Bettina Rheims: La Fotógrafa cool de vaginas en Technicolor

Hoy vengo a hablaros de alguien especial dentro de cierto colectivo peculiar: las “mujeres que fotografían a otras mujeres desnudas”, vaya, me suena, je…. Un subconjunto de artistas de la imagen que aparentemente no es muy abundante, pero que en realidad resulta todo lo contrario. De hecho los fotógrafos de desnudos saben que es más fácil para otra mujer realizar las fotos que desean hacer ellos, simplemente porque las modelos en general tienden a relajarse más cuando están delante de otra chica que delante de un “macho” al que pueden suponerle, a veces, intenciones peregrinas. Bueno, pues dentro de este colectivo Bettina es, como dicen en idioma friki, Nivel Dios.

bettina Rheims fotografia desnudo

Una vez más me aplico a realizar el pertinente buceo internetero para dar unas pinceladas de su biografía, y me encuentro con una mujer francesa, nacida en 1952 en familia de creativos: hija de novelista, hermana de escritora y madre de niño actualmente dedicado a la interpretación. Ella misma empezó como modelo, aunque ha declarado que nunca se dedicó al tema, digamos, en serio, a la vez que estudiaba periodismo y se entretenía haciendo fotos a strippers, corría 1978, con una cámara que le regaló Serge Bramly, un ensayista que se convertiría en su pareja entre sábanas, en la producción de obras y hasta para la reproducción. La serie tuvo un gran éxito y fue exhibida en el Centro Pompidou y en la galería Texbraun en París. Así que la nena mona de Bettina se dedicó por completo a la fotografía desde entonces, produciendo varias series mayores que han sido expuestas en todo el mundo en las últimas tres décadas. Sus libros incluyen Female Trouble (1989), Modern Lovers (1990), Chambre Close (1994), I.N.R.I. (1998), X’Mas (2000), Shanghai (2003), Héroïnes (2007) y The Book of Olga (2008, para TASCHEN). En 2007 le fue concedida la Legión de Honor por sus logros artísticos. Miss Rheims es, de hecho, una fotógrafa de renombre a la que han contratado varias estrellas de la pantalla, y alguna millonaria excéntrica, para que plasme en papel su lado más sensosexual. Solo hay que ver lo que puede hacer con la Belluci y una botella de Ketchup, y sin enseñar “nada”.

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Sin embargo, la serie de imágenes que más me gustan a mí son las que componen su libro Chambre Close, tomadas entre 1990 y 1992 (que podéis ver aquí) y que tuvo un enorme éxito y repercusión mundial. El libro es una colección de fotografías de mujeres jóvenes desnudas en varias posturas dentro de habitaciones cerradas, claustrofóbicas, que nos invocan hoteles bettina Rheims fotografia desnudo chambre closeanónimos, urbanos y toscos. Se convirtió en un bestseller y se reimprime regularmente.

Mirando las fotos de la ex modelo, me pongo a imaginarla… y veo, tal y como me dijeron a mí una vez en un piropo de camiseta, una mirada que reúne la sensualidad del hombre y la de la mujer en un solo ojo (el de su cámara, no penséis mal, je). Bettina ha declarado: “Mi trabajo consiste en llegar a conocerme mejor. Se trata de lo que es ser una mujer. Yo no hago autorretratos, pero mis cuadros son autorretratos porque mis diversas series reflejan lo que soy en ese momento, es mi forma de expresar lo que es ser un creador”. No podría estar más de acuerdo con ella.

 

Pero una vez más yo me pregunto ¿qué tienen estas imágenes que tanto nos gustan?… Sí, es obligado reconocer la técnica fotográfica, en la que destaca sobre todo el tratamiento del color, saturado, contrastado, doble prisma con rojos, azules y verdes, positivados en cyan, magentas y amarillos ou yea… disfrute de los sentidos, exaltación visual y el morbo de desnudar a la Vivien Leigh de “Lo que el viento se llevó” (o alguien tan parecido con ese colorido…)… un fotógrafo profesional os lo contaría mejor pero ya sabéis que yo no vengo aquí a eso, sino a hablar de “lo otro”.

 

Y ¿qué es eso “otro”?… pues que, creo, las imágenes de la Chambre Close se sitúan en un difícil punto equidistante entre la pornografía, la elegancia y lo kitsch. Las habitaciones escenario se cubren de unos papeles pintados que parecen acumular cientos de pasados junto al olor a tabaco y contrastan fuertemente con la belleza y lozanía de las modelos. El detalle decadente asoma en alguna esquina en forma de urinarios o pequeños lavabos que crean el justo desconcierto al colocarlos al lado de mujeres tan hermosas, bellezas perfectas que reciben su dosis justa de castigo y son mancilladas simbólicamente. Los cuerpos aparecen en posturas que no siempre asociamos con sexualidad, incluso a veces en gestos chocantes que nos sorprenden y hacen que nos preguntemos cosas, que levantemos la antena de la curiosidad y que estemos tentados de seguir la historia que la imagen nos sugiere. Bettina es una fotógrafa, pues, de preguntas más que de respuestas, como en la buena ciencia, y en el buen sexo.

 

Cabe preguntarse finalmente porqué sus imágenes se posicionan en la frontera de la pornografía aunque sin caer en ella… Opino que el secreto en realidad es muy simple, y es que en medio de ese elaborado medio de expresión conceptual de contrastados colores la artista sitúa el elemento más subversivo de todos en una aparente sencillez: el pubis de sus modelos, con todo su vello, sin pudor, encajado y desencajado a la vez en las imágenes. Rheims también ha declarado, sin falsa modestia:

“Yo introduje la sexualidad en la producción contemporánea y la moda. Y ahora, el sexo está en todas partes, pero a mí me abrió las puertas antes de tiempo”.

La verdad es que si, que sobrepasa la sensualidad y la sugerencia, y que se coloca en la sexualidad más directa y pornográfica, aunque con una dosis de clase que pocos fotógrafos alcanzan… casi como si estuviéramos mirando de frente el conejo peludo de la mismísima Scarlett O’Hara… ¿se os ocurre un morbo más intelectual que ese?

 

Puedes ver muchas de sus obras (sin censura egolandiana aquí)

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About The Author

Marien Gadea es profesora del Departamento de Psicobiología en la Universitat de València y especialista en Neuropsicología. En un Universo Paralelo se dedica a la fotografía de desnudos y de retratos de corte sensual,

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Comments (3)

  • Santi

    Interesante no, lo de después. Gracias.

    Sobre la estética erótica-motelera… …¿Sabes si el fotografo y la reedición del libro son referentes de ese estilo? Me preguntaba si, además de éste, habría otros autores dentro del mismo estilo urbano.

    Bonito miércoles

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  • susana palau

    Impresionante artículo

    Responder

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