natural.

Fdo: C…cín.

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Mi primer taller de seducción online por Selu

Había llegado el día. Confieso que si una musa hubiera venido del Olimpo a decirme que existiría en mi vida un día como ése hace dos años, no habría confiado en sus capacidades como musa. Pero, acababa de mandarle un whatsapp a Ana para que me recogiese en Jerez, y yo me sentía como un niño pequeño con una bicicleta nueva, con el miedo obvio a caerse y a rasparse las rodillas, pero con una ilusión desvastadora de miedos.

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Una sensación que verdaderamente podría resultar adictiva.

Cuando me propusieron hablar en un taller online de egolandseduccion sobre el rechazo, me froté las manos. Es un tema que me absorbe por lo complejo y simple que puede llegar a ser, y por cómo nos damos cuenta de los estados por los que pasa una chica que nos gusta, pero que ahora mismo, por tal o cual motivo, nos rechaza, y cómo nosotros enfocamos esas cosas que ocurren.

¿Y qué decir de Ana?. De mi compañera de taller, me flipa su entereza y los conocimientos que tiene sobre el tema. Se le ve una mujer que ha vivido mucho y que tiene una forma de enfocar las cosas de una forma realmente productiva.

Cuando llegamos para terminar de ultimar detalles del taller, necesitaba café, quería estar con la energía de dos mil caballos para dar lo mejor a mi primer alumno.

Al poco de esperar, nuestro alumno se conectó.  “J”. Hablamos los tres sobre el rechazo, y las herramientas principales para combatirlo (boomeregoland, yo estuve allí, ponte en mi piel, etc…) y desde luego, todo adornado por experiencias personales pasadas empapadas en humor, y con la simpatía y amabilidad que desprendía J, que hacía todo muchísimo más fácil y llevadero.

Tengo que darle las gracias a este chico, mi primer alumno y una experiencia preciosa que me ha hecho sentir muy útil y muy vivo. ¿Sabéis por qué?. Porque siento que ese día todo aprendimos algo, de uno u otro modo, y nos hizo ser un poquito mejores seductores, y sobre todo, un mejores personas.

Como ya sabéis que me encanta Fito y como realmente acabo de llegar ha esto de instruir a gente que necesita una mano, termino este artículo con una canción que siempre me recordará a mi estos mi primer taller oficial y mi primer alumno.

¡Un abrazo muy fuerte todos!.

Selu.

 

CORREO ENVÍADO POR J minutos después

Ha sido un experiencia genial! me lo he pasado en grande, y me ha encantado conocer a Selu y Ana! Me han ayudado mucho a entender cosas que me pasaban que quizá no veía o no quería ver! Con ganas para el siguiente taller!

Un abrazo enorme, sois muy grandes!

Josiño

Mi primera cita con Helio…por M

Álvaro quiere que les cuente cómo nos conocimos y nuestra primera cita. No suelo escribir, pero cómo es un bonico haré el esfuerzo por él y si a ustedes les sirve de inspiración o al menos se ríen un rato, pues en algo habré ayudado, ¿no?

Comenzó la cosa con una jauría de mujeres en un cumpleaños, mi 34 cumpleaños para ser exactos, podrán pensarse que con mi edad soy una señora pelotuda y mas vieja que las brujas de los cuentos de Disney, pero la verdad es que estoy divina, llamó bastante la atención y si no, pregúntenle a Álvaro. Esa noche estaba rebuena, estábamos todas mis amigas bailando y éramos en centro de atención de cualquier mirada, estábamos rearregladas. Veníamos de lo de Lau, una amiga, nos habíamos bebido unas copas y en el pub no había nada que me nos gustase , sólo bailábamos y nos reíamos de los que con sus tímidas pelotudeces trataban de cogerse a alguna mina.

primera cita beso helio diversión

Un nene, flaquito y con una sonrisa gigante rompió el circulo que formábamos mis amigas y yo, venía de frente hacia mi y mis amigas se quedarón en blanco, con los ojos de plato, ese chico se paró frente a mi y me preguntó:

 

-“¿Qué hay que hacer para ligar contigo?”

-Ser millonario- le dije

-¿Y no sirve con mentirte y decirte que soy millonario?

-¡Mentime y no te hablaré nunca más!

 

 

(Apunte de Helio: Diversión, ser sincero y mostrar mi interés con naturalidad. Probablemente unos mil millones de hombres hayan intentado ligar con M, por eso mismo, le preguntó, le pido ayuda y ante su semi negativa, uso el sentido del humor y no muestro que me afecte negativamente.)

 

Estuvimos hablando un rato y recuerdo que nos reíamos mucho. Mis amigas me pellizcaban y me ponían caras para que me alejase de él. Les parecía un chico demasiado chico, pero la verdad es que a mi los chicos jóvenes y con huevos cómo él me gusta. Esto va para las mujeres que sé que cada vez visitan más su pagina.

 

“Chicos chicos, problemas chicos; Chicos grandes, problemas grandes”

 

Se despidió y se fue con el número de mi celular, y esa misma noche me envió un sms. No recuerdo bien que decía, pero era bien gracioso. Después de un par de días quedamos para ir a la feria del vino en el río. Él iba reloco con una camiseta negra y unos zapatos marrones que no pegaban nada, pero con el tiempo ya vi que eso de los zapatitos es habitual en él.

Estuvimos platicando, le dije que mis amigas no me dejaban quedar con él, el me contó cosas súper divertidas sobre su trabajo y su vida. Era un  nene, pero me estaba poniendo cardíaca, cuando le salía de las narices se mordía el labio y me miraba el escote (me había puesto escote para que lo mirase, pero esperaba encontrarme con alguien más nervioso)

(Apunte de Helio:Necesario sexualizar, no sólo con nuestro texto sino también con nuestra conducta.)

La cita iba bien, pero el no me había besado. Yo pensaba “bésame, bésame, bésame” y el no hacía nada, así que decidí besarle y él me siguió el beso. Fue bonito y él se río. Me enojé por que se reía y me abrazaba, sentía una mina estúpida, pero en seguida me dijo que estaba super nervioso y que le encantaban las mujeres que podían tomar la iniciativa. Nunca me creí lo de que estaba nervioso, pero igual, es un amor.

 

(Apunte de Helio: Estamos en el siglo XXI y las mujeres no son un objeto extraño al que hay que manipular para no sé qué de sus genes. Tienen las mismas ganas o más que nosotros de vivir experiencias divertidas, frescas y que recordar con una sonrisa.)

Una noche de matrícula (seducción femenina por Didi)

El primer año de seis universitarias empezaba a terminar y había que celebrarlo con el único objetivo de marcar en el mapa con chinchetas rojas los bares a los que, después de la fiesta, probablemente no nos dejarían volver a entrar.
No había dudas, y el plan estaba claro: tres días, verano, lagunas, chalet, alcohol y la actitud de “dispuesta a todo” bien cargada en la maleta. El año así lo merecía y no sería yo quien le fallara.
La primera noche se forjaba entre vestidos veraniegos de corte imposible, aplicación del rimmel en tropel, labios con colores que olían a búsqueda de una buena mascletá nocturna …

Los lugareños, y no tan lugareños, tenían la obligación de saber cómo era la furia madrileña que allí se había presentado.
Como “post-teen” que soy, rodeada de la adolescencia más castiza me tenía que adaptar un poco a la situación y al ambiente, pero no fue ningún problema. Hacer botellón, beber copas con tus amigas y, además, relacionarte con el típico grupo masculino que lleva la misma onda que tú, siempre es agradable.

A medida que pasaban las horas y las botellas se iban vaciando escandalosamente me daba cuenta del medio adolescente en el que estaba sumergida. Las conversaciones me aburrían, las intenciones no eran claras y aún seguían anclados en el más absoluto tonteo socialmente bien visto. Además, por una simple regla universal que no alcanzo a descifrar, sólo resulto atractiva a los hombres mayores que yo… Los jóvenes no saben entender ciertos lenguajes corporales, o quizás no sepan descifrarlos… No sé, el caso es que la media allí no subía de 20 años. La función copulativa a esas horas de la noche se convirtió en una utopía, aunque tampoco era algo que me preocupara en exceso, no deja de ser una manera de conseguir una matrícula para una noche que iba a ser de diez igualmente.

Una vez asumido el ambiente en el que estaba metida e integrada a más no poder, apareció, no me acuerdo cómo ni lo intenté averiguar después, un chico treintañero, moreno, con acento canario, grandes brazos y mejor labia. Sin explicación y sin motivo se sentó a mi lado y se puso a charlar conmigo. Era atractivo, adulador … pero su conversación dejaba mucho que desear: me gusta que me piropeen, pero decir “que linda eres” con un par de veces hubiera bastado. La ignorancia se palpaba … no entendía que no necesitaba de su palabrería ni de sus encantos; no quería una charla eterna que acabara en un beso absurdo y quizás en un polvo, ¡NO! Simplemente necesitaba … jugar.

relato de seducción femenina
Pasaron las horas y ya dentro del pub el alcohol empezó a hacer su función, y empecé a desatarme. Estaba clarísimo: todo valía.
En el fragor de la batalla de bailes vi, apoyado en la pared, a “mi” canario. Era el momento de pedirle lo que realmente necesitaba y no lo que él insinuó darme. A por él. Hubo un par de bailes agarrados, que por mi parte hubieran sobrado y haberlos dedicado a follar de manera descontrolada. No esperaba nada más de esa noche que conseguir hacer de él lo que yo necesitaba en ese momento, que no era más que conseguir el placer máximo permitido en ese estado etílico y “hot” en el que me encontraba. Y no fue difícil, ya que en el arte de la insinuación directa soy la reina. Sin complejos le agarré y le guié hasta mi coche.

Sólo quería de él una especie de esclavo sexual, que me complaciera en todo lo que yo pidiera. No buscaba romanticismo ni besos apasionados, quería saciar el calentón que tenía y lo quería AHORA
Supo captarme enseguida e hizo en todo momento lo que le pedía, aunque su cara me demostraba una especie de miedo y éxtasis muy graciosa… Fue un polvo muy placentero y saciante. Había conseguido apagar un poco mi furor uterino, y ya podía continuar con la fiesta. Fue el momento en el que recogí mis bragas y me fui, sin más.
Le costó entender que, al igual que él, como mujer también tengo mis necesidades puntuales en la vida, y hay veces que no quiero nada más que saciar mi instinto básico. Hubo palabras e insultos irrisorios hacia mí por parte de sus amigos … pero para mi esa noche fue DE MATRÍCULA.

DIDI